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Misfortune {part 2} ─priv.

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Misfortune {part 2} ─priv.

Mensaje por Invitado el Lun Ene 12, 2015 1:40 am



Parte 1 | Hospital central | Sala de espera en urgencias | 20:15 hs.


Y se encontraba allí, sentado en aquella butaca con las gotas de lluvia aún recorriendo su inexpresivo rostro. ¿Qué hacía allí una noche como esa? Con el cabello despeinado, con la punta de su pie derecho remarcando el ritmo de cierta impaciencia… esperaba, por ella, por una respuesta. Había pasado largos minutos respondiendo un sinfín de preguntas ridículas, ¿en verdad pensaban que podría haberlo hecho apropósito? ¿En verdad pensaban que la había visto y solo había avanzado hasta verla rodar por el capo? Resopló con molestia mientras llevaba una mano a pasearse por su rubia cabellera y acomodarla como pudo en su cabeza, apoyando luego ésta en la pared mientras exhalaba pesadamente, cerrando los ojos intentando tranquilizarse. Ella estaría bien, debía estarlo.

─ Señor, le traje una toalla… aquí tiene. ─una joven enfermera le ofrecía una toalla blanca y medianamente afelpada con la cual atinó, inicialmente, a secarse el rostro, la nuca y un poco el cabello ¿Qué más daba? Su ropa estaba por completo húmeda y no es como que anduviese por ahí con un cambio de ropa de reserva; quizás pudiese pensar en ello luego de saber que nada grave hubiese sucedido. Y como si escuchasen finalmente sus súplicas, vio al médico llegar─ Al parecer con suerte solo han sido golpes superficiales…─le comunico mientras acomodaba sus lentes en el puente una curiosamente aguileña nariz─… pero quedará en observación hasta mañana para cerciorarnos de que no se nos haya pasado nada y que despierte de forma normal. ─culminó el reporte de forma sencilla; uno que quizás él en un futuro debiese dar, pero con operaciones mucho más delicadas y complejas que la revisación que le habían hecho a aquella muchachita. Eso podía saberlo.

─ ¿Quiere pasar a verla? Se encuentra descansando en una habitación particular. Se le ha dado un sedante así que es posible que duerma hasta mañana. ─le informó una de las enfermeras que acompañaban al médico de larga bata blanca. Asentir con la cabeza y ser guiado a la habitación de una desconocida, jamás hubiese pensado que hubiese terminado él de esa forma. Pero ¿quién era ella? ¿A quién podría llamar? Quizás pidiendo el móvil de ella y rogando que aún siguiese funcionando, podría aventurarse entre sus contactos y elegir el que considerase más apropiado…
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Re: Misfortune {part 2} ─priv.

Mensaje por Invitado el Miér Ene 28, 2015 1:14 pm

Podía sentir como alguien estaba cercano a ella, intentando reanimarla, intentando solo hacer que no se diese por vencida, pero ella siendo tan inmadura e infantil no quería que nadie la ayudara, solo que la dejase morir ahí sin más, sus pensamientos seguían ahí y su corazón seguía latiendo de forma estúpida manteniéndola en ese estado aun con tanto dolor físico, era injusto no poder decirle a su cuerpo que dejase de sentir, que se dejara ir solo para descansar y olvidarse de todo.

-N- no quiero… m-me duele…-hablo apenas de forma terca quizás cuando escucho como la persona que estaba a su lado al pendiente de su seguridad le pedía que se mantuviese consiente, no sabía si se refería al dolor físico o al interno, todo lo que sabía era que dolía si solo intentaba moverse o solo intentaba mantenerse en la realidad. Sintió como el retiraba los mechones de su rostro y solo intento abrir un poco los ojos para observarlo, sus palabras anteriores habían sonado tan inmaduras, ella ni siquiera era así, ella no se daba por vencida tan fácil, era una figura masculina lo sabía desde el momento que había escuchado su voz, su vista era ligeramente nublosa pero podía darse cuenta de que era un hombre alto y de cabellos rubios, apenas pudo percatarse del ligero aspecto de esa persona para volver a cerrar sus ojos sin decir nada mas, no tenia las fuerzas para ponerse de pie por su cuenta.

Después de un momento el ruido de la ambulancia se hizo presente, más gente se acerco a su alrededor, pudo sentir como la depositaban con cuidado sobre una camilla, la aseguraban en ella y luego la subían a aquella camioneta, ahora se encontraba a salvo en manos de los paramédicos, no sabía su estado, no tenía idea de sus heridas, hubo un momento que podía sentir dolor en ciertas zonas de su cuerpo pero ahora no sentía mas nada, solo se dejo desfallecer de nuevo a mitad del camino y no despertó hasta que ya se encontraba a salvo dentro de una habitación.

