「WELCOME TO SNA」



Hey Invitado sé bienvenido/a a la SNA, una universidad famosa por su educación, el campus más grande del mundo, y a Alki Strait City, famosa por su gente; por sus parajes y paisajes, pero sobre todo por su imponente presencia. Innumerables cosas, misterios, verdades, pueden sucederse en este lugar, ¿se siente bien?, ¿quieres experimentar el desenfreno de una ciudad que no descansa, de una universidad que es más que eso? Entonces... ¡Deja de observar y entra de una buena vez a este mundo!
Conectarse

Recuperar mi contraseña

「WHO IS ONLINE?」
¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 24 el Miér Mayo 27, 2015 7:35 am.
「LAST POST」
Últimos temas
» Mokuyōbi no yoru— priv: Zhao Wang
Hoy a las 5:06 pm por Zhao Wang

» Registro de Identidad
Hoy a las 3:19 pm por Giannluca Sorokina

» Fraternidades & Dormitorios
Hoy a las 3:17 pm por Giannluca Sorokina

» Registro de PB
Hoy a las 3:11 pm por Giannluca Sorokina

» Clubes de la SNA
Hoy a las 3:05 pm por Giannluca Sorokina

» Giannluca Sorokina ¡Llamadme Luca!
Hoy a las 2:01 pm por Shi L'Jon

» SOROKINA♥LILIYA ID
Hoy a las 2:01 pm por Shi L'Jon

» Cappuccino [Priv. Yahiro]
Hoy a las 2:00 pm por Erika Singer

» Yopparai da! (Priv. Shun)
Ayer a las 5:19 pm por Kohaku Koyama

「OUR BOSSES」

THE SNA KING
master

- Profile MP -


MINATO
admin

- Profile MP -

SHI
designer

- Profile MP -


Noragami Roler Psycho-Pass RPG .:Magatsu World:. Surprise City Forbidden Love < a href="http://innocent-malice.foroactivo.com/">INNOCENT MALICE Crear foro The Last Breath RPG
「THANK'S & CREDITS TO:」



Este skin ha sido realizado por Shi {@Shi.2014} para Security Northwest Academy, se prohíbe su reproducción. Los códigos para las descripciones de los foros son propiedad de Niza. La historia y demás puntos base del foro, son propiedad del staff y están inspiradas en lugares de la vida real; las tramas y expedientes de los usuarios son de su propiedad y solo suya.

Agradecemos a #ALF por la ayuda con sus tutoriales; a We♥It, Tumblr, Zerochan, MiniTokyo y otros por las imágenes, las cuales han sido sometidas a edición. Este foro es una obra de ficción y, como tal, no tiene relación más que ligera con hechos de la realidad.

#NO AL PLAGIO, ¡Sé original!

Extrañas noches {Kailee}

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Tokiya Ichinose el Jue Dic 05, 2013 3:48 pm

Los últimos catorce días le habían recordado enteramente que no había demasiada diferencia entre su estilo de vida en Japón y el que intentaba mantener ahora estando en Estados Unidos. Todo había comenzado más o menos a la mitad del mes que ya había pasado; las grabaciones de la película se tornaban más fuertes, al punto en el que salía de clases a medio día justo para grabar, finalizaba la primera parte a eso de las ocho de la noche, arrancaba para ciertos programas de radio y variedades en televisión a los que le invitaban individualmente y en grupo con sus compañeros de reparto y, después de tres horas, debía volver a grabar por un cuarteto de horas más.

Conclusiones, llegaba a su dormitorio a la SNA a eso de las dos o tres de la mañana, se levantaba a las seis y poco, se arreglaba y de nuevo a clases, ya que estaba siendo fervientemente monitoreado con el fin de que sus calificaciones no descendieran ni una décima.

Esto era una tortura, pero estaba seguro que las cosas mejorarían, después de todo, estando en Asia, el tema no era demasiado distinto: tenía que estudiar mucho para la preparatoria mientras ensayaba para doramas o programas y asistía a sus clases extras de canto. Escapar de la realidad no era lo suyo francamente.

Eso lo llevaba al día d hoy, o a la noche, aunque quizás estaba mejor decir “la madrugada”, sí, ya eran casi la una de la mañana del viernes, uno que, para su enorme suerte, tenía libre al menos hasta las diez dado que su profesor de instrumento estaría ocupado con las preparaciones finales para el musical decembrino que presentaría la academia. Gracias a Kami por oír las súplicas que jamás se atrevió a elevar.

Particularmente había encontrado encanto en el tiempo de grabación de ese día, su cabello seguía tan aburridamente largo como no le agradaba, pero estaban llegando a las partes medianamente finales de la película, luego de eso tendría una semana libre y entraría a las grabaciones de ciertos comerciales y como modelo para un catálogo de temporada. Realmente su manager lo estaba haciendo realmente bien.

Pasó sus manos por los azules cabellos que le cubrían el cráneo, bajó la derecha y giró una llave que llevaba allí para introducirla en su sitial y girar el pomo de la puerta de su habitación, una que encontró solitaria, su compañero parecía haberse marchado para no volver.

Dejó el bolso en su escritorio y se fue directo a la ducha, había comido algo entre escena y escena así que no tenía hambre, pero quería dormir, vaya que quería hacerlo. Esto de tener que actuar como idiota todo el día no le sentaba realmente tan bien como debía pretenderlo ser.

Al salir de la ducha con su pijama puesto y el cabello un poco mojado revisó su móvil, habían un par de mensajes, uno de su manager y el otro de una compañera del set, ya les respondería después. Lo sentía, sus ojos cerrándose y sabiendo que lo último que necesitaba era caer desmayado en medio de un cuadro, para nada, eso no podía volver a pasar.

Miró por la ventaba a la que daba su cama estando sentado y sonrió, el ambiente se estaba tornando bastante frío, típico de las fechas supuso, pero sin poder evitar ser nostálgico a su persona.

Es casi como si de verdad extrañara algo—, sonrió sabiendo que la verdad estaba impregnada en sus palabras justo antes de correr las sábanas y envolverse en ellas para sumirse, más rápido de lo que esperaba, en el ínfimo mundo de los sueños.

Al menos podría descansar hasta tarde.




Referencias:
Tokiya Ichinose
avatar
Edad :
20

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Invitado el Sáb Dic 07, 2013 2:11 pm

Caminaba de forma ligeramente tambaleante por uno de los tantos pasillos de la universidad, aquella fiesta organizada por los estudiantes de diseño había estado realmente entretenida aunque nunca se hubiese esperado terminar en ese estado, y es que Kailee no solía beber muy a menudo por lo que cualquier pequeña cantidad de alcohol que ingiriese rápidamente se le subía a la cabeza dejándola en ese estado en que parecía estar con un pie en la realidad y con el otro en la fantasía.

Se detuvo mientras cruzaba los jardines que rodeaban los dormitorios de Parmi Nous, extendiendo los brazos dio un par de vueltas con una gran sonrisa, riendo suavemente, dejando que su larga y ondulada cabellera girase con ella acompañando los pequeños círculos que formaba sobre el suelo con sus pequeños zapatitos blancos. Cualquiera pudiese pensar que se trataba de una curiosa visión; una muchachita vestida de “maid” danzando tan alegre en los jardines de la universidad a altas horas de la noche; y es que la temática de aquella fiesta había sido disfrazarse de maids y mayordomos… curiosos fetiches tenían algunos, pero lo cierto era que Kailee había preparado ese traje ella misma para la ocasión, e incluso le habían otorgado un pequeño premio y reconocimiento por lo bien que había sido hecho y lo bonito de sus detalles.

-¡Hey perrita! –se escuchó de repente en la voz desconocida de alguien que al parecer se acercaba a ella, la francesa detuvo bruscamente sus vueltas dándose cuenta de que parecía estar incluso más mareada que antes, mala idea había sido; ahora aquellos dos, si eran dos, la miraban de forma poco decente- ¿Quieres que te acompañemos en tu baile? –pregunto en un tono bastante obsceno, la francesa empalideció de golpe, si parecía que la desnudaban con la mirada.

-E-Ehm… n-no gracias…-murmuro retrocediendo lentamente, pero a cada paso que daba notaba como los sujetos se le acercaban el paso que se había alejado, hasta el punto que comenzaba a sentirse acorralada aún a pesar de estar en un espacio tan abierto como lo eran los jardines de la universidad- Ya es muy tarde… t-tengo que dormir…-agregó esperando que entendiesen, o más bien que solo así se alejasen, aunque no tenía demasiada esperanza en ello.

-Vamos nena, solo nos echamos un polvo y podrás descansar mejor que nunca…-agregó el que aún no había hablado, acercándose a sujetarla de una de sus muñecas, fue entonces que Kailee dejó escapar un quejido y levantando un pie clavo en el pie ajeno el taco de su zapatito, no era muy pronunciado pero si era bastante puntiagudo. Correr, no tenía más opción que correr, pero para su mala suerte aquellos sujetos comenzaron a correr tras ella ¿Por qué? ¿Porque tenían que seguirla? Detestaba ese tipo de personas.

Corrió sin parar hasta que logró llegar a la entrada del edificio de los dormitorios, pero sin darse cuenta que a causa del apuro y del alcohol que circulaba en su sangre, había terminado ingresando al edificio equivocado; ese en el cual los miembros de la fraternidad solo masculina, Cap & Skull, tenían sus dormitorios. ¿Cómo había terminado tan perdida? Había sido a causa de aquel cóctel de frutas tan delicioso que en realidad llevaba en su preparación un poco de alcohol; nunca lo hubiese sospechado.

-¡Desaparezcan! –exclamó apretando los ojos mientras daba vuelta en una esquina buscando desesperadamente su habitación; hasta que por fin la halló, una puerta con el mismo número, sin que ella pudiese sospechar en realidad que no se trataba de su habitación aunque la misma numeración llevase. No dudo ni un segundo en entrar sin fijarse que en realidad ella había dejado cerrada la puerta de su habitación, estaba tan asustada que estaba más que dispuesta a meterse en la cama junto con su compañera de habitación; aquella chica llamada Eireen que tan bien le caía.

-Eireen… fue horrible…-susurro en un tono ligeramente afligido mientras aún permanecía pegada a la puerta, acercándose entonces a la cama, levantando las sabanas de golpe para meterse debajo de ellas y abrazar a “Eireen” que allí parecía dormir plácidamente. Apegándose a lo que creía era su compañera de habitación para quedarse así, apoyando la cabeza en su hombro, estrujando ligeramente el cuerpo ajeno… solo se había tomado unos segundos para quitarse los zapatos dejándolos en el suelo de la habitación, al lado de la cama- Hueles distinto…-murmuro de forma totalmente inocente sin siquiera imaginar que bajo las sabanas, abrazaba a un completo desconocido en una habitación que no era la suya.



Apariencia:
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Tokiya Ichinose el Sáb Dic 07, 2013 9:29 pm

Era tan fácil como presumir que se dejaba llevar fervientemente por sus emociones, por ese cansancio que tanto mal esperaba no le hiciera. Cerró la mente a eso que se suponía haría mañana, a sus estudios, exámenes pendientes y todo el proceso del no dormir que se produciría una vez terminado el proceso de grabación.
 
