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Re: Remember {Adney}

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Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Lun Mar 24, 2014 11:53 am




Re: Remember

| Facultad de Medicina de la sna| Aulas | 09:58 am |

.

Desde su llegada a este lugar las cosas habían ido demasiado rápido. Tenía apenas un par de días de su llegada del Distrito Capital y ya debía dar su primera clase: cosa del retraso al momento de certificar el titulo y miles de aspectos del tipo burocrático que, ciertamente, odiaba cuando se interponían en su camino profesional.

Pero, ahora estaba en Alki, de regreso al lugar donde vivió por diez años. Había visto a su padre y a su nuevo “hermano”, y hasta se le había ocurrido pasar por el departamento en el cual comenzaría a vivir, si se afanaba, a fines de esa semana. Mientras tanto… bueno, andaba alojado en una  habitación, su habitación, en casa de Kiev, su padre adoptivo.

Estaba un poco atrasado, se dio cuenta al ver el reloj en su muñeca izquierda, pero había pasado por la coordinación de escuela, para firmar todo lo pertinente y recibir las nóminas de todas las secciones que atendería, serían cuatro, bastantes exámenes para corregir llegado el momento.

Inhaló y exhaló al hallarse al frente de la puerta del aula marcada, recordaba haber visto clases en este mismo salón hacía sus años, tenía bastante tiempo y muchos recuerdos en la mente sobre esta universidad, incluso sobre esos profesores que le alentaban con sonrisas y ciertas burlas al notarle medianamente nervioso, ellos habían sido sus mentores, les respetaba y agradecía tan solo por el mero hecho de estar allí, detrás de él, cuando abrió la puerta y dio el primer paso.

Arregló un poco su cabello y se sacó el bolso que llevaba encima, con el fin de dejarlo sobre el escritorio.

Buenos días a todos—, dijo en tono alto y claro, sin dirigir grandes miradas, hasta que movió el bolso a un lado, y se sentó sobre el escritorio, sin más, —soy Marshall le Clos, seré su profesor de traumatología por todo este quinto curso—, comentó dando una mirada al frente, lo clásico, rayando el lugar desde arriba, mirando a los estudiantes de a poco.

Allí habían chicos que conocía, había visto incluso clases con alguno de ellos en las electivas. Resultaba bastante curioso estar ahora desde esta posición, en el centro de un aula y, aunque no lo admitiera o lo hiciera notar, con unos nervios de los mil demonios.

En esta materia hay tres formas de crédito—, dejó de verles para buscar algo en su bolso, lo que encontró en seguida, —teóricas, es decir, exámenes parciales; prácticas, que se traduce en exploración en el aula; y las guardias que comenzaran a llevar cuando lleguemos a la mitad del contenido—, de la misma forma que antes habló, pasando algunas hojas, buscando la planilla de las nóminas para pasársela a sus nuevos estudiantes, y que esta fuera firmada por ellos.

Al encontrarla se levantó, caminando hasta la primera fila, entregando la hoja al primero en ella y subiendo un poco la mirada, solo un poco, hasta que se dio cuenta de un detalle, de una persona que… por más tiempo que pasase, no se olvidaría.

«Rayos…»

Pasó por su mente al encontrarse con esos ojos tan brillantes como los recordaba. Ni si quiera le había avisado a ella que vendría aquí, ¡que trabajaría como profesor aquí!, bueno, no le había avisado a nadie fuera de su padre, ¡pero ese no era el punto!

Exhaló rascando su cabeza, dando la vuelta y regresando el escritorio, ya tendría tiempo para eso… pero no había mucho que hacer, no cuando simplemente no  podía dejar de mirarle –aunque fuera con completo disimulo-.

Sí, Adney entraba al quinto curso de medicina este año, él era profesor de una materia del quinto curso: las coincidencias terminarían por matarle algún día.

Entonces… hoy comenzaremos con el contenido programático—, ladeó la cabeza sacando algunos rotuladores y el borrador, para disponerse a escribir en la pizarra acrílica.

Cosas de la vida.


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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Lun Mar 24, 2014 12:51 pm

Todo el mundo sabía que Adney era el tipo de persona que atrasaba la hora del despertador todo lo posible, incluso si luego tenía que ir apurada. Aquel día no había sido excepción, se quitó la goma que recogía su pelo en un moño por las noches, de modo que la víspera se peinaba y así al día siguiente no sufrí el dolor de deshacerse de los nudos. Al momento de arreglarse siempre acudía e métodos prácticos y cómodos pero sin alcanzar el desastre, le gusta tener una imagen presentable aún si sus conjuntos se basaban en coger lo primero que veía en el armario.

Su desayuno consistía en un café con leche y mucho azúcar y algún tipo de bollería que compraba en la cafetería y se iba tomando de camino al aula. Antes de llegar, quedaba con una compañera de clase y amiga desde que empezó la carrera, justo en el patio que daba a su facultad.

- ¡Ad! -gritaba chillona desde la otra punta, llamando la atención de la rubia y agarrando a esta del brazo para entrar al edificio- Cada día llegas más tarde.

Ella solo rió mientras acomodaba su mochila en el hombro- Pensé que ya estabas acostumbrada -Evelyn, así se llamaba la castaña a su lado, sonrió y siguió a lo suyo:

- ¿Te acuerdas del Sr. Oldfield? -la rubia se quedó pensativa un momento, tampoco tuvo mucho tiempo para responder- Profesor calvo, de traumatología... Debe ser mentira que no sepas ni el nombre de tus profesores

Su aula estaba en el segundo piso y aunque a nadie le hacía ilusión subir por las escaleras no había otro camino-. Prefiero llamarlos por apodos, es mucho más fácil de identificar si dices El Calvo. -era además una forma de venganza contra todos los que alguna vez habían sido injustos con ellos.- ¿Qué pasa con él? -Evelyn parecía emocionada al hablar, debía ser una buena señal, ¿no?

-  Se ha mudado a New York y por lo que he oído, el sustituto es un bomboncito de "veinte y algo" -a pesar de lo mucho que se quejaba su amiga, no eran nunca las últimas en entrar a clase por lo que fácilmente se agenciaban los asientos del centro, lo suficientemente cerca para escuchar sin que un maestro te escupa en la cara.

- Oh vamos, ya estáis lo suficientemente alteradas como para que ahora también babeéis en clase. -bromeó sabiendo que luego se llevaría un golpe al que respondió con risas- No cuentes conmigo para que te ayude a liarte con el profesor. -esta vez había algo de verdad en sus palabras, sin duda veía a su amiga capaz de intentar ligar con un profesor siempre que este fuese atractivo.

En ese momento la puerta se abrió, el silencio duró un instante y luego los murmullos inundaron el aula, la sonrisa de Adney desapareció entre el desconcierto. Siempre ha tenido muy buena vista y hasta entonces no había dudado de lo que sus ojos veían, la sorpresa se mezcló con felicidad y también cierta opresión incómoda de percatarse que no estaba soñando despierta.

No había cambiado, hasta su corte de pelo era el mismo, incluso con ropa encima podía notar que su constitución seguía igual de saludable y atlética. Su voz inconfundible había empezado a hablar pero no prestó atención a nada de lo que dijo, estaba absorta en el hecho de que lo veía de nuevo después de dos años y que él aún no se había dado cuenta de su presencia.

- Oh, dios mío, ¿ese no es..? -Evelyn conocía bien la historia y también había sido testigo de su relación por lo que Adney no estaba sorprendida de que lo reconociese. La rubia asintió con la cabeza e hizo un gesto para que no continuase la conversación.

Cuando Marshall por fin la vio fue fácil notar su sorpresa, ella no apartó la mirada, quería hablar con él, aunque no estaba muy segura de qué, y al mismo tiempo empezaba a mosquearse de que no le hubiera avisado de que volvía a la ciudad, ¡y como su profesor!

Sus ojos escaparon recelosos hacia las chicas que suspiraban por el maestro mientras este empezaba a hablar pero pronto volvían a buscar el iris oro que disimuladamente también correteaba a mirarla, ella por fortuna podía observarle directamente sin que resultase extraño Quiero que esto termine ya Dejó que el tiempo fluyese, escribiendo desinteresadamente algunas cosas sueltas que escuchaba.

Pero, ¿y entonces qué?


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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Lun Mar 24, 2014 2:09 pm


Entonces solo escribió, pensando muchas cosas mientras enmarcaba, paso por paso, como sería evaluado cada uno de los cinco bloques que contenían veintitrés unidades, temas y muchos más objetivos a tratar. Dio un pequeño respiro al terminar con eso y se sacudió el brazo, una de las cosas más aburridas de dar clases era escribir grandes cosas en el pizarrón, por eso había estado pensando en varias maneras de no hacer algo así, cada una más creativa que la otra.

Fue cosa de que corriera el tiempo, eran dos horas de clases donde se limitó simplemente a explicar a cada uno de esos chicos –que realmente no eran tan chicos- para qué veían esta materia, de qué les iba a servir en el futuro y por qué debían empeñarse en aprenderla hasta el último alfilerazo: fácil, para Marshall al menos, la traumatología era la base de la medicina, la parte primera en refundarse y la más arcaica en sus tratos a pesar de haber evolucionado enormemente. De allí que lo primero conocido como “tratamiento médico” fuera el curar heridas, lesiones y fracturas, desde lo más sencillo hasta la intervención más grande.