Se podía decir que esa era una de las veces desde hace mucho que había descansado tan bien sin pensar, sin soñar y sin incómodos insomnios. Logro apenas abrir los ojos un momento solo para observar el techo blanco, sintiéndose tan cansada pero al mismo tiempo tan relajada, como si solo cerrar los ojos hiciera que se perdiera en ese mundo de los sueños de forma tan profunda, era lo mejor, solo dejarse ir, entre mas se mantuviese despierta mas podía pensar en lo sucedido, quizás inconscientemente su cuerpo ya se había dado por vencido, tantas veces que había estado cercas de darse por vencida y nunca parecía estarlo en verdad, solo hasta ese momento que miro su felicidad de pronto partir de forma drástica, ahora solo deseaba poder haber quedado como antes, sin haberlo conocido, sin haberse aventurado a obtener lo que quería, quizás solo estaba siendo demasiado negativa, su mente estaba tan atrapada en pesimismo desde ese día, por eso por ahora solo era mejor dormir hasta sentirse mejor físicamente.
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Re: Misfortune {part 2} ─priv.

Mensaje por Invitado el Sáb Feb 14, 2015 2:25 am

Cuando cruzó la puerta de aquella habitación fue atrapado en el silencio allí imperante; la muchachita de largas cabelleras anaranjadas dormía tranquilamente en una camilla ubicada en el centro de un espacio destinado solo para ella. Tan pacífica, tan angelical se veía, mientras respiraba suavemente, mientras parecía que su alma se encontrase ahora en otro plano… uno lejano, uno mucho más pacífico quizás.

Entrecerró los párpados por una milésima de segundo para después acercarse a ella, en silencio, solo observando su rostro inerte… era joven, bastante podía presumir, sus pulposas mejillas conservaban a pesar de todo un agradable color. Ella se repondría, parecía ser bastante más fuerte de lo esperado.

Estiró su mano derecha hasta alcanzar unos pocos largos mechones de aquella larga cabellera, sus finos dedos recorrieron la suave mata anaranjada de forma lenta y pausada hasta llegar a las puntas y dejarlas caer sobre su hombro. Muy seguramente despistada muchachita que acumulaba en su haber mucha más suerte que otros que quizás no salían tan enteros de un choque con las mismas magnitudes. En su mano izquierda llevaba sujeto un teléfono celular; no era el suyo, no, sino que pertenecía a la muchachita que plácidamente dormía. La bella durmiente… parecía.

Se sentó en el claro sillón que se encontraba bajo el amplio ventanal cubierto de blancas cortinas, en el menú del teléfono móvil comenzó a buscar un número, ¿a quién debería marcar? Naturalmente nada conocía de todos esos nombres, sin embargo acabó eligiendo uno de ellos casi lanzando la moneda. Kailee Aimerich, sin embargo tras varios llamados nadie atendió, y tal como si el destino se encaprichase en su contra… el teléfono móvil agotó su último chispazo de batería.

— Maldición. —se quejó, dejando el teléfono sobre aquella silla ubicada contra la pared y exhalando pesadamente después, cerrando los ojos mientras fruncía el ceño desparramándose ligeramente en la comodidad de aquel sillón, llevando una mano a frotar intensamente sus ojos. ¿Qué hacer? No podía dejarla allí, no podían dejar un paciente a su suerte de ese modo, y después de todo… él la había arrollado; aunque seguía sin estar muy seguro de cómo habían resultado darse aquellos hechos.

Pensando en aquello permaneció largos minutos con la única compañía del silencio y la respiración acompasada de aquella anaranjada desconocida; poco a poco el cansancio le fue ganando, y antes de que pudiese darse cuenta de ello, había acabado profundamente dormido sobre aquel, a fin de cuentas bastante cómodo, sillón.

Y la luz de la mañana siguiente le sorprendió de esa forma.


Sábado | 06: 45 hs. | Habitación
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Re: Misfortune {part 2} ─priv.