Todo sería tal y como lo recordaba desde que tenía uso de razón.
 
En su mente se generaba un buen sueño, sí… veía a su “niñero” cuando él –Tokiya- apenas tenía unos ocho años. Para ese momento las cosas se le habían tornado ya complicadas, casi como si de una historia del tipo anime se tratara, pero eso no era todo, y aún así debía serlo, todo por el bien del sueño que deseaba conciliar.
 
Porque vaya que necesitaba dormir bien.
 
De un momento a otro, en medio del sueño de un concierto, le pareció escuchar algo, como un sordo ruido dejado en la inmediatez de todo lo que se escuchaba producto de su subconsciente, entonces lo ignoró, después de todo no era un Shinobi ni nada parecido para dormir con un ojo abierto.
 
Pero entonces algo le tomó desprevenido, un tacto, unas palabras, un aroma… ¿una mujer?, sí, su nariz completamente familiarizada con el aroma de una habitación que solo compartía consigo mismo le dijo que había una mujer en ese espacio. ¿Él había dejado entrar a una dama?, ¿cuándo?, realmente no se creía estar tan cansado como para terminar haciendo ese tipo de cosas.
 
Y entonces un escalofrío le recorrió todo el cuerpo al sentir una inhalación y un tacto completamente fuera de sí a su espalda.
 
Entonces sus ojos se abrieron de golpe, tanto como la presión de ese abrazo contra su cuerpo.
 
Una mujer…
 
Se levantó de golpe no dejando de lado su sorpresa y trastabillando hasta conseguir el equilibrio, las sábanas estaban en sus manos, al menos una parte, la otra estaba pegando al suelo. En su colchón, su cama, yacía una dama de cabellos castaños, eso le decía el brillo propiciado a ellos por la noche, la cual, si le preguntaban, parecía un tanto mareada y fuera de sí.
 
Sí, sí… pero eso no explicaba nada.
 
¿Quién es usted y qué hace aquí?—, cuestionó rápidamente y no ocultando la indignación sentida al momento, eso y que aún estaba medio dormido.
 
Eso y que su esperada noche tranquila se iba al caño.
 
Entrecerró el mirar al escuchar ciertos ruidos afuera, miró el reloj y se encontró con que apenas eran las dos y un cuarto de la madrugada, pero eso no fue todo, fueron las voces susurrantes que llamaron más poderosamente su atención.
 
¿Dónde puede estar?” ó, “no puede haberse ido muy lejos, búscala” fueron las frases más entendibles al momento en que una carrera leve invadió el pasillo donde se encontraba su habitación. “Quizás esté en una habitación abierta”, un murmullo más que le alertó de todos los males.
 
Ah… esto sería un desastre.
 
Al sentir que los pomos de las puertas siendo forzados a un lado y otro llevó sus ojos a la castaña e inhaló fuertemente. Dio un paso al frente con las sábanas, se tiró en la cama y le miró ligeramente.
 
Puedes contestarme después, ahora guarda silencio y duerme tranquila—, habló como sentencia y le abrazó para envolverse en la cama tal como si de un par de amantes se tratara, eso debía parecer.
 
El día en el que su conducta se había tornado tan defensiva era el día en el que el molde se había roto.
 

Eso lo supo al abrazar a esa dama aún cuando su cuerpo se tensó enormemente al contacto con la muchacha y cuando cerró sus ojos al sentir como la puerta se abría.

Off:
Atrevido ON xD
Tokiya Ichinose
avatar
Edad :
20

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Invitado el Mar Dic 17, 2013 11:07 am

Estaba mareada si, el haber huido de esa forma de aquellos sujetos parecía haber aumentado su mareo, solo por tener que doblar bruscamente en esquinas que por alguna razón le habían resultado desconocidas... pero no había tenido la suficiente entereza para discernir que en realidad no se encontraba en el pabellón en el que debería encontrarse.

Abrió la puerta de la habitación con apuro, quedándose apoyada en ella luego llamando a su amiga, ni siquiera había intentado cerrarla con llave; quizás así pudiese haberlo notado. Pero no, ella quería correr a la cama de la pelinaranja para abrazarse a ella como un pequeño animalito asustado… y es que quizás por ser la otra mayor en edad, se sentía más segura a su lado, pero lo cierto era que aquella muchachita parecía más frágil incluso que ella misma.

La llamó por su nombre en un tono casi de súplica, levantando las sábanas para abrazarse a “ella” mientras se quejaba de su horrible experiencia ¿Qué podría sospechar la francesa que debajo de las sabanas había algo muy distinto a lo que esperaba encontrar. Ni siquiera fue capaz de ver la azulada cabellera desparramada sobre la almohada, porque solo se abrazo a aquel cuerpo hasta el momento inmóvil; rodeando su cintura con sus brazos y apretando los ojos, dejo su cabeza descansar en el hombro ajeno. Sólo en ese momento su olfato pareció advertirle de que algo raro había en todo ello, solamente porque “Eireen” olía distinto. Quién descansaba en aquella cama pareció llevarse un susto importante.

Sintió un brusco movimiento y como aquel cuerpo se alejaba de ella, frunciendo el ceño entonces cuando casi se cae de la cama por estar demasiado al borde de esta, mirándole con ligera indignación para divisar lo que parecía ser un hombre joven de cabellera azulada y profundos ojos azules, mirándolo con las cejas en alto mientras él se aferraba a las sábanas con una expresión curiosa en el rostro, sentándose entonces en la cama de forma algo lenta, dándose cuenta que se sentía en realidad bastante mareada.

-Azul… ¡un príncipe azul! –exclamo riendo un poco de forma alegre sin siquiera darse cuenta de la realidad de las cosas, si, estaba bastante perdida- Hacia mucho que no soñaba con un príncipe azul…-comento llevando un dedo a apoyarse sobre su labio inferior-… desde que era niña…-sonrió encogiéndose de hombros, no le molestaba aquel sueño, podría quedarse allí por siempre en compañía de aquel príncipe, si él le daba el trato que siempre había esperado que un hombre le diese.

Abrió nuevamente su boca para responder quien sabe de qué forma incoherente la pregunta que el joven había hecho, pero antes de que pudiese hacer o decir nada más, sintió como él se arrojaba sobre la cama de nuevo y tapando a ambos con las sábanas, terminaba abrazándola y apegándola a su cuerpo. Rio entonces un poco más volviendo a rodear su cintura, acurrucándose en su pecho mientras lo estrujaba un poquito, era tan cálido y olía tan bien que era en realidad muy agradable estar así, de esa forma.

-Mi príncipe azul que atrevido eres…-incluso sus mejillas se habían ruborizado ligeramente, pero no tenía intención alguna de alejarse de él, ni siquiera parecía estar muy consciente de que el pomo de la puerta comenzaba a girar y que pronto los dos que habían estado tras ella ingresaban a aquel sitio para quedárseles viendo totalmente desorientados, no podían entender como había terminado ahí, pero era su novio, o eso parecía, cuchichearon entre si entonces.

-Mírala, esa perrita… en verdad tenía ganas…-le dijo al otro que también miraba con una ligera expresión de molestia- Pero parece que es su novio… no hay nada que hacer, tampoco quiero problemas con el tipo…-comento resoplando, terminando por salirse así sin mas mientras el otro permaneció unos segundos más- Si que es rápida…-fue lo último que dijo, chasqueando la lengua luego para después solo cerrar la puerta detrás de sí. Ambos se habían quedado con ganas de probarla pero tampoco querían armar un alboroto, al menos no de ese tipo, quizás fuesen unos cobarde, quizás solo supiesen retirarse cuando era debido. Se alejaron entonces por el pasillo sin más, quizás en busca de alguna otra chica con la cual entretenerse.

El silencio reinó entonces en la habitación unos segundos más, la francesa bastante alejada de la curiosa realidad, seguía pensando que aquello era un sueño y que todo podría pasar con solo desearlo ¿y que deseaba ella en aquel momento? Dormir quizás, el sueño había comenzado a provocar que sus párpados se sintiesen cada vez más pesados, pero no quería desperdiciar su encuentro con aquel príncipe azul.

-Quisiera saber el nombre de mi atrevido príncipe…-susurro, moviendo una mano para acariciar suavemente uno de sus costados, acomodándose solo un poquito para quedar de frente al rostro ajeno, apoyando la cabeza en la almohada mientras algunos de sus largos mechones color miel se desparramaban sobre ésta- Mi nombre es Kailee…-sonrió suavemente entonces, con una expresión ligeramente adormilada, estaba tan calmada en realidad-… mucho gusto…-fue lo último que dijo, solo quedándose viendo aquellos ojos azules en espera del nombre de aquel azulado caballero… caballero de ojos tan profundos como el mar; había podido verlos aún bajo la tenue luz de la luna que se colaba por una de las ventanas.



[Off: Asi se dio xD(?)]
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Tokiya Ichinose el Mar Dic 17, 2013 1:10 pm

Por más que su mente lo procesaba no podía terminar de entender esto, ¿príncipe azul?, ¿acaso esta chica estaba loca?, eso parecía, pero, al momento en el que ambos rozaron la cama y se dibujó el silencio marcado por un “qué atrevido eres” y el tacto continuo rodeando su cuerpo. Estaba soñando, ¿verdad?, si era así, tenía unos sueños bastante raros.

Con los ojos cerrados se dio cuenta de que su cuarto había sido invadido, bien, para la próxima cerraría la puerta con llave, era algo que normalmente hacía al entrar, pero así de cansado estaría que lo olvidó. Una nota mental se dibujó en su cerebro y permaneció relajado para hacer parecer como si realmente estaba durmiendo.

Les oyó cuchichear y se preguntó si esa castaña estaba metida en problemas serios. Los chicos no suelen salir por cualquier parte persiguiendo a una chica. Quizás había terminado en un mal lugar y, por alguna clase de confusión, llegado a su cuarto. Esa debía ser la primera explicación más común y obvia.

Los pasos se fueron alejando tras esas malas palabras y la puerta cerrada. Un silencio invadió todo aquel entorno y exhaló con pesadez, poniéndose alerta ante un leve movimiento de la dama, uno que pasó sobre su camisa y le hizo recordar algo muy cierto: Esto no era un sueño.

Kailee, así se llamaba la dueña de esos ojos miel, pero había algo mal, eso lo supo cuando su nariz se lo alertó. El aliento de la muchacha emanaba un poco de alcohol, lo suficiente como para ser detectado. ¿Estaba borracha?, eso parecía.

Soy Tokiya, Ichinose Tokiya—, se presentó con su nombre real sintiéndose cómplice de todo cuando dirigió su mano derecha a la frente de la muchacha y le tocó, estaba caliente.

¿Quizás no estaba acostumbrada a beber y se había emborrachado con nada?, no transpiraba alcohol, era solo una ligera señal que podía apoyar esa teoría con suma facilidad. Sus ojos se cerraron dándose una bofetada antes de respirar y moverse para sentarse sobre la cama.