La cosa era enamorarlos, pero no cansarlos, así que simplemente habló, preguntó y les dejó hablar; ya sería un dictador en su próxima clase, al día siguiente, porque, como todo idiota que era, había decidido dejar a los de la primera hora para otra ocasión.

Sí… intentaba llenar su mente de cualquier tontería para no estar simplemente concentrado en esos violáceos ojos que sabía también le miraban. En un principio había notado a aquella muchacha, quien estaba un poco más crecida de lo que recordaba, un tanto intranquila, e incluso cotilleando con sus compañeras de alrededor, pero… sabía que la cosa no iba a terminar allí, para nada.

Las miradas hacia su persona eran claras, no solo eran estudiantes mirando a un profesor, para nada, no era ni mucho menos idiota para no darse cuenta de lo liadas que andaban unas chicas por la parte trasera del aula tras verle entrar en el salón. Pobre vida, quizás esa rubia a quien capturó mirándole en un segundo y sonrió con picardía –casi como si sintiera que hacer eso era divertido por la cantidad de gente que podía pillarle- simplemente le haría pagar, haría tantas cosas en su molestia… pero él, aún estando dos años fuera, jamás veló por otra.

Entonces… ¿andar con chiquilladas?, para nada, no era lo suyo.

Carraspeó un poco para aclarar su garganta a eso de hora con treinta y tantos minutos de haber entrado, ya no tenía nada más para decirles, salvo aquella tarea que se había servido escribir en la pizarra; sí… les había mandado a buscar todo aquello humanamente conocido sobre las fracturas, ¡vamos!, que se verían por los siguientes diez meses de clases, y les haría sufrir, aunque bien sabía que ahora todo era un simple copia y pega de la Wikipedia o cualquier fuente de dudosa procedencia, pero allí era donde les quería.

Con malicia: listos para ser ingeridos.

Soltó una risilla traviesa sin pensarlo y, al ser testigo de lo hecho –básicamente porque todos los de la primera fila le vieron raro- resopló. Estaba sentado sobre la tabla de su escritorio –que había probado aguantarle el gancho- y con la vista puesta en el cúmulo de jóvenes.

Bien… ya saben, la investigación es para mañana—, soltó, intentando contener algunas risas por el hecho de que algunos en el salón comenzaron a protestar por la proximidad de tal encargo, —tendremos una discusión así que léanlo todo—, continuó, —bienvenidos a mi clase y… ¡pueden irse!—, sonrió de costado.

Marshall era un poco… estricto, sí, esa era la palabra que bien podría definirlo en el sentido del deber. Le gustaba que las cosas se hicieran bien, y esto no sería salvedad, además… a pesar de no estar de acuerdo con aquella filosofía de los profesores que torturaban a sus alumnos porque ellos pasaron por lo mismo, digamos que ejercería presión, mucha, porque la traumatología no era solo poner vendas y curar luxaciones. Para nada.

Y… de un momento a otro volvió a caer en cuenta, cuando todos comenzaron su salida, que debía hablar con alguien, alguien a quien no veía desde hacía bastante tiempo, salvo quizás por las redes sociales; y que no escuchaba tampoco si no solo por el móvil. Pero aquello no era para nada lo mismo, que va…

Madre y padre mío…—, revolvió sus cabellos sin importarle si era o no visto y dejó la mano izquierda en su cuello, chascando con la lengua.

Allí sentado, mirándole directamente.

Y para completar… estaban en primavera. Que mal tercio.


Última edición por Marshall le Clos el Lun Mar 24, 2014 3:31 pm, editado 1 vez
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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Lun Mar 24, 2014 2:44 pm



Hacía todo lo posible para atender, apuntaba diligentemente en su agenda y apuntes, como todo el mundo, con las cabezas gachas sobre sus escritorios intentaba no pensar en que, seguramente, Marshall estaría mirándola en ese momento.

Iban a ser dos largas e incómodas horas de traumatología, aunque al menos la clase en sí no estaba siendo odiosa pero conociéndole, estricto e implacable, no había duda de que era ese tipo de profesor. Hasta entonces no se había parado a pensar que era un oficio bastante apropiado para él, pues incluso con sus exigencias se le daba considerablemente bien explicar sin parecer una biblioteca andante, haciendo un poco más sencillo lo que te pondría escrito en el libro de texto para que la idea entrase en la cabeza.

Bastantes compañeros estaban participando en las preguntas del profesor, algunos sin tomarlo realmente en serio pero otros bastante interesados en la propuesta de una conversación sobre el tema.

Un trocito de papel apareció delante de ella, escrito con la inconfundible letra de Evelyn: "Creo que más bien voy a ser yo quien te ayude a conseguir al profesor" La rubia miró a su amiga de reojo, alzando una ceja y torciendo una sonrisa, arrugó el papelito y se lo lanzó directo a la cara, prestando su atención en las palabras del profesor una vez más para que nadie se diese cuenta de su travesura.

Para sus adentros pensó en que, realmente, no sabía muy bien como responder a aquello, solo tenía claro que no le gustaría tener a alguien involucrándose en una relación suya pero por otro lado, ¿qué quería hacer ahora que él había vuelto? Y lo que es más importante, ¿qué quiere él? Quizás ella sabía bien lo que deseaba pero tenía miedo de la respuesta a la segunda pregunta.

Mordisqueó su lápiz con una sonrisita, no era una adolescente sensible y sentimentaloide, estaba dispuesta y ansiosa de enfrentarle cara a cara. Hasta el momento ninguna historia amorosa se había cruzado en su camino, no había nadie que la detuviese de al menos acercarse, aunque cierto es que siendo él ahora un profesor las cosas se complicaban.

Buscó el día en la agenda y apuntó ahí los detalles sobre su trabajo para más tarde, Adney no pudo evitar pensar en algún tipo de segundas intenciones con aquella tarea, le miró desde allí y lo que parecía ser el gesto de una risa le delató. La rubia escondió su boca con la mano disimuladamente, para reír un poco.

Otra de las preocupaciones de ella en esos momentos era averiguar el momento idóneo para acercarse con cualquier pretexto posible, temía quedarse sin tiempo debido al horario pero Marshall arregló este inconveniente sin tener que decirle nada, antes de lo debido, la gente empezaba salir de la clase.

- Ve tú primero, luego te alcanzo. -le dijo a Evelyn que asintió con una sonrisa de complicidad y se fue junto a todos los demás.

Tomó la mochila y la colgó de su hombro derecho, avanzando hacia la primera fila, dejando sobre esta mesa su bolsa y apoyándose con calma, le miró directamente sin decir nada, luego su mirada bajó y un suspiró escapó de entre sus labios, finalmente perdió la vista en el paisaje de la ventana- Dos años, ya... -murmuró nostálgica, cual señora mayor- No me suena haber recibido algún aviso tuyo -acusó, frunciendo el ceño y hablando en un tono entre molesto y quejica- ¿Ibas a volver y evadirme?




Última edición por Adney Collins el Lun Mar 24, 2014 3:48 pm, editado 1 vez
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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Lun Mar 24, 2014 3:29 pm



Las cosas eran así, tan simples, tan burdas que hasta le daba una risa terrible, pero no podía reírse, no aún. Después de todo era él el único idiota de este planeta que querría reírse de sus propias meteduras de pata, sí, sencillamente no podía llamarse de otra manera a sus constantes olvidos y, en principio, a la razón inmadura bajo la cual terminó por marcharse de la ciudad, no dando a esa dama ninguna razón concluyente.

La beca no era una excusa completa, pero había resultado creíble en su momento.

Movió el cuello de un lado a otro, plasmando ambas manos a cada lado de su cuerpo, apoyándolas en la tabla del escritorio, y mirando como, sin francos recelos, todos terminaban de salir y aquella rubia, quien hasta ahora andaba con otra dama que le resultaba completamente conocida, se separó, hasta que la otra salió y, antes que esto sucediese al completo, le dedicó un breve saludo con la mano y una sonrisa.

Estaba de líos.

Allí se mostraba, caminando con pasos medidos, con poses llevadas entre sus pensamientos, y él no le perdía detalle, después de todo tenía un rato antes de tener que preocuparse por el hecho de que alguien más les viera. Jugó un poco con su lengua dentro de la boca al verle mover la dirección de su mirar desde él hasta el suelo, y luego al vacío.

Palabras más, palabras menos, estaba todo dicho en tres simples frases.

Enmarcó una sonrisa en sus labios para encararle, tal y como ella lo hacía. No tenía tapujos en estos asuntos.

Eso es porque no mande nada, a nadie—, dijo, contestando el segundo punto, con un tono ya más calmado, ventajas de no tener que hablar a decenas de personas, —y… ¿cómo crees que podría evadirte?—, cuestionó, —no soy tan cobarde—, jugó con las palabras e inhaló de forma bastante sonora.