Mensaje por Invitado el Sáb Feb 28, 2015 10:07 pm

De alguna forma extraña podía sentirse protegida en ese sitio, era un lugar donde descansaba, se sentía cálido a pesar de lo desconocido que era, ni siquiera olía como su hogar, pero sabía que ahí estaba a salvo. Sintió que alguien recorría suavemente uno de sus mechones de cabello, ¿seria alguien conocido quien estaba asegurando que se encontraba a salvo?, ni siquiera logro despertarse rápidamente pues todos su cuerpo se sentía pesado, pero podía percibir levemente muchas cosas a su alrededor, era tan extraño no poder levantarse por su cuenta, era como si se sintiera muy adormecida o bajo el efecto de un medicamento.

Minutos después comenzó a adentrarse nuevamente en sus sueños, sintiendo como su mente divagaba con algo que parecía real hasta que de nuevo comenzó a soñar nada, hasta el momento en el que abrió los ojos lentamente sintiéndose ligeramente mareada, pero era una sensación común que ya había sentido, como si hubiese tomado una larga siesta a medio día y sin comer algo, a excepción de que se encontraba en un sitio diferente y algunas de sus heridas recientemente tratadas dolían ligeramente. Observo su alrededor dándose cuenta de que en verdad se encontraba en un hospital, primero miro hacia la ventana dándose cuenta de que aun era de día, y luego observando su lado izquierdo para ver que ahí mismo había una persona durmiendo en un sillón, un joven que estaba segura haber visto en alguna ocasión, pero extrañamente no recordaba donde lo había visto.

-H-hola…-saludo tímidamente a aquel chico mientras se levantaba de la cama suavemente quedando sentada en esta, observando fijamente las facciones del rubio detenidamente esperando de alguna forma reconocerlo, ¿acaso era su médico? No parecía puesto no tenía ningún uniforme pero quizás era así. Desvió luego su mirada a algunas pequeñas heridas en sus  brazos y luego darse cuenta de que tenía una más grave en la frente, apenas toco un recorte de vendaje en su sien derecha, dolía bastante pero todo parecía estar bien con ella, no tenia roto nada, seguramente podría salir de ahí como si nada.

De nuevo dirigió su mirada a aquel joven, parecía tan lindo así dormido, simplemente no podía dejar de pensar en ello, quizás por lo tranquilo que se veía o porque de verdad era de cierta forma atractivo, no podía negarlo a pesar de que su corazón le perteneciera a otra persona.

-¿Estas bien?...-preguntó en voz baja no buscando despertarlo tampoco de golpe, sentándose al borde de la camilla para ponerse de pie sobre el suelo frio para dirigirse hasta donde estaba él, tambaleando un poco al principio, mirándolo con cierta curiosidad unos segundos antes de colocar su mano directamente sobre su mejilla pensando por unos segundos que quizas estaba enfermo, sintiendo lo tibia que se encontraba en contraste con su mano pero nada de lo que alarmarse, retirando su mano lentamente después sin saber que hacer pues no queria despertarlo bruscamente, no si se encontraba durmiendo tan profundamente y si se miraba tan lindo de esa forma, sin embargo sin darse cuenta ya habia estado largo tiempo obervandolo sin decidirse o animarse a qué hacer.
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Re: Misfortune {part 2} ─priv.

Mensaje por Invitado el Mar Mar 10, 2015 8:38 pm

Mama…

Aquella mujer de lacia cabellera castaña le sonreía mientras preparaba su desayuno como cada día, como cada mañana; siendo solo un pequeño no hacía más que admirar la belleza y laboriosidad de aquella mujer. Ella, tan joven y dedicada, tan sacrificada por su hijo y por su familia… y su sonrisa era tan cálida, aún si sus labios se encontrasen resquebrajados por el dolor… por ese dolor que le provocaba él, su padre. No… a ese hombre no podía llamarlo padre, nunca había querido verlo de esa forma.

Aquel funesto pasado seguía muy presente en su conciencia, aún si se negaba a hablar de ello; aún si pretendía engañarse a si mismo, fingiendo que no existía… fingiendo que aquello no le afectaba. ¿Cómo podría ser inmune al temblor que azotaba aquel frágil cuerpo cuando tirada en el suelo la vio en un charco de sangre? Cómo olvidar que aún así ella sonrió… para él, solo para él. Y sus finos dedos recorrieron aquel rostro pálido marcando un camino con su propia sangre… ella había sabido que partiría, y lo que más lamentaba había sido no ver a su hijo crecer.

¿Y qué podría hacer él? nada… absolutamente nada. Nada más que ahogarse en la más plena y dolorosa impotencia.