Terminaste aquí porque ingeriste algo de alcohol, ¿no es así?—, preguntó mirándole, ¿de dónde había sacado la tranquilidad para no refutar sobre las razones de que ella se metiera en su habitación?, fácil, obstinado, pero un caballero.

Llevó su mano izquierda a la cabeza y removió sus cabellos, no había que ser un genio, cuando le llamó príncipe las cosas quedaron bastante claras. Ella se veía algo mayor que él, así que no era necesario preguntar por edades.

Ya regreso, quédate aquí—, susurró para mover su cuerpo y colocarse en pie. Encendió la lámpara de noche y allí se iluminaron un par de fotos donde estaba él con su niñero cuando niños y al graduarse de preparatoria, su reloj de mesa, las llaves, su cartera y el móvil.

Caminó hasta el cuarto de baño y encendió las luces. Tomó una toalla y abrió el grifo para mojarla, si ella estaba bebida –que lo estaba-, no podía ingerir ninguna medicina o podría ser dañino para su sistema. Abrió el dispensario y tomó el termómetro que estaba en su kit, lo cerró y se encontró con su rostro medianamente desvelado en el espejo.

Sus ojeras eran visibles hasta para el más tonto y su piel pálida las hacía resaltar más. Se acomodó el cabello y simplemente exhaló.

¿De dónde tuve que salir así?—, se preguntó con desdén. Dudaba que de sus padres.

Si ellos realmente fueran un poco conscientes jamás lo hubieran dejado de lado, y eso era algo que a él, fuera Hayato o Tokiya, le parecía inaceptable. Jamás dejaría a alguien que necesitaba socorro si sabía y tenía presente que él podía ser de ayuda.

Pero era momento de regresar con la extraña señorita…

OFF: Bueno... está bueno (?)
Tokiya Ichinose
avatar
Edad :
20

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Invitado el Sáb Ene 11, 2014 12:21 pm

Un sueño, aquello debía serlo, en verdad debía ser un sueño puesto que un príncipe azul así no podría ser real; miraba sus ojos, eran serenos y profundos, como el mar en una noche sin brisa, tan profundos para perderse en ellos sin intención real de hacerlo; atrapantes quizás. Sonreía mientras los observaba cuando ambos permanecían con la cabeza apoyada en aquella almohada, sentía su respiración muy cerca, sentía su aroma, y era tan agradable, y se sentía tan bien estar así. Acarició su costado suavemente ¿Qué sueño tan vívido era ese? Tanto como para que la palma de su mano se impregnase del calor del cuerpo ajeno, tanto como para que su respiración tan cercana moviese ligeramente los cabellos más pequeños que componían su siempre tan cuidado flequillo.

-Tokiya…-repitió su nombre en un suave tono de voz acompañado de una suave sonrisa y un pequeño sonrojo al sentir como el peliazul apoyaba la mano en su frente, entrecerrando los ojos casi como si se tratase de una pequeña caricia- ¿Eres japonés? –preguntó de repente, solo porque la forma en que sonaba aquel nombre le hacía recordar a los nombres japoneses que hubiese podido leer alguna vez en los mangas que solía tener su compañera de habitación.

-Ahhh no estoy ebria…-se quejo con un pequeño puchero luego de ver como el joven se sentaba en la cama y revolvía su azulada cabellera de forma algo nerviosa ¿Qué tenía ese cabello que le daban tantas ganas de jugar con él? ¿Se lo permitiría su dueño acaso? – Fui a una fiesta de mi clase y solo bebí jugo de frutas…-comentó sentándose ella también en la cama-… y comí algo de ensalada de frutas…-agregó mientras se veía en un gesto pensativo, mirando el techo con un dedo suavemente apoyado sobre su labio inferior- ¡Todo muy sano! –exclamo al final con una amplia sonrisa.

Le vio bajarse de la cama y permaneció en el sitio como el príncipe le pedía, no osaría desobedecer la orden de un caballero. Cuando las luces se encendieron pudo ver con mayor claridad el lugar en donde se encontraba; definitivamente aquella no era su habitación pues podía decir que ésta y la suya contrastaban demasiado, sobre todo en decoración y en los colores utilizados para ésta.

Cuando el joven se marcho, presumiblemente al baño, la francesa recorrió un poco más el lugar con su mirada miel, y sobre la mesita de noche halló un par de fotografías perfectamente enmarcadas; inclinó la cabeza ligeramente mientras las observaba dándose cuenta que aquel niño pequeño se parecía bastante al príncipe que ahora estaba en el baño. Dejándose caer en la cama giró sobre esta para tomar el portarretratos sin tomar recaudo alguno de lo arrugadas que sus faldas pudiesen quedar, levantando las piernas y moviéndolas como si estuviese en la playa mientras observaba la fotografía delineando el rostro del pequeño con uno de sus dedos índices; se veía tan abrazable.

-Qué hermoso niño, quiero uno para mi…-se dijo a sí misma, riendo un poco, dejando la fotografía en su sitio para después observar el móvil ajeno, sorprendiéndose solo ligeramente al enterarse que los príncipes también usaban teléfonos celulares; era de esperarse después de todo puesto que debían adaptarse a la actualidad ¿no? apenas se daba cuenta de qué tan delirantes llegaban a ser sus pensamientos.

Cuando lo vio regresar se bajó de la cama casi de un salto, mareándose de repente y logrando tambalearse ligeramente, pero su sonrisa era tan amplia que ante su torpeza solo lograba verse un poco más tierna aún; acercándose a él para abrazarlo nuevamente, pero terminando por tropezar y caer sobre su pecho, sujetándose de sus ropas para no terminar en el suelo, riendo entonces un poco mientras se encogía de hombros ligeramente.

-Mi apuesto caballero…-tomando las manos ajenas las separo del cuerpo ajeno para dar una vuelta y terminar envolviéndose en sus brazos, apegándolo un poquito a su espalda-… ¿bailará usted una pieza de vals con esta humilde cenicienta? –pregunto de pronto, si era cierto, el traje que llevaba puesto hacía alusión a la servidumbre, y su sueño de pronto tomaba un nuevo rumbo… o quizás no.

-Me haría inmensamente feliz que accediese a bailar conmigo, solo una pieza… solo unos minutos de su preciado tiempo…-giro entonces la cabeza para alzar la vista sobre su propio hombro, observando el rostro ajeno que estaba por encima de su cabeza, sonriendo dulcemente mientras se movía levemente con un suave compas; estaba tan fuera de sí, pero a pesar de todo se sentía tan bien estando así.


[Off: Me alegro que te guste x3~ ]
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Tokiya Ichinose el Dom Ene 12, 2014 4:03 pm

Exprimió la toalla nuevamente y exhaló, quería dormir y podría jurar que todo aquello no era más que un sueño y simplemente despertaría con ojeras menos pronunciadas y un semblante más animado, lo iba a necesitar, vaya que sí.

Soy japonés—, profesó en corta respuesta, regresando al predicamento.

Pero, por desgracia, nunca se caracterizó por ser un soñador so le quitaba todas las posibilidades de pensar que esas torpes ilusiones existían, y más cuando escuchó todo aquello de la fruta, ¿tendría el motivos para soñar con algo como eso?, ¡para nada!, eh allí el dilema de su insomnio.

No parece que solo fueran frutas, señorita—, comentó con enorme serenidad decidiéndose finalmente por abandonar el cuarto de baño y encontrar, a la salida, su habitación solitaria y medianamente alumbrada por su lámpara de noche.

Encontró entonces a la damita fielmente recostada al orillo de su cama y tambaleando sus pies cual pose relajada se pudiera imaginar, ¿definitivamente no soñaba? , ya ni se interesaba en eso, las ilusiones en su mente no solían ser tan retorcidas como despistada calificaba a esta fémina que, al ver su regreso, se levantó de golpe y, a causa de esto, fácilmente se pudo ver un ligero tambaleo en sus movimientos, en su equilibrio; el cual fue compensado rápidamente cuando sintió el peso caer sobre su pecho y unas falanges afirmarse a su camisa.

Cerró los ojos y respiró hondo. Paciencia, solo eso necesitaba y, con el tiempo, había desarrollado una enorme cantidad de esa, al punto en el que era, básicamente, como una parte suya que detestaba, pero que servía bastante para cosas como estas.

Justo al siguiente instante, cuando leves pasos de baile y una clara incitación le sorprendieron e hicieron caer la toalla que traía a un lado al suelo, fue que pudo detallar las maneras en las que la dama se presentaba ante sus ojos. Bien, podía decir que había acertado al llamarse a sí misma como una cenicienta.

La luz reflejaba algo que, en su país, sería llamado una maid. Se veía un poco arrugada, presumía que, el hecho de haberse revolcado en su cama en plena noche e incluso hacerlo hasta hace poco para observar los porta retratos que tenía en su mesa de noche, tenían mucho que ver en eso. Movió ligeramente su cabeza y entrecerró el mirar al tener las manos ocupadas en las ajenas y notar como su cuerpo estaba pegado en la espalda de la muchacha los ojos miel de esta le miraban con cierta expectación, una respuesta, sí… pero, ¿cuándo era que habían llegado a esto?

Lo recordaba, ella tenía una ligera fiebre y eso podía ser un factor en la manera como estaba siendo tratado y, en inicio, el como Kailee había llegado hasta su cuarto.

La verdad es que no se me da el bailar—, susurró en clara mentira, pero con un solo interés, —además, la señorita debe recostarse y dejar que tome su temperatura—, ese era el objetivo, más que todo o peor que nada.

Sin embargo, algo dentro de él le decía que lo hiciera, que bailase con la dama para salir, tal vez, un poco de todo el recto ambiente que le caracterizaba desde hacía tanto tiempo. Seguir sus sueños había sido una gran raya en su perfecto historial de buenas costumbres y perfecta obediencia, pero a fin de cuentas no era como si alguien se preocupase por él, no, solo había uno en todo el mundo, pero esa persona, para su bien, le apoyaba al completo en lo que estaba haciendo.

Además, de alguna forma, pensó en aquello como una manera de dejarle ir, tanto como el suave movimiento que ahora mismo, y sin percatarse, estaba llevando con la dama de cabellos castaños. Como un sincero vals que solía bailar para alguna obra o una actuación que, a su vez, era realizada por alguno de los papeles que debía interpretar cuando estaba en Japón. Claro, él era un ex Idol, o eso le gustaba pensar: una persona que luchaba para volver a ser alguien de verdad y no solo un títere; de esa manera debía saber hacer muchas cosas, bailar, actuar, cantar o comunicarse eran una parte, pero eso no venía al caso, no ahora.