Cruzó los brazos y luego los estiró un poco solo para terminar por ponerlos sobre sus rodillas, mirando los nudillos y, luego de eso, llevando sus ojos de iris doradas, hacia esa figura que, a pesar de recordar perfectamente, se mostraba un tanto diferente.

Vaya… si que han sido dos años—, chascó con la lengua al pronunciar aquello, quizás con algo de nostalgia, una que se ocupó de enmascarar con un zumo de ironía.

El tiempo era una cosa seria, pasaba sin que se pudiera hacer nada para detenerlo. La esencia de la vida era en sí crecer, pero, cuando llegabas al punto en el que ya nada era como antes, bueno, solo quería regresar, sin ninguna clase de éxitos, de cosas buenas. Cerró los ojos, inhaló y exhaló; había leído algo en esa postura, en ese mirar que tanto se jactaba de recordar.

Y no frunzas el cejo… te hace parecer una madre regañona—, bromeó achinando el mirar. No intentaba sonar como un galán caído, para nada, pero tampoco quería sumirse en una molestia razonable, —estas últimas semanas todo ah sido… terrible, pero- —, se cortó, mordiendo su lengua a propósito y llevando los ojos a otra parte.

Tragó entero, con todo, y se dejó caer erguido sobre el suelo de aquella segunda planta, sin hacer demasiados estragos ni nada parecido. Movió sus pies, dando algunos pasos con las zancadas concretas y amplias, las de siempre, terminando frente a ella: a una distancia de, más o menos, cuarenta o cincuenta centímetros.

Eh regresado—, susurró.

Una leve reverencia se hizo presente, llevando su mano izquierda a la espalda y la derecha sobre su pecho, con toda la clase de un hombre educado, pero no era tal vez eso, sino el gesto y lo que eso debía ver en el pensamiento del rubio.

Se quedó allí, sin moverse, mirando directamente al suelo, a los pies de la dama, a sus piernas escasamente vestidas. Ahora ella era su alumna, pero nada de lo que pensaba sobre ella antes, sus sentimientos y emociones, había cambiado. Nada… solo era un escalafón, un torpe e inconcluyente escalafón.
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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Lun Mar 24, 2014 4:08 pm


Nadie se daba cuenta de los pequeños cambios, pues cuando más cerca estás mirando algo más ciego eres, solo cuando te alejas y miras las cosas desde una perspectiva más extensa puedes observar que sí han habido cambios. Adney por ejemplo, se había vuelto un poco más cerrada con los desconocidos y más cercana con sus amigos, todo debido a su afán de distraerse cuando el rubio tuvo que irse sin más.

Sin embargo no podía ver bien en qué había cambiado él. Siempre había sido maduro y sereno, tal vez ahora se le veía aún más adulto debido al detalle de que ha dejado de ser un estudiante. Mantenía la apariencia impecable como cuando lo conoció por primera vez.

Dio un leve salto sobre la mesa hasta quedar sentada y cruzar las piernas- Entonces...¿querías verme? -canturreó con una sonrisa ladina, deslizando la punta de la lengua hasta la comisura del labio y esconderla de nuevo con cierto aire divertido.

- ¿Empiezas a sentir el peso de la edad? Te haces mayor, Marshall. -por alguna razón, pronunciar su nombre en voz alta después de tanto tiempo provocaba un cosquilleo en su interior que se mezclaba entre sentimientos nostálgicos y familiares.

Rió un poco con su mala broma pero amena para suavizar la situación- Si yo soy una madre regañona tú eres un abuelo cascarrabias. -le devolvió, aprovechando la diferencia de edad y callando con una sonrisa, conteniendo palabras que ni siquiera sabría explicar y sin querer preguntarle sobre temas deprimentes como la razones de su ausencia.

Había bajado de la mesa para aproximarse un poco al escritorio, sutilmente, pero al final fue él quien terminó de acercarse con una exagerada muestra de cortesía tan inusual de recibir y a la vez tan propia del rubio. Adney miró unos segundos su cabellera desordenada y su espalda recta inclinada hacia delante, tan ancha que podía tapar a la menor solo con ponerse delante.

Dio unos pocos pasos hacia él y una mano rozo su cabello hasta llegar a la oreja y darle unos cuantos tirones hacia arriba hasta que estuviese erguido de nuevo, tuvo que alzarse de puntillas en el último tirón para llegar bien- Llegas tarde -regañó antes de deslizar la mano lejos de él, dejándola caer a un costado de su cuerpo.- No dejaré que te vayas así otra vez. -susurró sin pensar en ello hasta que lo pronunció y aunque no se arrepentía de sus palabras se preguntó si realmente estaba bien decir eso.

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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Lun Mar 24, 2014 5:19 pm


Un poco libre, un poco dejado o como le gustase contemplar las breves narraciones de su existir; narrar era divertido y, sin embargo no agradaría dedicarse a algo como tal cosa, ni siquiera por todas esas palabras, por esas frases que soltaba aquella dama tan rubia como sincera y juguetona. La simple felicidad podía verse hasta mancillada con tales cosas.

Cerró  los ojos aún estando allí, sin poder evitar marcar una sonrisa después de ser testigo de tales cosas, de tales acontecimientos sin respuesta momentánea, de tan corta expresión para el tiempo que había estado fuera.

Un ligero toque en su cabello le llevó a saber que alguna clase de efecto había causado, hasta que llegó a su oreja y, con un jalón, le hizo recordar entre senda y sonora risa frente a quien estaba haciendo la venia, Adney le jaló hasta que, por más pesar que otra cosa, le tuvo erguido y mirándole fijamente, con una cierta chispa marcada en el rostro.

Veo que te sigue gustando tirar de las orejas a la gente—, dijo alzando la mano derecha para sobar –de forma dramática y fingida- el lóbulo de la oreja afectada, armando una expresión en su rostro que concordaba al perfecto con aquello.

Pero, se quedó allí, sin poder dejar de verle, y con una expresión suave, como pocas veces se dejaba ser ante nadie, ante ella, pero principalmente porque Adney sabía… sabía como hacerle ver de esa manera, fuera de la costumbre.

Bueno… no quiero irme de nuevo—, dijo en tono y timbre bajo, para evitar que cualquier chismoso le escuchase, solo ella, —si ese es el caso, quiero estar con mi agradable hija tanto como me sea posible—, dijo armando una mueca tras recordar ese comentario de “el abuelo cascarrabias y la madre regañona”.

Dio un paso más al frente y se detuvo, allí el ambiente bajó un tanto su tono, su color, y él lo sabía, pero tampoco quería hacer nada raro, nada de lo que tuviera que arrepentirse más tarde que temprano. Porque las cosas se habían sucedido bajo una sola causa, y con varias consecuencias palpables, al menos para el varón.

Y, respondiendo a lo primero—, se pausó al hablar, bajando el mirar y colocando las manos a los lados, —quería verte—, dos palabras de las que sacó ese aire juguetón, no, esto era en serio, —a pesar de lo que sería racional… jamás quise dejar de hacerlo—, su cabeza se ladeó un poco y el gesto de su garganta al tragar fue palpable al solo mirar su cuello enmarcando la manzana de Adán.

Por encima de todo lo que alguien podría decir, no se sentía extraño. Sí, habían sido más de veinticuatro meses estando en otra ciudad, en otro ambiente; sin su familia, sin sus amistades y sin ella, pero ahora, cuando debería sentirse tal vez un poco nervioso, cuando debería preguntarse cuánto habían cambiado las cosas, cuánto había cambiado ella, si le aceptaría o no al mirarle, si tan solo gustaría de dirigirle la palabra nuevamente, se mostraba calmado; ¿era eso ser frío?, Marshall no lo veía desde allí, no… él también se ponía nervioso, y mucho.

Tal vez esto solo era una parte de las “cosas que debían suceder”. Como cuando se fue a la capital huyendo de una falsa soledad que aún ahora le perseguía.

Y todo aquello, todo, venía enmarcado en sus pensamientos mientras permanecía allí, impasible de mirarla, sin cansarse de hacerlo, porque le tenía al frente, deseaba amarrarla entre su pecho de un solo segundo, pero no… de alguna forma las cosas si habían dado su vuelco.

Uno silencioso y mordaz.


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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Lun Mar 24, 2014 5:58 pm

Le habría gustado acariciar su cabello, sostener su cálida mano y apegarse pero era lo suficientemente sensata como para contenerse, él era su profesor y cualquiera podria verles solo con mirar por las ventanas que conectan con el pasillo. Además, no era tan sencillo hacer como si nada hubiese sucedido, Adney había perdido la costumbre de tenerle cerca, aunque no las ganas, y aún estaba recuperándose.

-  Es realmente divertido -dijo con un tono travieso e infantil. Siempre que actuaba molesta con él, quería llamar su atención o regañarle hacía eso, era como un pequeño juego para retenerle o forzarle a que se acercase sin tener que hacer mucha fuerza, físicamente es bastante floja.

Sonrió para sus adentros, complacida de que aún existía la faceta dulce, tranquila y suave, más cálida que la que muestra normalmente y por ende mucho más cercana.