Apretaba los labios de forma apenas perceptible mientras permanecía sumido en aquel tormentoso sueño; sueño compuesto de fragmentos de su pasado… ese que tanto se esforzaba en negar, pero que sin embargo estaba lo suficientemente arraigado en él para atormentarle de esa forma cuando las barreras de su conciencia bajaban al dormir.

En ese instante una voz ajena y desconocida se hizo presente, alguien parecía estarle hablando desde esa realidad que había abandonado momentáneamente al sumergirse en el mundo de los sueños… una voz suave, grácil. Pero en los primeros segundos no hizo más que solo entreabrir sus labios ligeramente para que después un camino de cristalinas lágrimas se dibujase desde sus ojos, recorriese sus mejillas y buscase morir en su algo desalineada camisa. Quien le viera, parecía tan indefenso e inocente cuando permanecía de esa forma. Y su cabeza se inclinó involuntariamente hacia aquella mano que acariciaba una de sus mejillas como si buscase hacer perdurar aquel contacto.

─ Estoy… bien… ─murmuró suavemente para después de unos segundos abrir los ojos lentamente, enfocando su vista en esa figura que frente a él se opacaba ligeramente por la claridad del día que se exhibía a sus espaldas. Y tardó un par de segundos más para ubicarse en donde se encontraba y en quién era ella─ No deberías bajarte de la camilla…─fue lo siguiente que pronunció, acomodándose en aquella silla para mirarle con seriedad mientras algunos mechones desordenados de su cabello caían sobre su rostro─ ¿Sabes qué día es hoy cuál es tu nombre?… ¿recuerdas que paso? ─y tras aquellas preguntas finalmente se puso de pie, bajando la vista hacia ella por fuerza mayor─ Era yo quien conducía el coche. ─anotició al final, a simple vista no parecía haber nada malo con ella lo cual era un completo alivio, unos simples raspones de los cuales podría recuperarse sin mayor problema. Sin notarlo un leve suspiro escapó de sus labios, era mucho mejor así.
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Re: Misfortune {part 2} ─priv.

Mensaje por Invitado el Mar Mar 24, 2015 2:09 pm

No podía recordar donde lo había visto anteriormente, pero no parecía ser un recuerdo muy profundo, más bien reciente, solo que no podía encontrar la pista de donde, quizás en aquella tienda donde había entrado para comprar su material, quizás en el camino, incluso podía ser en la academia misma, era tan extraño pues ella no era tan mala para recordar personas.

Sin saber porque ya se encontraba frente a él observándolo fijamente, parecía tan tranquilo que fue inevitable para ella actuar de forma inconsciente tocando su mejilla, notando como algunas pequeñas lagrimas brotaban de sus ojos para luego perderse, alzando las cejas mientras entreabría sus labios sin saber que pensar, solo podía sentir preocupación de que se encontrase adolorido o algo tanto como para lagrimear durmiendo. En verdad era un chico tan lindo y curiosamente elegante, tanto que no pudo evitar que sus mejillas se encendieran suavemente cuando sintió como inclinaba su cabeza tras sentir su mano sobre su mejilla retirando lentamente su mano pues no quería quedar en una situación comprometedora al momento que el despertara, aunque seguramente o más bien tenia seguro que se había dado cuenta de su atrevimiento, sin embargo le alegraba que no lo hubiese tomado como algo incomodo, más bien en esos segundos que parecía intentar despertar parecía algo necesitado de afecto, o eso era lo que había pasado por la mente de la jovencita.

-¿Seguro? Por unos segundos parecías haber tenido un mal sueño…- murmuro aun con cierta preocupación, nada sabía de él pero era tan suyo preocuparse por cualquier persona – Lo siento…- se disculpo cuando él le dijo que no debía haberse bajado de la camilla retrocediendo para sentarse sobre esta aun observándolo fijamente y de forma curiosa, el color de sus ojos era tan bonito.

-No estoy segura… fin de semana, supongo, pero tengo la sensación de haber dormido mucho por eso creo que no tengo idea en que día es- respondió a sus preguntas honestamente –Me llamo Eireen- agrego con una suave sonrisa, eso lo recordaba perfectamente, claro que no estaba perdida totalmente, pero luego borrar su pequeña sonrisa quedándose seria unos segundos bajando la vista, por supuesto también recordaba algo de lo sucedido, escuchando como el aclaraba que era él quien conducía mientras se ponía de pie, mirándolo algo sorprendida y al mismo tiempo confundida por sus pensamientos.