No cuando recién abría los ojos y se daba cuenta de que los pies se le estaban moviendo más que solos. ¿Algún despiste?, eso era lo más probable, pero él no parecía querer dejar de hacerlo y la dama no presentaba ninguna queja. ¡Genial!, ahora quedaba como un timador más.
Tokiya Ichinose
avatar
Edad :
20

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Invitado el Lun Ene 20, 2014 1:19 pm

Sentía aquellos cálidos brazos rodear su cuerpo, su pecho ligeramente apoyado en su espalda, sentía la tibieza de su cuerpo rodearle y su aliento juguetear apenas con algunos de sus cabellos, era agradable estar así, tanto como envolverse en las sábanas de su cama en invierno; no hacía frio… o al menos ella no sentía frio en aquel momento, quizás no estuviese fresco realmente, o quizás fuese porque allí, rodeada por sus brazos parecía sentir más que nunca que todo aquello era un sueño, aunque se sintiese tan real… aunque el calor ajeno pareciese impregnarse en la tela de su traje.

¿Una bella cenicienta podría ser? Habiendo hallado a su príncipe azul, más azul que cualquier príncipe; recordaba haber leído aquella historia un par de veces cuando aún era una niña, siempre le habían gustado tanto los cuentos románticos, fantasiosos, con un final feliz, donde el amor triunfase siempre sobre la maldad, sobre cualquier cosa… tan soñadora había solido ser, y lo seguía siendo. Quizás fuese extraña, pero después de todo soñar con algo como aquello no parecía tan descabellado en su persona, aunque a causa de esto pudiese parecer aún una niña… si, quizás le faltase crecer, quizás aún le faltase enfrentarse a la realidad de un mundo del que aún le faltaba mucho por conocer.

-No eran solo frutas…-susurró con suavidad cuando cerraba los ojos con una suave sonrisa pintada en sus labios-… eran las más deliciosas frutas…-agregó cuando sus pies incitaban a los ajenos a seguirles en un suave vaivén, como el lento desplazamiento de una hamaca; no había notado la pequeña toalla que el azulado joven había dejado caer en el suelo, parecía aún tan convencida que aquello no era más que un agradable y vívido sueño. Sintiendo prontamente el fuerte deseo de deslizarse por aquella habitación al sonido de una muda pista de baile, podía bailar sin música, solo sintiendo sus manos y el cómo el cuerpo ajeno guiaba sus movimientos.

-¿Mi querido príncipe serás también mi doctor? ¿Es común para un príncipe… saber de medicina? –pregunto con aquella inocente sonrisa y aquella aún más inocente mirada, observando los ojos azules del otro, ahora los veía tan claramente, y eran hermosos; en su estado, podría observarlos largamente sin cansarse ni avergonzarse de ello, solo un suave sonrojo teñía sus mejillas mientras que su larga cabellera se alzaba grácilmente con cada paso. Estaban bailando, un vals, los dos juntos- Si sabes bailar… no deberías mentir, no es propio… de un príncipe…-rio suavemente cuando daba una vuelta en sí misma; alguna vez había bailado una pieza de vals con alguien más, ahora no podía recordar quién, ni su rostro ¿su padre quizás? Ese que ahora parecía tan distante, tan lejano.

-Me ha dado sueño… de pronto…-comento luego de unos segundos en los que el baile pareció quitarle quizás la poca energía que le quedaba, de pronto se sentía más floja, pero no parecía aceptar que estuviese ebria, solo sentía como si su cuerpo pesase menos pero a la vez comenzaba a resultar más difícil moverlo. Le sonrió al azulado príncipe y soltando sus manos subió sus brazos para rodear el cuello ajeno, apegándose a él, escondiéndose en su cuello-… quiero… dormir…-susurro apenas casi contra la piel ajena, percibiendo tan claramente su perfume, lo había sentido, minutos atrás cuando ambos habían estado bajo las sábanas. Entonces se separo ligeramente y tomándole de la mano le llevó a la cama- Duerme conmigo… también debes descansar…-propuso en un tono muy suave y ligeramente cariñoso, alzándose de pronto en puntitas de pies, para sujetarse de su camisa mientras llegaba hasta su mejilla, plantándole un suave besito muy cerca de la comisura de sus labios, sonriendo dulcemente al separarse, para lanzarse nuevamente a la cama y acomodarse en un borde de esta, tomando las sabanas con una mano mientras con la otra llamaba al que al parecer seria su “Candy” aquella noche- Siempre necesito… abrazar a Candy… para dormir…-se rio un poco de sí misma, encogiéndose de hombros, aquel traje que traía puesto no le resultaba en nada incómodo por lo que podría dormir con el tranquilamente, más aún cuando sus párpados comenzaban a sentirse pesados. Lo miraba y sonreía, con una expresión ligeramente adormilada pero amigable, con la mano extendida en espera de que el reemplazo de Candy decidiese dormir con ella aquella noche.
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Tokiya Ichinose el Lun Ene 27, 2014 7:20 pm

Le seguía la corriente siendo el guía de aquellos pasos que, a decir verdad eran apacibles. ¿Recordaba haber bailado así en algún momento?, claro… un vals lo hacía cualquiera a su momento, en sus actos y esas cosas, pero casi siempre tenía esas complicadas y audaces coreografías que debía combinar con su voz y que todo saliera perfecto y, aún cuando la música era lenta existía la presión de la audiencia y el staff… esto no, esto era absoluta paz.

Quién le iba a decir a Tokiya que encontraría algo como eso justo después de que una mujer desconocida irrumpiera en su cuarto. Cosas de la vida.

Sus manos le seguían el movimiento mientras sentía como era observado. Bajó la vista y encontró casi enseguida unos ojos en especie de miel tostada mientras la dama profesaba aquellas palabras que, seguramente, si estuviera en el plan de ser Hayato seguramente habría reído como loco, pero ahora su boca solo formaba una pequeña mueca sonriente, muy ínfima, pero demasiado grande considerando del tipo de persona de la cual venía. Alguien como él era así.

Respiró hondo por lo bajo y negó con la cabeza levemente.

No soy un doctor, señorita… y tampoco un príncipe—, susurró, pero estaba claro que aquello le valió de nada, incluso recalcando el hecho de que ella le había tomado por timador.

Le dio la vuelta y acabó con un par de pasos extras para no perder el balance. Era extraño como su cuerpo parecía seguir funcionando perfectamente a pesar de tener bastante tiempo sin dormir y no estar simplemente de vago en todo ese lapso, que daba… su ser entero estaba acostumbrado a este tipo de ajetreos, eran comunes allá en Asia, no tenían porque no serlo si quería recuperar algo de su carrera aquí en Estados Unidos.

De pronto ella tenía sueño, claro, le había escuchado y visto detenerse, de hecho para el de cabellos azules aún resultaba sorprendente que se mantuviera en pie considerando que, en efecto, estaba ebria. Resopló, pero fue tomado por sorpresa cuando unas manos hicieron que bajara un poco y la caricia de una nariz se posó sobre su cuello. Un suave, pero mortal susurro, se acorraló entre los labios de la dama y su piel, una que fue aturdida repentinamente por el contacto, regando por todo su cuerpo una especie de calosfrío repentino.

Tragó entero y parpadeó varias veces, estaba hasta un poco inmóvil al ver el punto en el que esto colisionaba. Porque vaya que lo estaba haciendo.

Señori…-—, fue cortado justo cuando planeaba dar un paso atrás luego de ver sus manos sujetas.

Ella se alzó tomando su camisa y besó su mejilla, muy cerca del labio –demasiado cerca para su gusto- y, como si no se tratase de nada, camino hasta su cama –la de Tokiya- y se acomodó casi como si esperase a que él le siguiera, de hecho, sus palabras lo confirmaron.

Pero no… ¿qué era esto?

Caminó a recoger la toalla que estaba en el piso, la estiró y dobló perfectamente, entonces se acercó a ella y exhaló.

Lo siento señorita, esta noche no—, sentenció con su sereno, suave, pero imponente tono de siempre. Se sentó al borde de la cama y, al encontrarle recostada, colocó la toalla húmeda sobre su frente, —usted tiene fiebre… probablemente mañana piense que esto no es más que un sueño—, terminó.

Inhaló y resolvió levantarse para ir a tirarse a la cama de al lado. Al menos era bueno que este sitio tuviera tres camas. Especial para casos como este.

{OFF: Mira mi dedito, no, no, no xD amo este tema (?)}
Tokiya Ichinose
avatar
Edad :
20

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Invitado el Vie Mar 07, 2014 2:38 pm

Quizás no midiese lo que hacía, quizás muy poca era la noción que tenía en ese momento de sus actos… aquellos hermosos ojos azules parecían invitarla a observaros largamente, en silencio, eran tan profundos y serenos como dos lagunas de agua cristalina. La miraban sin reparo, pero en ese momento ella no estaba lo suficientemente en sus 5 sentidos como para apenarse de verle tan fijamente y de tan cerca, solo parecía querer verlo un poco más, como si hubiese hallado un algo tan bonito que fuese imposible no contemplarlo.

-Pero si eres tan lindo como uno…-replico a la afirmación que el joven hacía tan seriamente, observando las serenas pero hermosas facciones de su rostro, comenzaba a preguntarse de pronto como le sentaría una sonrisa ¿se vería mas galante? ¿Más seductor? Quizás más alegre, más natural. Aún así no podía negar que por alguna razón sentía en él un aire de misticismo que lo diferenciaba de cualquier joven que hubiese podido ver antes.

Sus manos rodearon el cuello ajeno cuando los párpados comenzaron a pesarle y se sentía demasiado exhausta como para dar un paso más, escondió el rostro en su cuello y en un susurro le comunicó su voluntad; él era tan cálido y olía tan bien que solo podía pensar en abrazarlo para dormir plácidamente, como si de un peluche se tratase… ciertamente, no me día lo que hacía ni lo que sucedía; solo parecía desear, de forma un tanto caprichosa quizás, que las cosas sucediesen a su antojo. Pero la realidad era que ella estaba demasiado acostumbrada a abrazar a su querido Candy para dormir, si tuviese que hacerlo sola, sabía que podría tardar horas en ello. Aunque aquella noche se sentía tan extraña que no estaba segura de nada.

Y le dio el besito de las buenas noches, casi como si le conociera de toda la vida, dejando sobre la piel de su mejilla un suave y delicado roce de sus labios; era como si el curioso estado en el que se encontraba minimizaba las cosas y la extrañeza que aquella situación pudiese acarrear. Le invito a dormir con ella, con una suave sonrisa y un pequeño ademán de sus manos; sentía que sus movimientos parecían cada vez más torpes, pero aún así, cuando habiendo recogido la toalla del suelo, él se acerco a colocarla en su frente, aun así fue capaz de tomar su mano y dedicarle al de cabellos azules una clara mirada de súplica que pareció no surtir demasiado efecto.