- Pues como queridita hija tuya que soy prepárate para cumplir mis caprichos -contraatacó, aprovechandonla pequeña riña. La forma favorita de mostrar su aprecio era a base de bromas como aquella pues a Adney no senle daba muy bien expresarse connpalabras dulces, solo se manejaba con las frases directas o las bromas, de no ser así la situación la avergonzaba.

Marshall estaba lo suficientemente cerca como para percibir su olor, al parecer había cambiado de colonia pero bajo este perfume aún se jotaba su esencia natural, bastante indescriptible, varonil, envolvente y relajante. No importa dónde o qué hiciese, siempre mantenía ese aroma.

Todo su cuerpo quedó paralizado, los ojos fijos en él brillaban y los labios entreabiertos parecían querer decir algo pero el desbordamiento de sentimientos impedían que articulase palabra.  Sus mejillas tomaron un color mas rojizo y con una mano en el rostro agachó un poco la cabeza. La había pillado desprevenida, le tomó unos mo,entos recuperarse y mirar hacia arriba.

-  Marshall...- susurró con el rostro alzado hacia él, casi rozando su torso-   Te echaba de menos y ahora que estás aquí no paro de comerme el coco porque no sé lo que piensas y lo que quieres. -explicó tras una bocanada de aire, con gesto decidido y ansioso, había soltado una de las tantas cosas que había pensado decirle si se viesen de nuevo.
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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Lun Mar 24, 2014 7:06 pm


A veces las estancias eran dolorosas y crueles, pero sinceras, certeras al momento de decirle a alguien que le era y que no de permitido hacer; qué necesitaba para regresar a un estado “normal” y la obviedad de recordarle que aún no tenía nada de eso. A veces le gustaría dejar a esa cruenta personita que regulaba sus comportamientos de lado. Pero la razón era una cosa completamente seria y brusca.

Pero, dentro de todo, se sentía medianamente aliviado por tenerle allí, a ella, a esa persona que tanto recordaba en sus días, tardes y noches en la capital, en el hospital, ¡por todas partes!, le extrañaba, ciertamente lo hacía, y se alegraba de saber que, de alguna manera, ella también le había extrañado; además de que, por sobre la cuenta, seguía teniendo diversos de esos comportamientos que tanto le gustaban al rubio de la muchacha.

Sonrió, de alguna manera le gustaba eso de “cumplir sus caprichos”, resultaba en algo completamente imprevisible, y a Marshall le agradaban las sorpresas y los experimentos, más si era con él como objeto y sujeto de estudio.

Oh…—, arqueó una ceja, sin reparos, y su rostro tomó una expresión bastante expectante, curiosa, —bueno, puedo cumplir todos los caprichos que desees… de ocho de la noche a cinco de la mañana, y los sábados y domingos, todo el día—, bromeó, acompasando todo aquello en una afirmación seria.

En realidad no rezaba mucho de la lejanía todo aquello, él había tomado un trabajo de jornada de trabajo completa por las tardes-noches en el hospital de la ciudad. Trabajaría en el área de emergencias de traumatología y hospitalización a partir de la próxima semana, donde comenzaría a sentir de nuevo el placer de una agenda apretada.

Claro, en Washington no había tenido muchos placeres, no tanto como cuando era estudiante, ya que, estando allá, aún con la beca, su especialización se basa en guardias y en prácticas maratónicas al punto de que se volvió un residente más del hospital por casi dos meses.

Al menos su vida ahora estaba bajo control, o eso le gustaría decir a todo mundo.

Tragó entero, si, lo hizo más que nada cuando le vio acercarse un poco más, y cuando le escuchó hablar con tanta sinceridad encarada en el tono que fuera que usaba, allí estaban, las palabras que esperaba escuchar desde hacía un buen tiempo, las preguntas que, seguramente, no solo ella se estaba haciendo.

Frase clave. Tanto tiempo, tantos meses juntos sea cual fuere la manera, y él no le había explicado claramente la principal razón por la cual ni siquiera pidió su opinión a la hora de marcharse; bueno, no es que aquello fuera obligación, pero era una falta, y así lo sentía el rubio. Le había faltado al dejarla sola, en el aire. Claro, mucho era que ella aún se mostrara así con él.

Lo siento—, fue lo primero que abandonó su boca al entrar en ese aspecto.

Sus brazos le rodearon ya sin importar mucho lo cerca que estaban o quien pudiera verles, al demonio, la mitad de la universidad les había visto juntos cuando ambos era estudiantes, no podían esperar que se alejaran apenas ahora. Le pegó a su pecho de forma suave, y dejando que su cabeza cayera un poco sobre los rubios cabellos de la dama, besando ligeramente su coronilla, y captando el suave aroma que estos desprendían.

Mis razones… no fueron las mejores, tampoco las correctas—, continuó de forma lenta y calmada, —por eso… lo siento mucho, por dejarte sin contarte toda la verdad—, encerró eso en el final de su frase, hasta que volvió a besar la corona de la cabeza de la rubia.

Inhaló… en algún momento también debía tener esta conversación con su padre, la muestra de cómo su egoísmo le había molestado tanto al otro, y le había dolido. Fallar al nacimiento de su “hermano” era algo que, por más que Kiev sonriera, jamás le perdonaría.

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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Mar Mar 25, 2014 9:53 am

Una de las mejores ventajas de estar con él era que conseguía la calma que normalmente le faltaba, al ser siempre vivaz y con carácter no tiene oportunidad de relajarse con sus amigos pero con Marshall era distinto, su tranquilidad parecía contagiarse y la rubia era un poco más apacible, al menos se sentía muy cómoda con él pues igualmente actuaba precipitada y bromista.

Él nunca se molestaba de verdad con las tomaduras de pelo de la menor, solo le seguía la corriente aceptando gustosamente todas sus actuaciones imprevistas, ambos se complementaban el uno al otro.

- Que horario más estricto -en especial el nocturno que parecía llegar a su fin a las 5 de la mañana, una hora no muy agradable para estar despierto.

Adney no sabía realmente en cuánto consistía su trabajo, ni siquiera había mirado a qué grupos les daba clase y aunque los profesores no eran quienes tenían que estudiarlo todo seguían teniendo bastante trabajo.

A la chica tampoco le importaría trabajar como maestra, lo único que deseaba es que cualquier que trabajo que hiciese tuviese que ver con su carrera, medicina, que era lo que le gustaba a pesar de lo duro que fuese. No obstante, por el momento su meta era terminar los estudios y tener las menores preocupaciones posibles.

La mayoría de conocidos, de ambos, conocían bien la relación que tenían hasta que él se fue, y ninguno conocía las circunstancias precisas de su partida por lo que entre el grupo de amigos de la universidad empezarían a haber conversaciones sobre su regreso, nada más se enterasen, y no sería de extrañar que más de uno sospechase de los dos. Ellos más que nadie lo tenían complicado para parecer solo profesor y alumna.

Respiró profundamente, aclarando así su mente para en silencio aguardar por una respuesta, no habían muchos segundos de diferencia pero cada momento que esperaba su contestación parecía ser eterno. Probablemente hasta se le olvidó parpadear hasta que él se disculpó y entonces sus párpados pestañearon rápidamente, bajando la mirada cuando los brazos contrarios pasaron alrededor de su cuerpo y el rostro quedaba pegado en su pecho.

La barbilla de Marshall quedaba justo arriba de la cabeza de Adney, idóneo para apoyarse levemente, ella por su parte tenía las clavículas y cuello justo a la altura de sus ojos

- Disculpas aceptadas. -murmuró tras unos momentos en silencio. Las manos de la rubia estaban apretando con suavidad la ropa del contrario y aunque quería deslizarlas hasta la nuca y estrecharle con fuerza no se movió ni un centímetro- Tengo tiempo para escuchar lo que quieras contarme cuando tú prefieras.

Lo último que haría sería forzarle, confiaba en que él se lo explicaría pero lo mejor era que los dos estuviesen mentalizados y decididos. Quizás aquel no era un buen momento para hablar de cosas serias.

Adney se separó un poco para poder mirar hacia arriba nuevamente- Sigues teniendo mi confianza. -entre otras cosas.
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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Mar Mar 25, 2014 2:01 pm


No pudo evitar, no quiso evitar, que una sonrisa cubriera sus facciones al escucharle hablar de una forma tan serena, tan clara y tan  convencida de sí misma como se mostraba ahora. Ella era Adney, una mujer que, a sus ojos, y desde que le conoció, era digna de admirar, de apreciar y de consentir tanto como se pudiera. Para Marshall era de esa manera, y él añoraba, deseaba, ser el único capaz de saciar esos caprichos suyos hasta el final.

Claro, la vida había dado sus vuelcos desde hacía tiempo, y las razones a veces pesaban más que las palabras.

Contempló el brillo en su mirar que denotaba toda esa sinceridad absoluta que profesaba en cada frase y subió una de sus manos, para acariciar una de las mejillas de la dama, con cuidado, con una delicadeza que tenía mucho tiempo sin usar, tan si quiera habían pasado dos años para que volviera a buscarla en el fondo de su armario de expresiones.