-¿Por qué esta noche no? –pregunto sentándose en la cama cuando vio como él se alejaba, tomando la toalla en sus manos para evitar que cayese, observándola unos segundos para después verlo a él, recostado en una de las camas contiguas-… entonces… ¿no es un sueño? –pregunto a oír la respuesta que le fue dada-… entonces en verdad estas aquí… -lo miro unos segundos en silencio mientras bajaba las cejas y sus ojos se inundaron suavemente-… es que yo… yo no puedo dormir así…-estrujo la pequeña toalla entre las manos y sus ojos comenzaron a derramar cálidas lagrimas que ya no podían contenerse más en su sitio-… m-me siento tan sola… en este país… en esta ciudad…-de pronto y sin siquiera planearlo comenzaba a llorar de forma más angustiosa-… sola en el mundo… sin nadie a mi alrededor…-el gran caudal de lágrimas que de sus ojos brotaban comenzó a empapar la falda de su traje; ahora recordaba lo sola que se sentía a veces, esa soledad que prefería ignorar la mayor parte del tiempo para verse como una persona alegre y animada. Aún así, si su Candy no estaba allí no podría dormir, sintiéndose así, no podría dormir…


[Off: Hahaha si, es un amor xD(?)]
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Tokiya Ichinose el Lun Mar 10, 2014 6:24 pm

A veces, no, siempre, se sentía dudoso al entrar en situaciones como esta, Tokiya no era del tipo que anduviese por la vida dando brincos, principalmente porque no tenía tiempo para eso, él quería volver a cantar, a llevar la felicidad a otros por medio de su música, y eso requería sacrificio y, si bien el había dado muchas cosas de su vida por esto, aún faltaban más, y eso lo entendía a sobre manera.

Estando levemente recostado en la cama luego de aquel ínfimo beso se preguntó si esto era tan real como lo pensaba, es decir, la mente humana bien puede divagar enormemente cuando se encuentra cansada y, particularmente, él pensaba que la suya deseaba salirse, manifestarse físicamente y darle una tunda por andarse forzando tanto. Pero la viada era la vida.

Exhaló fuertemente al escucharle articular brevemente aquellas palabras, preguntas…

Entonces… ¿ella realmente había creído que todo esto no era más que un simple sueño?, vaya, estaba más borracha de lo que parecía.

Pero, lo que vino después de eso, bueno, le saco de foco, de circulación, chocó su auto mental y, de paso, le prohibió traer alguna ambulancia, policía o bombero. Ella estaba llorando, para Tokiya, sin ninguna razón aparente, solo desde allí, desde la nada, y con una serie de palabras que no tenía sentido ni en o más mínimo. ¿Sentirse sola en el mundo?, podía decir que sabía lo que se sentía eso, pero manifestarlo así, tan de repente, era una cosa completamente torpe, llena de… desesperación.

Así que tenía este tipo de personalidad.

Tragó entero un par de veces, como dando una batalla con su mente mientras, frente a él, la chica aún lloraba. Claro, esto no era como lo pintaban en los animes, el típico chico frío que iría en consuelo y ayuda de la dama afligida, ¡para nada!, él tenía… sus bases, sus límites, sus cuestiones que jamás le gustaría pasar, sobrepasar o romper. Pero allí estaba, la oportunidad perfecta para dejar su sano e inmenso orgullo, su etiqueta nipona, de lado.

Subió una mano para rascarse la cabeza y se sentó a la orilla de la cama, segundos después se levantó y se sentó en la cama donde estaba la muchacha, a su lado, sin tocarle, de momento.

Um…  dígame, Kailee-san, ¿siempre es… necesario, que duermas con alguien?—, le salió una pregunta que, por más que quiso, no pudo alejar del eterno doble sentido. Carraspeó un poco y cruzó las manos sobre sus piernas, arqueando algo la espalda y su postura hacia adelante.

Llevó su mano izquierda hacia el muslo, la falda empapada, de la dama y tomó una de sus manos entre las suyas, ¿qué sería de él si hacía llorar a una mujer  no era un caballero para detenerlo?, nada. Esto, en cierto modo, se parecía a lo que decía su madre cuando él era niño: “pase lo que pase siempre hay que estar allí”; lastima que ni ella misma pudo cumplir con sus designios o lo que promulgaba  como tonta creyente. Chascó con la lengua levemente e inhaló.

El tiempo se pasaba y lo hacía dejando huellas. Así de simple.
Tokiya Ichinose
avatar
Edad :
20

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Invitado el Dom Mar 23, 2014 10:02 pm

Se sentía tan extraña aquella noche, tan fuera de sí en una forma que resultaba agradable y desagradable a la vez, no parecía ser ella misma pero al mismo tiempo parecía estar dejándose ser; contradicción, ida y venida… apenas podía llegar a entender que todo aquello en verdad estaba sucediendo. En la habitación de un desconocido, bailando con él, tratándolo casi como si fuese un ser sobrenatural y perfecto… quizás tanto había buscado un alguien especial que su mente le jugaba una pequeña bromilla cuando se veía tan perdida por haber consumido apenas una mínima cantidad de alcohol de forma totalmente inocente.

No supo en qué momento de sus ojos comenzaron a brotar cálidas lágrimas… ahh si, si lo pensaba bien, había sido cuando él se había negado ¿y que no estaba en todo su derecho acaso? ¿Y que no era lo mejor eso? era lo más decente, pero ella no estaba pensando con claridad, no, con ninguna claridad… si lo estuviese haciendo lo más probable era que desde hacía mucho rato se hubiese marchado de aquella habitación, y sin embargo allí permanecía, al parecer esperando algo de él que no estaba dispuesto a darle… o quizás solo se había hecho una idea errónea de la realidad de las cosas. Estrujo aquella toalla entre sus pequeñas y temblorosas manos mientras la desesperación parecía invadirla sin previo aviso; si, al parecer estaba lo suficientemente ebria como para incluso ponerse a llorar en un momento como ese.

Supo que él había vuelto a acercarse cuando sintió como la cama descendía ligeramente al momento en que el azulado joven se sentaba a la orilla de esta, apenas estaba pensando lo que hacía y ahora mucho menos; llorar desconsoladamente en la cama de un extraño y vestida de esa forma, debería verse más que ridícula, pero no tenía cabeza para pensar en eso en ese momento, no tenía cabeza para pensar en nada… tal y como si su mente quisiese solo apagarse hasta el día siguiente.

-Yo… necesito abrazar algo para dormir…-comento bajando la cabeza, subiendo una mano para refregarla sobre uno de sus ojos, sintiendo como su piel se humedecía de inmediato con aquellas cálidas lágrimas que parecían incontenibles-… C-Candy… es un oso de felpa… muy grande….lo  tengo d-desde siempre…-comento casi en un susurro, sintiendo luego como el tomaba suavemente una de sus manos, respirando hondamente y sintiendo como su respiración se entrecortaba por el llanto- N-Nunca… he dormido con nadie… pero…-susurro entonces subiendo su otra mano para quitarse de la cabeza el adorno que acompañaba el traje-… si pudieses quedarte… al menos hasta que me duerma…-sugirió en un tono suave y algo dubitativo, alzando la vista hacia el, sonriendo suavemente mientras las lágrimas seguían cayendo, apretando apenas aquella mano, sintiendo la agradable calidez de ésta; ahora solo quería dormir, quería caer en un profundo sueño antes de que terminarse llenándose de pensamientos melancólicos.
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Tokiya Ichinose el Miér Mar 26, 2014 9:21 pm

Por un momento comenzó a cuestionarse muchas cosas, muchos aspectos, muchas posiciones, al tenerle allí, hablando de una forma que sinceramente él, como hombre y persona, quizás, indiferente, que era, no comprendía, no entendía ni se molestaba en hacerlo. No por maldad, era solo que, en su corta vida, muchas cosas habían sucedido, esas que le habían hecho saber que ciertos hechos eran imposibles.

Exhaló, estaba pensando demasiado y eso le hacía doler la cabeza. Debía dormir, el problema era lo que se le presentaba ahora, esta situación, este contexto donde s estaba desenvolviendo como un cruel actor principal.

Pro la cosa era que le escuchaba, y cuando lo hacía no podía evitar remontarse a su infancia, a esos días en los que lloraba cuando sus padres no llegaban a casa para estar con él, cuando cenaba y se iba a dormir sin dar las buenas noches más que al techo de su cuarto y, de alguna manera, pudo entender un poco de qué venía todo esto, mas cuando su mano fue levemente apretada.

Entonces, de alguna manera, concluyó.

Su palma libre se alzó hacia el rostro de a muchacha y, en un gesto que sinceramente jamás había hecho –fuera de algún rodaje o grabación- limpió su rostro de lágrimas, se despegó un poco y se levantó, aún preguntándose si lo que había decidido, tal vez algo presionado, estaba realmente bien. Si esto era racional.

No, por supuesto que no lo era.

Caminó entonces a paso lento hasta su vestidor, abrió la puertilla y rebuscó un poco, hasta encontrar una camisa de esas que pocas veces usaba, pero que tenía, por si era necesaria en algún momento. Dio varios pasos de regreso al orillo de su cama y se agachó frente a ella, apenas haciendo que una de sus rodillas tocase el suelo.

Bien… dormiré con usted, señorita—, susurró el varón, casi sin poder creerse que realmente estaban esas palabras aflorando de su boca, —pero… al menos puedes cambiarte—, dio una sonrisa, se le escapó.

Era la sonrisa de Hayato, rayos… ese no era él, para nada, pero había sido algo repentino, ¿acaso pasar todo el día siendo alguien que no eres estaba comenzando a afectarle justo ahora?, era raro si así fuese porque… bueno, Tokiya llevaba muchos años en aquello.

Es una de mis camisas, me queda algo ancha, así que creo que puede servirte—, se pausó, —digo, no creo que quieras dormir vestida así—, dicho esto, con sumo cuido y serenidad, se levantó y caminó hasta la otra cama, para sentarse.

Sí, le permitiría usar el baño para que se cambiara, volvería a tomar su temperatura y… le dejaría dormir con él. Vaya, gracias al cielo que aún no tenía un compañero de cuarto, de ser así las cosas realmente se le tornarían muy complicadas, vergonzosas quizás, y más siendo el tipo de ser que era él.

Un clásico japonés reforzado por los golpes grandes que la vida puede darle a un neo adolescente.


{OFF: Una camisa cualquiera que sea grande y bonita (?) xD}
Tokiya Ichinose
avatar
Edad :
20

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Invitado el Vie Mar 28, 2014 12:13 pm

Quizás sus ojos fuesen transparentes, quizás en el color oliva de su mirada se pudiese leer la súplica que le hacían a los ojos azules del otro ¿Cómo era capaz? Si siquiera le conocía ¿Cómo era capaz? Si era la primera vez que le había visto… y aun así, aquel joven de apariencia tan seria, por alguna extraña razón le inspiraba suma confianza. Quizás era su actitud seria, si, debía serlo, frente a aquellos sujetos la había protegido sin querer nada a cambio; seguía estando con ella ahí sin querer nada a cambio… era una persona decente, de esas que había tan pocas, de esas que a ella le agradaba conocer. Y por eso era como un príncipe, y no en uno, sino en varios aspectos.

Sus ojos se clavaron en los ajenos, y sonrió a pesar de que las lágrimas aún siguiesen brotando de estos; aquella mano que sostenía la propia era e alguna forma reconfortante. Tras confesar su verdad hubo unos escasos segundos en que todo fue silencio ¿se veía acaso demasiado infantil el no ser capaz de dormir sin su osito de peluche? Si, probablemente aquello hablase de una falta muy grande; tras perder a su madre Kailee solo se había sentido más y más sola en el mundo, hasta que al final incluso había comenzado a sentir que aquel hogar ya no era el suyo. No lo era, era ahora el hogar de una nueva familia, una en la que al parecer ella no tendría espacio.