Bajó hasta su mentón y luego respiró hondo, dejando caer esa mano por acción entera y pura de la gravedad, porque si fuera por él hubiese sucedido otra cosa. Mas no, este no era el lugar, ni mucho menos el momento.

Así como no lo era de entrar en bajos detalles, por ejemplo, el rubio había pensado mucho en lo que le diría a ella cuando pidiera explicaciones, tenía que dárselas, claro que sí, pero… ¿ella lo tomaría en serio o… simplemente apreciaría eso como un aspecto vago y trivial?, para le Clos no lo era y no, no estaba preparado para tocar esos aspectos en este momento.

Desvió sus iris a la puerta por un instante, cuando sintió algo de movimiento, y se aclaró la garganta, sin moverse demasiado.

Estos será mis últimos días de libertad—, bromeó ligeramente, regresando a verle, —puedo hacer cualquier cosa que quieras… o podemos hacer que se vea como un profesor que pasa un buen rato explicando varias cosas a su alumna—, alzó medianamente los hombros, podía hacer cualquiera de las dos cuando ella lo desease, en esta semana, ese era el caso.

Sí… quería dejar las cosas en claro, tanto para ella como para su mismo ser, que entraba en el conflicto de no saber por qué rayos se había ido, o por qué se le había ocurrido regresar de una forma tan virulenta. Soltó una mínima exhalación.

De cualquier forma… si la señorita aquí presente acepta—, se pausó un instante, —deliberadamente te estoy invitando a salir—, sonrió de forma complaciente.

Así era el, directo y preciso, quería hacer esto, quería contarle sus razones y caer en cuenta de si ella le veía como un estúpido o no, quería serle sincero y, por sobre todo, tenia que comenzar a reconstruir su relación con ella, con todos, porque… aunque Adney le dijera que aún confiaba en él, el rubio sabía que, de alguna forma, le había herido considerablemente, y eso llevaba su tiempo para reparar.

Pero claro, a partir de ahora no era como si pudiera huir. Estaba trabajando aquí, estudiando en esta ciudad y, básicamente, en el sitio se encerraba el gran núcleo de lo que era, ese del cual intentó escapar, pero que, al final, le atrajo como el polen a las abejas.



{OFF: Creo que este temilla de reencuentro está hecho}
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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Mar Mar 25, 2014 2:28 pm

La mirada violácea bajó hacia donde la mano de Marshall había acariciado, sin moverse un milímetro de su sitio, sintió como se le erizaba la piel con el suave y cálido roce, tuvo la tentación de cerrar los ojos y disfrutar la sensación pero todo aquello podría conllevar a una situación inapropiada de modo que cuando los dedos del rubio se separaron de su piel ella también creó un poco de margen entre ambos, por si además a alguien se le ocurría pasar por allí delante.

El dorado de sus ojos le recordaba a la miel, a los golden retriever y de algún modo, también a un león. La gente decía que los ojos marrones o similares no eran tan bonitos como los verdes o azules pero Adney siempre había opinado lo contrario, muchas veces una mirada castaña resultaba más brillante y expresiva que los colores fríos y claros.

- En realidad, va a ser realmente útil que seas mi profesor, hay varias cosas que no entiendo. -al mismo tiempo también podría resultar una ventaja pues en clase aunque estaría atenta a él no sabía bien si podría concentrarse realmente en lo que explicase.- Pero la primera propuesta es más tentadora. -continuó con una sonrisa en los labios, mostrando sus felinos colmillos.

Y sin embargo, aunque bromeaba, tenía el pulso acelerado, imaginando que entre broma y broma la verdad se asoma, por lo que en silencio le habló con mirada de complicidad. Una expresión de alivio y felicidad cruzó su cara un momento pero la cambió rápidamente por una mueca de duda, totalmente sobreactuada.

- Mmm... ¿qué debería hacer? -llevó una mano al mentón mientras cerraba los ojos, cabeceaba y luego abría la orbe derecha para mirarle con diversión y con la punta del dedo índice darle varias veces en el pecho, como si estuviese acusándole- ¿Que te parece esto? "Vamos a compensar estos dos años separados"

Su mano derecha arregló unos mechones del flequillo para luego enredarse entre las ondas del hombre- Aunque menuda forma de saltarse las normas ya el primer día, ¿te has vuelto más rebelde? -bromeó, tratando de no preocuparse por el inconveniente de que no podrían dejarse ver en público juntos-  Si no fuese por un molesto sentido de la precaución que ha despertado en mí últimamente, ahora mismo habría saltado sobre ti. -dijo con calma y sinceridad, sonriendo como si hubiese dicho un comentario al azar de entre todos los posibles. La mano en el cabello hizo una última caricia antes de bajar, delineando la forma de su barbilla con un dedo hasta caer.
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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Mar Mar 25, 2014 6:36 pm


Bueno… habían varias cosas que uno podría esperarse yendo y viniendo entre relaciones universitarias y dando el salto a unas más “profesionales”, entre ellas, sin embargo, no podría calcar o meter a las miles de forma que Adney actuaba, esas miles de formas impredecibles que tan loco le habían vuelto alguna vez y que, quisiera o no, tal vez estaba comenzando a olvidar, pero, ¡sorpresa!, la fuente de todo aquello estaba frente a él, quizás, tentándolo solo con unas palabras que aparentaban ser inocentes.

Francamente toda esa clase de pensamientos se confirmaron al sentir la forma en como la dama le miraba, era simple, las palabras casi siempre, por más flojas que fueran, siempre llevaban algo de verdad; en su caso, una que no se molestaría en negar, fuese cual fuese el sentido.

Bueno… puedo explicarte lo que quieras—, sonrió dando un breve susurro al ambiente, —después de todo, es mi trabajo—, alzó los hombros, armando un pequeño gesto suave.

Pero luego, casi sin quererlo, fue capturado en un aura que fácilmente podría catalogar como una “seducción enmascarada en inocencia”, mas no quiso salir de allí, era simple, ver esa picardía reflejada en su tono le hizo adquirir un poco la misma postura, cruzando ligeramente los brazos y postrando más peso en la pierna izquierda, cómplice.

Rayos… estaba siendo el cómplice más desinteresado del planeta.

Repartió sus ojos entre ese dedo pulsando en su pecho y la misma mujer que era activista clara del gesto, lo hacía como si fuera una creatura inocente de todo mal. Mas siguió allí, como un torpe que, de alguna forma, sentía un tanto de nostalgia.

Volvió a alzar los hombros, sintiendo como su cabello era invadido por unas finas manos a quienes les daba toda la libertad del planeta, para hacer lo que les viniera en gana.

De alguna manera… sigo siendo el mismo—, comentó de forma sincera, —si antes era rebelde… creo que las innumerables noches en vela no han cambiado eso—, bromeó, como pocas veces hacía, a ella, sin dejar de sentir la fina línea de su dedo marcando las expresiones de su rostro, hasta dejarse llevar por la gravedad, —Um… pero creo que eso podemos arreglarlo—, dijo el rubio, cambiando su semblante a uno más centrado y pensativo, de momento.

Recortó la distancia entre ellos y le vio fijamente, así casi como siendo realmente una mala persona.

Mas no aquí, ni ahora—, susurró, bajando la cabeza para rozar la oreja izquierda de la muchacha, —desgraciadamente para ambos… a este nicho de profesores les gustaría capturarnos así, y más—, comentó, dejando salir una risilla de sus labios, —y no quiero ser fuente de su diversión, no por ahora—, resaltó, aún allí.

Jugando con fuego. Dios… amaba jugar con ese fuego en particular.

Y, sin más, dio dos pasos atrás, como tentándole, y se sostuvo allí, erguido y galante, frente a ella, esa rubio que a veces le sacaba canas que conjugaban con sus brillantes cabellos.

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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Miér Mar 26, 2014 11:08 am

Poco después de haber hablado la chica se dio cuenta de que, en realidad, no podía ver a Marshall como a un profesor y tampoco sería capaz de tratarlo como tal sin actuar. Adney solo había estado con él cuando ambos eran estudiantes pero al cambiar la situación, de algún modo sentía como que no podía tomar en serio la profesión de su compañero. Mirase como lo mirase, no había cambiado nada, "profesor" era solo una palabra añadida que no influiría en la mirada que la fémina siempre le dirigía.

Su actitud no podía ser catalogada como sádica, no alcanzaba tales límites, lo suyo era una maldad mucho más dulce y sutil, totalmente encubierta con inocencia que coloca sin intención de ser convincente. Pequeños y mundanos gestos que rápidamente tomasen atención del ojo humano, quedando grabados en suspense.

Atraparle dulcemente en una red.

Pero por supuesto aquello era exclusivo, con nadie más se tomaba las molestias de tomar una actitud tan planeada y al mismo tiempo tan natural y propia de su carácter.

- Tienes razón, no has cambiado. -respondió, personalmente pensaba que era algo bueno pero no lo dejó mostrar en su tono, sencillamente sonrió y dejó que el silencio comunicase que él solito tendría que averiguar la opinión de Adney al respecto.

Que supiese, Marshall no mostraba su faceta maliciosa y poco habitual, cuando lo hacía no podía más que considerarlo un privilegio, estremeciéndose por dentro.