Cuando vio aquella mano subir hacia su rostro no pudo evitar alzar ligeramente las cejas, en un suave y sorpresivo gesto amable el peliazul limpio con sus dedos los restos de lágrimas que aún quedaban sobre sus mejillas, y no pudo evitar sonrojarse un poco más; sintiendo como el roce de sus dedos parecía permanecer impregnado en su piel aún cuando él se había retirado de su lado. Lo observó caminar hasta el armario y entre las miles de prendas que allí pudo ver, sacar una camisa que llevó hacia ella, ofreciéndosela mientras se arrodillaba al lado de la cama ¿y luego decía que no era un príncipe? Teniendo esas actitudes, esos cuidados, ese respeto… lo era, si lo era en verdad.

-¿En… verdad? –le miró ligeramente incrédula durante unos segundos, observando la suave sonrisa que de pronto se dibujaba en sus labios ¿podía sonreír? En ese instante sintió como su corazón pegaba un pequeño salto y sus mejillas se entibiaban un poco más; quedándose unos segundos atontada en el leve gesto ajeno hasta que finalmente se movió un poco sobre la cama para bajar los pies de ésta y dejarlos sobre el suelo, tomando la camisa para apoyarla sobre su pecho con una sonrisa suave- Gracias Tokiya…-susurro apenas, viéndole levantarse e ir hacia la otra cama-… es muy suavecita…-comentó con una sonrisa, deteniéndose frente a la puerta del baño, sus pasos habían sido algo extraños pero había podido llegar sin caerse; aun seguía algo mareada y somnolienta, era verdad, en ese momento todo lo que deseaba era dormir.

Cerrando la puerta detrás de sí, se cambio lentamente para no sentirse más mareada de lo que ya estaba, quitándose todas y cada una de las partes de aquel traje y dejando su cabello totalmente suelto; colocándose finalmente la camisa sobre la ropa interior, cerrando cada uno de los botones, notando como le quedaba bastante grande y llegaba incluso a cubrir completamente sus glúteos. Entonces llevo un brazo hasta su rostro y entrecerró ligeramente los ojos al sentir el aroma ajeno impregnado en la prenda; negando luego con la cabeza de forma tan enérgica que terminó mareándose un poco más, apretando entonces los ojos durante unos segundos hasta que por fin tomo todo entre sus brazos para salir del cuarto de baño.

-¿Te molesta si lo dejo aquí? –pregunto dejando sus cosas sobre la tercera cama vacía, acercándose nuevamente a la cama en la que estaba anteriormente para solo dejarse caer en ella, suspirando largamente- Tengo tanto sueño…-se quejo hundiendo su rostro en las sabanas para después moverlas un poco y acomodarse dentro de ellas-… apaga… las luces…-murmuro entre las sabanas sintiéndose tan cómoda así, podría haber dormido con el traje ciertamente, pero con aquella camisa podría sentirse más ligera y a gusto, era inevitable.
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Tokiya Ichinose el Miér Abr 09, 2014 7:35 pm

Le miró moverse y, nuevamente, pareció preguntarse el por qué de muchos asuntos, la razón principal por la que hacía algo como esto, dejar pernotar a una dama de características desconocidas y de procedencia dudosa, alguien a quien jamás había visto, en su habitación, en su solitaria habitación sobre la cual buscaba tan solo el descanso, ese que le había negado todo el mundo a lo largo de muchas largas horas de arduo trabajo, de caminatas, de palabras, de actuaciones. De ser algo que él no era y que, ciertamente, jamás había amado ser, porque ese no era Tokiya, Hayato no era él.

Se revolvió los cabellos intentando dar razones a todo, pero eso no tenía demasiado sentido de tan siquiera intentarlo, para nada, la lógica de los mortales resultaba en algo tan problemático para una mente cansada que no quería abordarlo, mas no podía evitarlo. De nuevo, ¿qué estaba haciendo?, jamás en su vida había tocado a una mujer en ese sentido de… ¿amistad?, ni mucho menos había compartido cama con una, ni siquiera su madre disfrutó de ese privilegio que Tokiya, quizás, podría haberle dado si chistar. Entonces… ¿este acto tenía alguna clase de razón?, ¿había cedido solo por algunas cuantas lágrimas?

No.

Le dio un sí como respuesta porque, de cierta manera, comprendía como se sentía al decir sus frases con tanto sentido, una persona ebria jamás mentía, o eso era lo que su buen amigo y niñero Takeshi le decía en los tiempos de su niñez, y era obvio que la señorita estaba ebria, todo en ella lo delataba y, además, le había dicho que sí porque el sentimiento era, tal vez, medianamente compartido.

Exhaló, él se había sentido así muchas veces, pero claro, el que ella no pudiera dormir sin un oso no era algo que le hubiera sucedido antes. Medio distintos de de amainar las situaciones, supuso el muchacho de iris azules oscuras y concentradas que, a estas horas, se veían perfectamente como un negro brillante.

Le escuchó salir del cuarto de baño y luego la pregunta llegó a su haber, dio un ligero vistazo y asintió.

Sí… está bien—, completó.

Realmente estaba solo en ese cuarto, tal vez sería el sueño de todo puberto, pero no el suyo, hasta se sentía algo solo, pero era cómodo, así podría tener su propio espacio hasta que los jefes de las fraternidades dijeran lo contrario y se le fuera asignado un compañero. A disfrutar el momento, será.

Acomodó su postura, aún sentado en la cama- para mirar como la damita, que ahora se veía más relajada y liviana, se metía en la cama –su cama- con una diligencia pura, se le notaba cansada y tal vez el alcohol estaba dando los toques finales a eso, llevándole al sueño que necesitaba, y que al varón también le urgía en realidad.

Una sonrisa extraña, nostálgica, se coló en sus labios y se levantó para ir directamente hasta la mesa de noche y apagar la lámpara, dejando solo la tenue luz que se colaba desde la ventana al otro lado del cuarto como su foco. Resopló y, de nuevo, se cuestionó que estaba haciendo.

Sin embargo, se sentó al borde la cama y, poco a poco, se fue metiendo dentro de ella, para terminar medianamente recostado y, de un momento a otro, siendo presa fácil de un cansancio remendó.

Se las había buscado, necesitaba dormir si quería seguir vivo al día siguiente.
Tokiya Ichinose
avatar
Edad :
20

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Invitado el Vie Mayo 16, 2014 10:20 pm

Dormir, en verdad todo lo que quería en ese momento era dormir… un nuevo día empezaría luego y aquella tristeza que ahora parecía tan presente quizás se desvaneciese junto con la noche cuando el sol comenzase a salir; era lo que esperaba, lo había esperado muchas veces y así había seguido viviendo… sin embargo aquella noche por alguna razón aquel sentimiento de soledad se sentía amplificado ¿sería que en verdad el alcohol producía esas cosas? había negado y renegado que estuviese ebria, pero se sentía tan extraña que quizás muy en el fondo en verdad lo hubiese aceptado. Y sin embargo ahí estaba él, quizás su sola presencia amortiguase un poco aquel sentimiento, su sola mirada y la forma en que su corazón se aceleraba al verle… el tono de su voz, sus gestos amables, y esa suave sonrisa que se grabaría en sus recuerdos quizás a pesar de todo. Un completo desconocido que de la nada había llegado… o quizás a quien ella había llegado, para obtener su sola compañía una noche, y no deseaba más que eso, más que solo saber que allí estaba.

Se acomodó entre las sábanas con algo de pereza, de esa que se tiene al sentir tanto cansancio que resulta dificultoso incluso mover el cuerpo… y el aroma que portaban aquellas sabanas la envolvía y parecía incluso relajarla, era su aroma; el mismo que portaba aquella camisa. Dejó escapar un pequeño suspiro y mientras una suave sonrisa se dibujaba en sus labios, sus ojos se fueron cerrando… pero aún no se dormiría, aun no. Cuando tras sus parpados semi cerrados vio como la luz se extinguía y cuando sintió el peso ajeno sobre el colchón de la cama… fue tras sentir como se acomodaba a su lado que se acerco a él y le rodeó con los brazos, estando media adormilada ya, quizás más dormida que despierta en realidad; apegándose tanto al calor de aquel cuerpo que resultaba tan agradable para conciliar un buen sueño. Y su cabeza terminó apoyándose en su pecho… y se quedó dormida al instante. Quizás al día siguiente nada recordase del agradable sueño que había tenido esa noche, o quizás en realidad todo se convirtiese en  un extraño sueño; como así también la razón por la cual ella misma se encontraba en aquel lugar.


Mañana siguiente, 7: 05 AM


Cuando la claridad del día comenzaba a invadir aquella silenciosa habitación, la francesa apretó los ojos para hundir el rostro en lo que suponía sería el colchón de su cama, aunque sintiese un aroma extrañamente peculiar rodearla, aún no se sentía lo suficientemente despierta como para darse cuenta de cuál era su realidad. Y quizás no quisiese despertar, no aún, no cuando la cabeza parecía dolerle de forma insistente y no entendía el porqué de esto.

-Uhm…-se quejó apenas mientras sus largos mechones castaños se desparramaban sobre el pecho de quien bajo ella había dormido sin que pudiese recordarlo de momento, se sentía ligeramente aturdida-… Eireen…-susurró apenas mientras cerraba los puños estrujando un poco… ¿las sabanas? ¿Por qué se sentía tan cálido? Y entonces despegó su rostro para alzar la mirada; sus ojos semi cerrados se sentían tan sensibles a la luz que le estaba resultando dificultoso enfocar la visión, más aún cuando un largo mechón de cabello se desparramaba por el medio de su rostro ¿Qué era eso que estaba frente a ella?-… que…-apenas murmuro, pero cuando su visión terminaba de aclararse fue cuando sintió que su corazón se detenía y ella misma se paralizaba por completo-... q-que… q-quien… -y no era capaz de articular palabra alguna, y al ver un extraño de brillante cabellera azulada fue que se sentó de golpe sobre la cama con el rostro pálido y los ojos abiertos como platos- ¡¡¿¿quién eres tú??!! –el grito de la francesa resonó en toda la habitación y quizás aún más allá.
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Tokiya Ichinose el Mar Jun 03, 2014 8:23 pm

Al final cerró los ojos, ¿qué remedio?, era un poco desestabilizante tener a alguna dama… rayos, ni su madre había hecho eso, ¿O sí?, ¿acaso no había pensado en eso recientemente?, quizás, pero la verdad es que había perdido el interés en su familia desde el momento en el que solo fue una carga desechada al vacío.

Sus orbes tapadas por los párpados, poco a poco, comenzaron a ser testigos del tremendo cansancio que le perseguía, claro, podría estar acostumbrado a esto, al ajetreo, a los imprevistos, a la agenda y a moverse como pudiera en todo, pero eso no quería decir que su cuerpo cambiara, para nada, él era un simple adolescente de diecisiete primaveras que buscaba consolidar su sueño y hacer lo que siente nació para realizar. Ni más, ni menos; esto no era ser caprichoso, era no rendirse y dar por sentado nada, incluso si eso había traído cosas malas a su vida.