Al parecer no había olvidado que las orejas habían sido siempre un punto sensible de la menor, pequeñas y redondeadas, tenían unos aros menudos de color plateado. La risa del rubio resonó por su cabeza al unísono que su aliento acariciaba el oído.

Suspiró profunda y silenciosamente mostrando una mueca divertida y desafiante, él había sido el primero en retarla y aunque Adney no tuviese un mal perder habían cosas en las que simplemente no podía darse por vencida, fuese por tozuda o por costumbre.

La mirada se desvió unos instantes hacia el exterior, una mujer se acercaba por el pasillo, lentamente, con unos archivos en mano que miraba atentamente.

- Ciertamente, ahí mismo parece haber una -informó, apegándose a él y deteniendo el rostro de Marshall con un dedo en su mejilla- No mires -dejó que el silencio le permitiese escuchar los pasos de la mujer y así confirmar que no había sido una invención del momento. Adney se apegó completamente.- Tampoco deberías moverte o me verá -la altura y constitución del hombre podían cubrir su cuerpo si estaba lo suficientemente cerca. Más que preocupada, porque sabía que la intrusa no iba a fijarse en el aula, estaba divertida de tan oportuna excusa. Miró de reojo como la figura femenina desaparecía y luego volvió a alzar la vista.- Vía libre -se deslizó a un lado, dejando un roce casual entre sus manos, dio unos pasos más y retomó su asiento, sobre la mesa, inclinada hacia atrás y con ambas manos apoyadas sobre esta.

En su rostro se dibujaba la más inocente sonrisa del momento.
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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Miér Mar 26, 2014 5:09 pm


Andaba un poco picado por la descripción de las situaciones que se le presentaban, en primera había llegado a “dar clases” y en cierta parte lo había hecho, regresó la vista hasta esa pizarra aún escrita con toda la tarea y la planificación; les recordaba, esas piezas blancas y gigantes sobre las cuales sus antiguos profesores escribían cosas que, a veces, se preguntaba para qué le servirían al futuro. Oh sorpresa, ahora a ellos les llamaba colegas y, de cierta manera, en algún momento había agradecido prestar aunque fuera un poco de atención a los sin sentidos plasmados allí.

Llevó una mano a su cabeza y se alborotó los cabellos, para luego dejar que estos cayeran con naturalidad a su antigua posición. La gravedad y su cabello eran amigos lejanos.

En sus ojos violáceos claramente podía ver que había dado en el blanco, de una rara forma había conseguido que cierta venita despertara en la rubia, y eso le gustaba, que ella se sintiera retada era la mejor manera de obtener esos tantos gestos que la dama hacía y que, a él, particularmente, le fascinaban a sobre manera.

Pero ella desvió su mirada y, un par de segundos después, capturando su frase, se dio cuenta del porque; unos pasos recorrían el pasillo y un dedo se había posado en su mejilla, deteniendo cualquier accionar. Estaba atrapado.

Pero tenía sentido, si había alguien caminando por los pasillos y les veía en ese… plan, de seguro su primer día como profesor terminaría por su único día como profesor. Claro, recordaba la torpe regla de honor de los profesionales: “no se sale con alumnos”. Resopló, sin embargo, estando en esa posición, cuando su cuerpo daba la espalda a la puerta y tenía a tan menuda figura de frente, no podía decir que lo lamentaría, ni mucho menos.

Solo por eso permaneció quieto, hasta que el silencio regresó y una pequeña oración le sacó una sonrisa.

Ambos sabemos que solo querías tenerme cerca—, razonó, con un tono algo pícaro, al sentir el roce de sus manos y verle alejarse hasta su peculiar asiento, sobre una de las mesas de la primera fila.

Su cuerpo le decía varias cosas en ese momento, tantas que resultaba un poco loco leerlas al instante. Una de ellas rezaba en que acababa de llegar nuevamente a esta ciudad, que debía ir a acomodar su departamento, visitar la casa de su padre y, tal vez, hablar con él. Mas la cosa era que no hacía nada de eso.

Apretó su nariz un par de veces y regresó a una pose más “compuesta” si así se quiere.

Detesto cuando me tientas así—, fue franco, al punto, nada de endulzar palabras ni mucho menos enredarlas con otras.

Exhaló y cerró los ojos por un par de segundos. Por una vez en su vida debía ser un torpe ser responsable, pero no por el hecho de que eso le costara o no el trabajo, sino porque sabía que eso iba a molestar a la rubia del frente y, realmente, amaba hacerla molestar.

Dio un paso atrás y la vuelta para caminar al escritorio y tomar el borrador para la pizarra, se fue a la misma y, poco a poco, intentando ignorar ficticiamente a la persona que tenía detrás, las letras desaparecían en colores negro y azul, para quedar finalmente en el blanco algo sucio y natural del pizarrón.


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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Jue Mar 27, 2014 3:41 am

La melena de Adney no era especialmente  práctica,  sobretodo en los días calurosos, peo aquel manto de cabello era realmente agradable y en invierno se agradecía. La rubia podía ser bastante perezosa pero no tenía problema en comprometerse para cuidar el pelo, incluso si ella no era coqueta, era su mayor rasgo de feminidad y mucha gente gustaba de acercarse  y atraparlo entre sus dedos.

Pasó las mano por la nuca para alzar el pelo, agitarlo y dejarlo caer de nuevo,  así el viento podía colarse entre los mechones y refrescarse.  Tal vez de haber tenido una goma a mano se habría hecho un recogido temporal.

No conocía a la mujer que había pasado por el pasillo pero estaba casi completamente segura de que era maestra, tal vez en otra facultad. Debido a que iba leyendo sus documentos anduvo a un paso muy pausado, tanto que el tiempo parecía ir demasiado despacio.

- No lo niego. -confirmó, insinuante-Pero, ¿no crees que yo podría decir lo mismo de ti? -inquirió, no había respuesta que no pudiese contraatacar con total naturalidad, si no fuese porque conoce a Marshall desde bastante tiempo, sería mucho más complicado seguir el ritmo.

Se había acomodado desinteresadamente, revisando la hora para comprobar que aún tenía tiempo para ir a la siguiente clase, dejando la chaqueta a un lado para ir totalmente en tirantes, no era raro verla tan fresca, al fin y al cabo es poco usual que pase frio. La camisa tenia ujosmhilos cruzados en el escote que regulaban la tela y lo mismo en la espalda, aunque aquí era más grande la zona desnuda.

-Mientes- dijo sin reproche, más bien diversión y un cierto pique-Lo que detestas es sucumbir. -realmente eso tampoco era, al fin y al cabo si no se dejaba caer en la red no podía devolver la jugada.

Mientras hablaba Marshall se había puesto a borrar la pizarra y Adney se acercó por detrás, dejando que su voz fuese la que le informase de ello.

-Porque con un solo dedo ya lo he logrado- murmuró mientras una mano asomaba por el lado izquierdo y con la yema del dedo delineaba la clavícula, mas tarde se alzaba hasta parar en la nuca e ir bajando por la columna vertebral. Final,ente Adney se giró un poco, hasta quedar más cerca de la pizarra y con el meñique atrapaba uno de sus dedos durante un par de segundos- ¿Ves?
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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Jue Mar 27, 2014 8:14 pm


Mientras borra aquella pizarra sabía que, de alguna forma, había logrado uno de sus objetivos, lo sabía incluso sin que, con el paso de los segundos, ocurrieran cosas relevantes a sus espaldas. Era el punto, uno de los tantos que quería corroborar, si ella seguía siendo tan perceptiva como siempre, vamos, en momentos como este no era que Marshall fuera un trapo transparente, pero, para alguien que conocía uno de sus tantos lados, esto era predecible.

Y era lo que quería.

Pero Adney también había tocado un aspecto… interesante, en lo que era su propio comentario. Tal vez estaba siendo algo traicionero con sus propias palabras, pero eso era lo divertido e interesante de hablar, ser refutado.

Pues… jamás lo eh negado—, encogió sus hombros, pasando a la segunda mitad de la pizarra.

Vaya que había escrito bastante, claro, ya les haría pagar por hacerlo mover tanto la muñeca, al día siguiente les iba a preguntar hasta con qué se podía hacer un hueso falso… bueno, tal vez no tanto, pero quizás si los componentes de alguna varilla o, las popularmente conocidas como “andamios” que no eran otra cosa que niveladores, varas y soportes que se introducían con cirugía en la pierna o brazo para tratar fracturas graves. Sí… sería una buena pregunta para el día siguiente.

¿Cómo rayos podía estar pensando en formas de torturar a sus alumnos… no, de enseñarles, en un momento como este?

Marshall era un ser… extraño, pero que disfrutaba del juego, de estos juegos, más específicamente hablando. Muy a pesar de las cosas que habían sucedido a lo largo de su vida su carácter se había formado de una forma un poco mal vista, quizás, por muchos, sin embargo, que, dentro de todo, guardaba un ligero ápice de bondad y buena fuente. Era un perro…

Un perro fiel, a fin de cuentas.

De esos que solo se ven en las películas.