Se relajó un poco presa del ambiente, pero luego sintió ese cuerpo abrazarse al suyo como si de un peluche se tratase, ¿cómo estaría esta damita en la mañana?, era la pregunta que se hacía y, por más que la repetía, por más que sus principios férreos eran intachables, fue vencido por su propio cansancio, ese que le llevó a dormir y, tal vez, a soñar un poco, quien sabe.

A la mañana siguiente, 7:07 am.

Llevaba un par de segundos entre la realidad y el sueño, estaba cansado, aún lo estaba y eso era fácilmente reconocible por el simple hecho de que la luz se filtraba por sus persianas y él no se decidía a reaccionar. ¿Qué hora sería?, ¿sería tarde para hacer lo que sea que tuviera que hacer, como… por ejemplo, ir a sus clases?, todo eso lo repasaba su torpe mente justo cuando sintió un movimiento y escuchó un nombre. Eireen, ¿quién era esa?, y luego recordó donde estaba y como estaba. Miró algo más abajo a una chica de cabellera rojiza abrazada a su cuerpo, así que no era un sueño, se coló por su mente y respiró hondo.

Cerró sus párpados e intentó relajarse para, finalmente, dar por sentado su descanso y levantarse, como todo ser normal, pero, fueron los brillantes ojos de la muchacha los que le hicieron esperar un poco más.

De un segundo a otro le notaba confundida, como si no supiera qué estaba haciendo en ese lugar y, cuando ella se sentó y pegó aquel grito, instintivamente se removió un poco y, de golpe, también terminó sentado sobre el colchón.

Eh… calma, calma, señorita—, intentó decir, aún estaba un poco entre sus ganas de quedarse recostado, pero eso ya resultaba imposible, —señorita, soy Tokiya, ¿no me recuerda?, usted vino a este cuarto anoche—, habló entre la pausa y la rapidez, pero con un volumen que hacía parecer que controlaba toda la situación, tal como su entonación, —supuse que usted estaba borracha, y no me equivoqué—, alzó ligeramente los hombros al darse cuenta que tenía razón.


Cerró algo sus ojos y los estrujó con los párpados cerrados, removiendo su cabellera y quitándose las sábanas de encima, solo para que ella viera que estaba completamente vestido.

Por alguna razón… usted se puso a llorar porque no podía dormir, y terminamos así—, sus palabras siguieron mientras se movía hacia la orilla de su cama, a modo de levantarse y estirarse, pero más para darle espacio a ella, para que no se exasperara y terminara mal, porque si estaba borracha y, si ni siquiera le recordaba como un sueño, bien ebria debía haber estado.

Tokiya Ichinose
avatar
Edad :
20

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Invitado el Miér Jul 16, 2014 1:41 pm

Había tenido un sueño muy peculiar esa noche… un largo y placentero sueño en el que bailaba el vals en compañía de un agraciado príncipe de mirada azulina y andar seguro, sus cálidas manos habían tomado las propias con firmeza, sus pies la habían guiado en los más complejos y agraciados giros… todo había sido de ensueño. De ensueño, había sido un sueño como tantos otros que solía tener, muchas veces pareciese que la francesa vivía en su propio mundo; y si, quizás fuese así en algún punto. Aquella mañana cuando comenzaba a despertar algo aturdida a causa de la insistente claridad que parecía querer invadir la sutil barrera que creaban sus párpados contra la visión del mundo, había sentido que no estaba sola… bueno, no es que soliese estarlo puesto que contaba con una agradable compañera de habitación, pero ¿Qué hacía ella en su cama? Quizás se había equivocado al estar algo adormilada; quizás ella misma se hubiese equivocado.

No podría decir que llevarse tal susto por la mañana pudiese llegar a resultar sano en ninguna forma; la clara exclamación que la muchachita había dejado escapar enmarcada en un grito resonó en las cuatro paredes que componían aquella amplia habitación, en los largos pasillos y quién sabe si un poco más allá; un par de pajarillos pequeños de castaño plumaje levantaban vuelo dejando atrás las finas ramas de un árbol que se encontraba cercano a la ventana de aquella habitación. Mientras tanto la jovencita de mirada tenuemente oliva observaba aterrada lo que parecía ser un desconocido intruso en su cama, le vio removerse en el colchón y sentarse de golpe tras su inevitable exclamación ¿Cómo había él llegado ahí? ¿Cómo había ella terminado abrazándolo de esa forma? Si es que ahora lo pensaba, en verdad había estado durmiendo sobre su pecho. Entonces le escuchó hablar, y el cálido tono de su voz de algo resultaba familiar, de un ensueño que no parecía tan lejano después de todo.

¿C-C-Como quiere que me calme? ─preguntó retrocediendo un poco sobre el colchón, apoyándose con una mano sobre las sábanas desordenas mientras llevaba la otra a formar un puño frente a su pecho, intentando entender lo que él decía, necesitando en realidad oír aquella explicación a pesar del susto mayúsculo que se había llevado segundos atrás─ ¿Yo? ¿Venir… a éste cuarto? ─ entonces por primera vez recorrió el sitio con la mirada y su alarma fue mayor al darse cuenta de que se encontraba en un cuarto desconocido, con un desconocido y con solo una camisa cubriendo su cuerpo; entonces empalideció de golpe hasta el punto de quedarse temporalmente sin habla. Intentaba procesar aquello, intentaba entender, quería creer que lo que él decía era cierto, pero… ¿Qué era cierto? ¿Qué había pasado la noche anterior? ¿Por qué ella traía puesta solo una camisa? Una que presumiblemente pertenecía al peliazul que tenía en frente. Tokiya era su nombre, y si, tenía la sensación de haberle oído antes, pero el impacto que se había llevado no le dejaba pensar con claridad─ Terminar… ¿Cómo? ─preguntó apenas en un hilo de voz, viéndole sacudir su azulada cabellera de pronto para después apartar las sábanas con sus manos. Entonces le vio vestido… sin saber cómo esto le dejo sentir un poco de alivio ante la desesperación que le había envuelto de pronto y permaneció en silencio solo escuchándole hablar.

Yo… no puedo dormir sin Candy… m-mi conejo de peluche…─comentó aún algo temerosa, viéndole orillarse en la cama para terminar saliéndose de esta─… ¿cómo es que terminamos… así? ─tras aquella pregunta permaneció en silencio con la mirada fija en las desordenadas sábanas que tenía en frente y como un pequeño flash de recuerdo unas cuantas imágenes volvieron a su mente; se vio a si misma abrazándole, tomando sus manos para bailar. Entonces su rostro enrojeció completamente y le miró anonadada ¿en verdad eso había sucedido? ¿En verdad había hecho algo tan vergonzoso? Había temido que algo pudiese haber pasado con aquel joven, pero tras el alivio de que solo hubiesen dormido juntos en esa cama, aparecía la vergüenza de haber actuado de esa forma con un completo desconocido. Sus ojos se inundaron de pronto y lo único que atinó a hacer fue a bajarse de un salto, correr como pudo hacia la tercera cama sobre la cual descansaba su ropa y encerrarse en el baño, dando casi un portazo como si así pudiese escapar de aquella vergonzosa realidad.

Que vergüenza… no puede ser… ─murmuró para si misma cuando se apoyaba contra la puerta del baño, estrujando frente a su pecho el traje de “Maid” que recordaba haber tenido puesto la noche anterior. Dejo escapar un pesado suspiro intentando calmarse y tras dejar su ropa sobre la tapa del retrete se acercó al espejo del baño en donde observo su reflejo, su cabello ligeramente desordenado y un rostro que reflejaba un casi total desconcierto─… pero en verdad… todo eso paso…─abrió el grifo entonces, dejando que el agua mojase largamente sus dedos hasta que se decidió a remojar su rostro, despabilándose por completo del sueño y del susto inicial, dejando escapar un largo suspiro entonces para volver a mirarse al espejo frente al cual acomodo un poco su cabello con sus dedos. Tras esto llevo sus dedos  desabotonar aquella camisa lentamente, sonrojándose sin poder evitarlo mientras se despojaba de aquella prenda que no le pertenecía, sintiendo el alivio de ver que bajo esta traía su ropa interior bien acomodada; comenzaba a sentir que le debía una disculpa a aquel desconocido al cual no podría volver a mirar a los ojos.

Se vistió lentamente, con las manos algo temblorosas a causa de la vergüenza que sabría que tendría que pasar al salir de aquel cuarto de baño. Acomodó lo mejor que pudo cada parte de su traje y dejó escapar un largo suspiro cuando estuvo lista, deteniéndose frente a la puerta del baño con el pomo del picaporte en su mano, apretando sus labios con nerviosismo hasta que tras un leve suspiro más se animo a girarlo para abrir la puerta; debía salir de allí tarde o temprano. Y al verse fuera de aquel pequeño refugio momentáneo junto sus manos frente a su falda y apretó los ojos sintiendo como sus mejillas ardían intensamente, abriendo sus labios en un intento de hablar, que le tomo un par de segundos hasta que logró emitir sonido alguno.

Am… y-yo… lo siento T-Tokiya…─se disculpó inicialmente mientras miraba el suelo sin ser capaz de verle a los ojos como sabía ella misma que iba a pasar─… n-no sé cómo fue que llegué aquí…─apretó un poco la falda de su traje─… bueno si lo sé, p-pero aún así, lo siento… m-mucho… p-por todo…─y las últimas palabras escaparon de sus labios apenas en un hilo de voz, había comenzado a temblar como si de un cachorrito temeroso se tratase, estaba llena de vergüenza, una que quizás no lograría superar en largo tiempo; si es que lograba superarla algún día.
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Tokiya Ichinose el Dom Jul 20, 2014 4:42 pm

Al momento de estirarse la notaba tan nerviosa, sinceramente él se sentía igual, pero era una especie de experto en disimular esa clase de cosas y, sin embargo, el recuerdo regresaba presionándole contra la realidad… él jamás, ya saben, había dormido con una chica, y ahora que esta se levantaba nerviosa y exaltada acerca del cómo llegó a su cuarto, a su cama, y a dormir sobre su pecho, bueno, algo de inseguridad estaba sintiendo de momento.

Exhaló con fuerza y removió por completo sus cabellos en seguida de verle, literalmente, correr, hasta el cuarto de baño y cerrar la puerta de un portazo, vaya, si hasta le había recordado al oso de peluche, había mencionado que no podía dormir sin él y, al momento de recordar las lágrimas de la chica, sentándose de lleno sobre su cama, un ligero sonrojo invadió sus mejillas, nada serio.

Ah… las cosas eran raras últimamente en este mundo.