Soltó un bufido ligero al sentir como la voz de la fémina se sentía tan ceca de su propio cuerpo y, casi sin poder controlar sus propios movimientos, su cuerpo generó una tensión mediana cuando la yema de un dedo se coló hacia su clavícula, hasta su nuca y sus movimientos se detuvieron. Ese dedo siguió bajando por su columna y, a pesar de llevaba una camisa y el chaleco, sentía como si aquella caricia fuera a piel desnuda, tan excitante que le hacía replantearse muchas cosas.

Y sí, maldición, ella tenía toda la razón al decir eso último.

Con un solo dedo le había hecho sucumbir a su presencia.

Chascó con la lengua, siendo consciente de lo que había sentido momentos atrás, ¿cuánto tiempo había pasado desde que alguna parte de la dama había tocado su cuerpo de esa forma aún si fuera sobre la ropa?, más de dos años, y aún sentía el escalofrío y la conocida sensación que tanto solía gustarle.

Tragó un par de veces antes de exhalar con fuerza, que se hiciera notable que lo hacía. Bajó la mano que tenía el borrador y pasó este a su palma libre, para encararle allí, escasamente vestida, y arqueó una ceja con cierto disgusto, no sabía si por verle así o por como le veía así.

Se mordió la lengua por un segundo y desvió sus ojos, su cuerpo, hasta dejar el dichoso borrador sobre la mesa de escritorio.

Rayos… solo quería resistir el primer día—, masculló entre dientes, sin poder distinguir mucho entre la molestia y el hecho de que filosofaba en voz alta, —quería que este fuera el primer día como profesor en el que no rompería las reglas ni les pasaría un camión por encima—, dijo, cortando su distancia con ella, encarándole.

Estando allí, a centímetros, con su mano tersando el camino del brazo derecho de ella, desde la parte superior hasta su muñeca, y tomando su mano, la entrelazó con la suya, tal vez armando un gesto delicado, subiendo la otra y acariciando desde su clavícula hasta el mentón, enmarcándolo, y tal vez, en el fondo, intentando cobrarse por esto, por lo que estaba a punto de hacer.

Pero usted, señorita alumna… no parece querer que su profesor conserve el decoro al menos por veinticuatro horas—, susurró, ya más cerca, haciendo que su nariz jugara con la de la rubia y aprovechando el momento. Su malicia no tenía límites.

Sus ojos de iris dorado no podían dejar de ver los violáceos, tal vez el poco sentido común que le faltaba era bueno para casos como este.

Cuando se dejó ser y, finalmente, le besó.

Había caído completamente en su tentación, en su juego, en su red, y Marshall lo sabía, pero no le importaba, para nada, sabía que, tanto como él quería esto, ella también. De otra forma hubiera abandonado el aula desde el momento en el que sus brazos le cubrieron.

Tal como ahora, cuando soltaba su mano solo para aferrar ambas a sus caderas, y acercarla a su cuerpo –si es que se podía- acariciando esos labios tan tersos y finos con los suyos, sin importar si alguien podría verlos.

Al diablo, si entraban por esa puerta solo se daría la vuelta y le seguiría besando, después de todo, acababa de tirar a la basura su único propósito del primer día.


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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Vie Mar 28, 2014 9:46 am

Cada vez que su brazo se movía por la pizarra, arrastrando el borrador de un lado a otro, arriba y abajo, los músculos de su espalda se movían y marcaban bajo la ropa, mostrando un cuerpo bien trabajado, la espalda inconfundible que tantas veces había abrazado y la había protegido. La piel de Marshall era un poco más morena que la suya debido a la exposición al sol, la rubia apenas hacía actividades al aire libre. Tampoco podía compararse el ejercicio físico que hacía él en comparación a la frágil y perezosa Adney, hábitos que ninguno de los dos parecía haber cambiado. Aún vestido era sencillo visualizar la figura masculina, más bien por el recuerdo, de modo que acariciarla resultaba también una tentación para la chica. También recordaba la hendidura de su clavícula, un poco más pronunciada que la de otros y perfecta para pasar el dedo. Podría haber hecho lo mismo con las decenas se curvas que le gustaban, desde el cuello, con la manzana de Adán, la colina de los trapecios, bajando hasta los omóplatos y deslizándose hasta el abdomen por delante. Pero no tenía la necesidad, aunque sí las ganas, para que el rubio recordase el suave toque de las manos femeninas.

Oyó como una exhalación profunda escapaba de los labios y una sonrisa triunfante se dibujó en su rostro, aguardando a que diese media vuelta y siguiendo la mirada contraria allá donde fuese. Se mordió suavemente el labio inferior al mismo tiempo que este se aproximaba a ella, procuró que los ojos no bajaran hacia la mano que delicadamente acariciaba su brazo para así poder fijar la mirada únicamente en él, automáticamente los dedos recibieron la mano ajena, cálida y conocida, para entrelazarse como viejos amigos.

- Así no habría sido ni la mitad de divertido -susurró, pues todas sus travesuras y malicias salían con el mismo objetivo de entretenerse, por supuesto tenía sus preferencias respecto a personas y sin duda Marshall era su sujeto de experimentos preferido, así mismo el único que lograba estremecerla.

Su cuerpo respondió solo a la caricia, estirando levemente el cuello mientras inclinaba un poco la cabeza, con el rostro alzado y una expresión relajada, las yemas de sus dedos hacían arder toda piel que tocaba. Sabía bien que aunque actuase malicioso y tentador no iba a echarse atrás o a tratar de que fuese ella quien terminase buscándole, entreabrió los labios y siguió su juego con la punta de la nariz, sin adelantarse primero pero con la mano derecha la reposando en su hombro y los pies un poco de puntillas. Mirándose fijamente a los ojos mutuamente, analizando cada color dorado y caramelo que rodeaba la oscura pupila, era sorprendente lo largas que podían ser sus pestañas a pesar de ser un hombre, bien recordaba Adney las incontables veces que estas mismas habían acariciado su piel cuando se apegaba.

Recibió el roce del primer beso y entonces sus párpados cayeron con calma, poco a poco se estrecharon más. Él la acercaba con la mano en la cadera y ella subía los dedos hasta su nuca, acariciando el suave cabello mientras su otro brazo se apoyaba en el hombro, cayendo en su espalda. Adney se dejó llevar por el movimiento pausado y, sin alterar el ritmo, ella misma tomó su papel dirigiendo. Se había olvidado de lo mucho que había echado de menos aquello y ahora que lo había recuperado iba a ser incapaz de dejarlo ir.

Estuvieron incontables momentos así, separándose un momento para compartir una misma mirada, la mano de la fémina tomaba su rostro, siempre bien afeitado, y con suaves caricias volvía acercarse, terminando con un beso largo y dulce.

- No creo que estés arrepentido de haber tirado por la borda tu propósito del primer día. -recordó en voz alta, bajando los talones al suelo, remarcando una vez más la diferencia de altura entre ambos que perfectamente podía ser entre 20 y 25 centímetros.
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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Vie Mar 28, 2014 1:45 pm


Se dejaba ser como un torpe enamoradizo, uno con muchas cosas encima, y le permitía tomar ese mediano control que ella siempre había amado tener cuando se trataba de ellos dos. El rubio no sufría ni lo había sufrido jamás por eso, a Adney le gustaba sentirse con el volante de las cosas y, si eso le llevaba a seguir con las cosas como iban, él no tenía problemas en cederlo. Aunque claro, algunas veces su vena de hombre controlador se hacía con su ser y le llevaba a esas breves disputas que tanto disfrutaba.

Tal vez ser un par de testarudos había hecho que las cosas realmente funcionaran.

Aquellas palmas suyas acariciaban de a poco las caderas de la fina muchacha, ella era más baja que él aún y cuando usaba tacones, y por eso bajó algo su postura, abriendo los ojos y teniendo su mirar justo, solo para él, como le gustaba y lo había querido desde hacía tanto tiempo, tantos días, noches, y que habían sumado sus meses y años.

La sonrisa dibujaba en su rostro era completamente para ese mirar violeta en los breves segundos en los que se separaban, sintiendo como acariciaba su cabello en roces y sus brazos bajaban hasta que los dedos de la dama chocaban con su espalda.

Normalmente, en cotidianas circunstancias, rara vez dejaría que un beso fuese así de lento por tanto tiempo, incluso hasta el final, él era de instinto, podía comenzar siendo delicado, claro, y luego avanzaría, más salvaje… era su naturaleza. Pero… vaya parecer que ahora no era el momento y, a pesar de que no le importaba el lugar, el tiempo había hecho una huella que no reconocía en su cuerpo.

Había deseado esos labios más que otras tantas cosas.

Le siguió mientras bajaba sus talones, sin perder sus orbes ni un segundo, hasta que aquello di fin con un largo beso, y sus manos soltaron aquellas caderas con extrema suavidad, casi prolongando la delicadeza del momento un poco más. La finura, perspicacia y otras cosas, dejaron claridad en sus iris y en la forma en la que sus párpados se hallaban medianamente cerrados, y la curvatura de su boca –entre una sonrisa y la suma picardía- le hicieron confirmar lo que había estado pensando en esos eternos segundos.

Um…—, masculló por u segundo, mirando abajo —no me arrepiento—, alzó los hombros con ligereza, —pero… eso no quiere decir que no me debas una—, extrañamente, le guiñó un ojo, haciendo quizás palpable ese torpe pensamiento.

Le gustaba, esto de estirar y aflojar era una dinámica a la que no se había sometido en mucho tiempo.

Creo que… si me lo permites—, se pausó un segundo, subiendo por instinto el índice a la comisura de sus labios, —tu señor… un perro fiel, volvió a casa—, recalcó.

Sí… alguna vez ella le había llamado de esa manera y, pensándolo tantas veces, llegó a la conclusión de que era verdad, en su personalidad estaba marcado ser así y tal vez por eso es que se andaban ambos de pique en piques cuando estaban de compañeros de facultad.

Los meses habían pasado, pero eso no era nada para la personalidad de un ser. Cosa rara… bien rara considerando las circunstancias de su partida.
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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Vie Mar 28, 2014 11:43 pm

La lentitud le permitía poder reconocer aquel toque con más exactitud, la añorada suavidad de aquellos labios, su calidez y el tipo de beso individual que solo Marshall podría haber dado. Sabía que si hubiese dejado que la tentación e instinto se hubiese apoderado de ella poco a poco habría avanzado hasta tal punto que las ganas de más empezarían a torturarla hasta el punto de ignorar la situación y lugar, sabía bien que con el acto anterior el profesor había perdido los estribos y sin Adney tomando el control nadie más los detendría, o tal vez sí, pero si quien los separase fuese un individuo ajeno ambos estarían en un lío demasiado problemático como para solo calificarlo de problemático.

La rubia reconocía abiertamente ser bastante celosa y posesiva, pero es que era imposible negar que cientas de facetas de Marshall y miles de miradas eran exclusivamente vistas por la menor, por lo que siempre las había apropiado con el pensamiento feliz de "esa mirada es solo mía".

Se separaron lentamente, las manos de Adney bajaron por los hombros hasta el pecho donde suavemente se separaron cuando ya había cierta distancia entre ambos, la expresión relajada de la fémina duró unos momentos más antes de volver a la sonrisa habitual de desafío cuando su perro fiel osaba retarla en picaría.

- Parece que alguien tiene mal perder. - canturreó con gracia- Tendrás ganarme para que te lo devuelva, es lo justo. -dijo, intentando así controlar las condiciones de aquella deuda, o favor, o como se quisiera llamarlo.

Estar al mando, como siempre, era su naturaleza y aunque a menudo dejaba que el lado masculino fuese dominante no había oportunidad de que se chocase con una situación incontrolable para ella.

-Veo que no lo has olvidado - murmuró con algo de nostalgia  -Recuerda siempre de quien eres- susurro con ese leve sadismo suyo, totalmente cariñoso e inofensivo.

El concepto de "perro fiel" era qlgo que siempre había estado ahí debido a la personalidad de Marshall, es por esto que la rubia podía ser totalmente posesiva y al mismo tiempo poder alargar la correa con la confianza de que siempre volvería hacia su ama.

Un desagradecido sonido de sirena recordó a la joven que no tenía todo su tiempo disponible, que había dejado a su amiga esperando en algún lado y que aún tenía clase.

-Esta noche, a las nueve. Está en el horario de mis caprichos, quiero encontrarme contigo de nuevo. -alargó el brazo para alcanzar su chaqueta, más bien decorativa en aquel atuendo, y más tarde su mochila, pronto la gente aparecería por los pasillos
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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Sáb Mar 29, 2014 1:18 pm


La mayoría del tiempo él era un tipo sereno, de hecho, estaba siendo sereno ahora mismo, si no sus bajos instintos se hubieran hecho con todo esto, con toda su reacción reciente y, a pesar de que se sentía un poco decepcionado por haberla encontrado precisamente en este lugar, siendo él su mentor en el área que manejaba… estaba consciente de que, de alguna forma, había sido lo mejor.

Al menos no había sido tal y como cuando se encontró con su padre, quien cargaba a un pequeño, que lo primero que dijo fue “mano machal” intentando llamarle hermano, una creatura que si acaso tendría algo más de un año. No, lo tenía, él se había marchado de la ciudad justo unos días después de que su padre le confirmase aquella noticia, que iba a ser padre de un hijo suyo, nadie adoptado, nadie traído a él por fuerzas que no controlaba, nadie que debía criar al sentirse designado a eso por un hombre fallecido. No, ese niño, tan pequeñito como le había visto, era un hijo fruto de amor, de verdad.

Tal vez por eso se sentía tan celoso en esos momentos, al caer en cuenta que necesitaba independencia. No… necesitaba que Kiev tuviera lo suyo, su espacio. Y en el camino dejó a semejante dama que ahora reforzaba sus sentidos, su pertenencia.

Él era suyo, y de nadie más.

Y eso lo tenía bastante claro, tampoco era que tuviera ánimos de ser de otra, ¿para qué?, a veces su mejor amigo le decía que era una persona extraña por estar con una mujer celosa, posesiva y controladora, pero Marshall no lo sentía así, para nada: Adney era celosa y posesiva con él por como se comportaba el rubio sin siquiera notarlo, ella le tenía allí, servido en bandeja a pesar de andar campantemente tirando miradas a diestra y siniestra, y jamás le había pedido que cambiase.

Lo de sádica… bueno, era una historia de carácter más personal, de esas que se contaban con un buen ambiente y la iluminación necesaria. Fuera en el lugar que fuese.

Por eso no pudo evitar sonreír al verle ir por su mochila y soltar aquella frase.

Bien… dime donde y allí estaré—, sonrió, cruzando y estirando sus brazos sin reparo, consciente de que el tiempo había sido tan efímero como el solo.

Plantó ambos pies, sacudiendo sus zapatos con leves golpecitos, y tomó el borrador que hasta ahora había estado en el escritorio, solo para terminar de borrar alguna parte que e  le había colado entre semejante falta de decoro y de su propósito de antes, volvió a colocarle en la mesa y le miró, lista para irse.

Hasta parece que me haces una invitación indecente—, sonrió sin poder evitarlo, amaba jugar con las palabras, —recuerda que debes hacer una tarea importante para mañana—, alzó los brazos, restando importancia a todo.

Guardó el borrador con los rotuladores y metió todo aquello en su bolso, después de aquí iría a almorzar y a llevar los últimos documentos para terminar su inscripción para el programa de doctorados, que comenzaría también la siguiente semana. Si tenía suerte, dentro de cinco días, comenzaría vivir en un verdadero infierno.


{OFF: Os confiero los honores de cerrar y hablamos por PM}
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Re: Re: Remember {Adney}

Mensaje por Invitado el Dom Mar 30, 2014 5:29 am

Desgraciadamente ya no podían reunirse en los dormitorios de la fraternidad como antes, Konosioni, al ser mixta, era realmente sencillo infiltrar a alguien de una habitación a otra pero bajo aquella circunstancias no solo era arriesgado encontrarse en los dormitorios sino en cualquier punto del campus.

- Vayamos al centro, en la plaza de siempre. -cuando que no había posibilidad de ir juntos desde el campus acordaban su encuentro en una gran plaza peatonal, cerca del ayuntamiento, bajo la estatua del centro. Al no haber coches era sencillo ubicarse por allí y el monumento central terminaba siendo el mejor punto de referencia para no confundirse, concretamente, esperaban en el lado con la placa escrita, por si alguna vez cada uno se ponía a esperar en los lados opuestos.

Adney echó un último vistazo al pasillo, nadie pasaba todavía, probablemente Evelyn estaba esperándola en la entrada y pronto empezaría a acosarla a preguntas personales.

- Quien sabe -canturreó para dejar que la intriga jugase con la mente del profesor durante las clases que le quedaban- Sí, sí, prometo hacer los deberes. -no sonó muy serio debido a las risas pero la chica sí tenía intención de terminar aquel trabajo, tenía que causar una buena impresión en el profesor nuevo, ¿no?

Lanzó un beso al aire mientras se marchaba, antes de cruzar el umbral de la puerta- Échame de menos. -dijo, con su peculiar forma de despedirse, justo después su cabellera desapareció por el lateral a paso apresurado para bajar las escaleras y encontrarse con su pequeña compañera que corrió a su encuentro nada más percatarse de su presencia.

- Has tardado -confirmó en tono serio y con una sonrisa dibujada en sus labios- ¿Eso es bueno?

Adney miró a la castaña con un gesto pensativo- Tal vez -fue su única respuesta, que vino seguida de insistencias varias, quejas y berrinches que solo respondía con risas y evasivas, suficiente para afimarlo todo.

Sus ojos subieron un último momento a la ventana del aula donde la figura masculina ya no rondaba por allí tampoco, le gustaba la idea de un encuentro furtivo, secreto escondido por aquellas cuatro paredes que nunca podrán contar lo sucedido. Se giró de nuevo y apartó el feliz pensamiento, sus clases apenas empezaban.
FIN DEL TEMA


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Re: Re: Remember {Adney}

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