Se levantó entonces para comenzar a acomodar las almohadas y la sábana, estirando todo con una precisión militar, él disfrutaba, particularmente, de que las cosas estuvieran ordenadas y completamente bien organizadas y realizadas. De punto en blanco su cama miró al reloj, era las siete veinte pasadas y ya tendría que irse pronto a ver sus clases, aunque primero tendría que vestirse y acomodar todo, porque tenía sueño, sí, si por él fuera bien querría seguir durmiendo, pero las responsabilidades eran otro asunto, tenía que ir a sus lecciones de vocalización, no es que no supiera cantar, solo debía mejorar tanto como pudiese si deseaba cumplir sus sueños.

Fue entonces cuando escuchó el ruido de la puerta y volteó, para encontrar a una maid algo apenada frente a él. Dejó de hacer lo que fuera que estuviera pensando y centró su atención en ella, en esas palabras tan cortas y tan nerviosas. Exhaló débilmente dando un paso al frente, su temblor era un poco hiriente, sí, debía confesar que se había puesto nervioso antes, pero, justo hora, tal vez había llegado a comprender todo el asunto.

No se preocupe, ¿sí?, tan solo recuerda no tomar tanto la próxima vez—, susurró serenamente atrayéndola para dar una especie de abrazo amistoso, nada más, —no creo que allá afuera todo el mundo sea como yo—, bufó ligeramente, aplicando un torpe humor muy poco común en su persona.

Se separó entonces de ella y contempló nuevamente el traje de dama que llevaba puesto, lo recordaba perfectamente de la noche anterior. Suspiró un poco apenado de observarlo y corrió sus ojos a otra parte, sereno y en paz.

¿Está segura de salir así?—, cuestionó con una cierta curiosidad, —podría prestarte algo de ropa, pienso que es más común que te vean con ropa holgada a… vestida así, por los pasillos, me refiero—, carraspeó un poco tras decir aquello, no era que estuviera preocupado, pero tampoco era que no lo estuviera, sí, jamás era anti parabólico de las cosas, los asuntos.

Sonrió ligeramente corriendo sus ojos, de nuevo apenado, y dio algunos pasos hasta atrás, para sentarse sobre la cama y aguardar, aún tenía algo de tiempo, aún si ella solo deseaba salir corriendo de allí o aceptar su oferta de cambiarse. Él prefería que fuera lo último, en realidad.
Tokiya Ichinose
avatar
Edad :
20

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Invitado el Jue Ago 07, 2014 8:00 pm

Estaba llena de vergüenza, en verdad lo estaba, tanto que no era capaz aún de alzar la vista hacia los ojos ajenos, y quizás  no lo sería en un tiempo… y quizás no lo sería ya, al menos no con él, no luego de haberse comportado de tal forma. Ella era una señorita y había terminado actuando como una payasa, o algo similar… o más bien, había dejado ver su más interno ser infantil; con un completo desconocido. Uno que sin embargo había sido tan amable con ella. Sintió sus mejillas arder aún más al recordar las cosas que habían sucedido, poco a poco los hechos de la noche anterior se hacían más claros… y él, le había permitido permanecer allí. Era una buena persona, eso estaba más que claro ahora, lo seguiría siendo… y quizás por eso era que terminaba apenándose aún más; con él, con la situación.

El era tan educado, tan sereno… tan tierno ¿Cómo podía serlo? Escuchar sus palabras le llevo a intentar alzar la vista justo después de haber estado apretando los labios y la falda de su traje por largos segundos; y terminó alzando las cejas cuando se vio llevada a un cálido abrazo, tan casto y suave, pero aún así tan cercano… y pudo sentir nuevamente su aroma, ese que la había envuelto en su cómodo sueño.

Lo sé… lo siento, nuevamente… y-yo…─murmuraba apenas mientras le mantenía en aquel suave abrazo─… creo que la ensalada de frutas… t-tenía algún tipo de licor… ─comentó ya más clara con lo que pudo haber sucedido la noche anterior para que acabase en ese estado─ P-Pero he tenido suerte… de encontrarme a una buena persona… ─sonrió nerviosa y apenada, pero sonrió, alzando finalmente la vista hacia el cuándo se separó de su persona, parecía ligeramente apenado, le vio rodar sus ojos y observo su despeinada cabellera azul, era tan tierno de esa forma… a pesar de haber estado tan ebria había descubierto una gran verdad; pues él era un príncipe después de todo, no por ser un noble ni nada parecido, simplemente por su actitud serena y correcta, y por la clara forma que tenía de respetar a las mujeres… y de preocuparse, por una completa desconocida.

En verdad… es llamativo ¿verdad? ─preguntó bajando ligeramente las cejas mientras alzaba un poco los brazos observando su propia vestimenta─… harías… ¿eso por mí? ─pregunto rascándose una mejilla con el dedo, sintiendo como ambas ardían de forma aún más intensa─… c-creo que es vergonzoso pero… al menos con ropa masculina no seré tan llamativa como con esto… e-en verdad, gracias. ─agradeció y suspiró largamente, intentando dedicarle al fin una pequeña y tímida sonrisa─ Compensaré esto… e-en alguna forma…─agregó, ciertamente creía que el peliazul se merecía algún tipo de retribución por lo que ella le había hecho pasar de forma gratuita.
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Tokiya Ichinose el Mar Ago 19, 2014 8:22 pm

No pudo evitar esbozar una sonrisa cuando escuchó sus palabras sobre la ensalada de frutas, ¿en serio podía seguir pensando en eso de esa manera?, la verdad es que la dama presente tenía un muy buen aspecto, muy buen porte, por así decirlo, al de cabellera oscura no le pasaba aquello de que pudiese andar de fiesta en fiesta bebiendo cuanta cosa le pusieran en frente, y, sin embargo, se sentía un poco preocupado por la simpleza que había pasado la noche anterior. Él lo había anticipado, tanto como aquel simple contacto, extraño ante sus ojos, ante su forma de ser.

Tan solo le miró, le contempló por un instante al escuchar su mensaje y, de forma tal vez poco agraciada, alborotó aún más sus cabellos, intentando peinarlos a tientes en el proceso.

Tienes razón… pero la suerte no es algo de siempre—, encogió sus hombros de forma repentina y algo suave, era un poco directo muchas veces con sus mensajes, especialmente cuando las cosas le parecían salida de foco o de lo debido, lo “reglamentario”. Cerró sus ojos por un par de segundos, para calmar esas ansias de seguir durmiendo que tenía.

Lastima que no podría.

Y entonces estaba allí, sentado al borde de la cama y dando cuenta de que la pelirroja entendía el “carácter” de lo que llevaba puesto. A Tokiya no solía importarle para nada lo que dijeran los demás, pero, ver salir una dama en esas fachas de su cuarto simplemente no iba a ser algo bueno para ninguno de los dos. Rascó ligeramente su barbilla, tal vez algo curioso por ese propio pensamiento reciente.

Se levantó del colchón y dio un par de pasos, de regreso hasta su closet, sin mediar ninguna palabra, estaba un poco ido después de todo… recordar algo que se llamaba “horario laboral” a veces le ponía de malas, especialmente con una noche como la que tuvo, donde raramente pudo dormir al completo de profundidad. Fue que sacó del pequeño cubículo unos jeans lavados y un hoodie de un color cyan apagado, cosas que le parecieron justas y que podían quedarle, algo grandes, pero que se notarían demasiado.

No tienes que compensarme por nada—, sonrió de medio lado, algo tímido, como siempre, —aquí tienes—, le entregó el par de prendas, —algún día pasaré a buscarlas—, dejó como un extra y caminó de regreso a su cama, a sentarse, no quería importunarle mientras se cambiaba, no era esa clase de personas, la verdad.

Se echó algo para atrás y se dejó caer finalmente en la cama, de alguna forma seguía cansado, pero aún así debía dar más del cien por ciento de lo que tenía, lo cual a veces se transformaba en un problema cuando el tanque estaba a medio vaciar.
Tokiya Ichinose
avatar
Edad :
20

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Invitado el Sáb Ago 23, 2014 2:58 pm

Él tenía razón, tenía toda la razón del mundo, había sido descuidada e irresponsable aquella noche; o quizás sencillamente solo se había dejado llevar por el ambiente festivo, en su inocencia había caído en una pequeña trampa del destino. ¿Destino? Si se ponía a pensar no es que todo hubiese sido tan malo en realidad, pues había conocido una maravillosa persona que en otra ocasión quizás nunca hubiese llegado a conocer y ni siquiera a cruzar palabra o mirada alguna. Si había sido bueno a fin de cuentas, en algún punto, aunque no sabía si volvería a verle… no sabía si él querría saber más de ella, no lo creía, después de haberle ocasionado tantas molestias. Y aún así, internamente se alegraba del hecho de haber descubierto que en verdad había personas buenas y correctas en el mundo, de haberlo visto con sus ojos.

Lo sé… por eso yo… t-te estaré infinitamente agradecida…─no podía hacer más que eso, eso y pensar quizás en alguna forma en que pudiese compensarle, en algo que pudiese hacer a cambio, aunque de momento no tuviese la mínima idea de qué. Le vio irse hasta su armario y de allí le vio obtener dos prendas que entregó en sus manos, parecían tan grandes para ella, pero aunque le quedasen más holgadas sería mejor que andar por los pasillos con un rosado traje de maid con tintes bastante provocativos.

Cuando quieras puedes venir por ella, a la primera habitación del pasillo de Parmi Nouss…─y le sonrió de igual forma, sintiendo como sus mejillas no podían dejar de arder mientras estrujaba las prendas que le habían sido entregadas contra su pecho, tenía una idea en mente, una pequeña petición que a fin de cuentas él estaba en todo su derecho de rechazar─ M-Me pregunto si… fuese posible… ¿que fuésemos amigos? ─preguntó débilmente bajando la mirada sintiendo como aquellas prendas de vestir emanaban el perfume ajeno─… es que… de alguna forma… me gustaría conocerte un poco más…─comentó alzando la vista aun en esa posición, viéndole con inseguridad, como un niño que sabe que será regañado─… si no quieres lo entenderé…─agregó finalmente para caminar rápidamente hacia la puerta del cuarto de baño en donde volvió a encerrarse, comenzando a quitarse el traje que se había puesto minutos antes para calzarse el pantalón y el hoodie que le había entregado el peliazul; era la primera vez que Kailee se ponía la ropa de un chico, algo que siempre pensó que haría con las prendas de vestir del que fuere su novio. Y sin embargo Tokiya seguía siendo un desconocido para ella.

Estoy lista… ─murmuró apenas cuando volvió a cruzar el umbral de la puerta del cuarto de baño y le vio sobre su cama, parecía cansado y no deseaba importunarle más─ Me retiro entonces. ─anunció mientras acomodaba el traje de maid cómodamente doblado entre sus dos brazos─ En verdad, gracias por todo… Tokiya…─agregó para quedársele viendo unos segundos más y después solo acercarse a la puerta, abriéndola lentamente para cruzar el umbral y cerrarla detrás de sí; un suave suspiro escapó de sus labios cuando se vio finalmente en el pasillo, e intentando ignorar las miradas que le dirigiesen los chicos que a esa hora pasaban por el pasillo, camino rápidamente hacia una dirección ya establecida. Su habitación.




• Tema Finalizado
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: Extrañas noches {Kailee}

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.