–L-lo siento…creo que yo me atravesé…-murmuro sintiendo como sus ojos se nublaban un poco por pequeñas lagrimas contenidas, era algo que no deseaba recordar, el accidente ni siquiera era tan doloroso como el recuerdo de haber deseado morir por escasos minutos sin pensar en las consecuencias que traería eso, por supuesto el seria el chico quién pagaría por su atrevimiento –Estaba… tan… distraída que descuide mi seguridad…- aclaro con la voz entrecortada bajando su vista y frotando un poco sus ojos con el fin de evitar que aquellas lagrimas optaran por salir dejando en evidencia el dolor que comenzaba a sentir solo por el hecho de recordar.
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Re: Misfortune {part 2} ─priv.

Mensaje por Invitado el Dom Mar 29, 2015 10:39 pm

Una ligera opresión que parecía haberse apoderado de su pecho se desvanecía lentamente al momento en que la imagen de aquella pelinaranja se hizo más clara frente a sus ojos. No llegó a notar que los propios hubiesen derramado pequeñas lagrimitas que sobre la tela de su camisa se habían desvanecido ya; a su conciencia regresaban imágenes de lo que había sucedido la noche anterior y como una persona seria acababa regañándola por las imprudencias que le veía cometer… aunque quizás bajarse de la camilla no fuese algo tan grave como eso otro que él había llegado a sospechar.

─ No recuerdo haber soñado cosa alguna… pero eso es irrelevante en este momento. ─sentenció seriamente, viendo como ella retrocedía para sentarse en a camilla pero sin quitarle la vista de encima; ese par de grandes ojos azules estaban tan clavados en su persona que en cierto punto llegó a resultarle un tanto incómodo en ese momento─ Sábado por la mañana. ─indicó mientras exhalaba pesadamente, llevando una mano a pasarse por su cabeza, recogiendo los lacios mechones de su cabello para acomodarlos ligeramente como solían estar siempre─ El que recuerdes tu nombre... es una buena señal…─comentó mientras cerraba los ojos y fruncía el entrecejo al mismo tiempo que se lo masajeaba levemente con dos de sus dedos. ¿Estaba molesto acaso? Quizás no del todo, aunque n había pasado buena noche por dormir en esa silla… ¿y es que acaso la silla había tenido algo que ver? o quizás lejos de eso hubiese sido a causa de esas pesadillas que algunas veces solían atosigarle al dormir… nunca había hablado de eso con nadie.

─ ¿La descuidaste realmente? ─preguntó filosamente, alzando una ceja mientras veía como ella se frotaba los ojos con insistencia, lo último que le faltaba ahora era que se pusiese a llorar, y todo parecía indicar que así sería─ Mira, no sé qué problemas tengas o que haya sucedido, no me interesa realmente…─comentó dando unos pocos pasos dentro de aquel gran cuarto─… pero antes de hacer estupideces como esa, ponte a pensar en los problemas que ocasionarás a los demás. Si tú no valoras tu vida puedes deshacerte de ella en una forma en que no afecte a alguien más. ─estaba molesto, realmente, personas débiles como ella le irritaban. Matthew no quería saber de eso… y no soportaba ver a una mujer llorar. No, por nada del mundo quería verla llorar; sin embargo sus palabras quizás resultasen más hirientes de lo esperado para ella.

Y volvió a exhalar tan pesado que acabo en un pequeño gruñido, sentándose en la camilla después, al lado de ella, buscando su teléfono móvil en el bolsillo de su pantalón para ofrecerlo a la muchacha; alguien debería ocuparse de ella, él ya había hecho más de lo que se podía esperar de quién en realidad había salido perjudicado por la imprudencia ajena. Así lo veía él.

─ Puedes llamar a tus amigos o familia, o quien sea… para que puedan venir por ti. ─pronuncio aquello mientras centraba la vista en el suelo, ofreciéndole su teléfono móvil sin mirarla en realidad─ Espero que recuerdes algún número de memoría porque tu teléfono está sin batería…─comentó aquello y desvió la mirada hacia el aparato que aún permanecía sobre la misma mesita en que le había dejado horas antes.
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Re: Misfortune {part 2} ─priv.

Mensaje por Invitado el Lun Mayo 04, 2015 6:01 pm

-No estoy tan perdida después de todo- pronuncio después de escuchar como aquel joven le aclaraba que era sábado por la mañana, simplemente había durado casi todo un día inconsciente, pero al menos había sentido mínimamente el paso del tiempo aunque sea dormida.
-Ya lo dije, me encuentro bien, me duele un poco todo pero mi cabeza está bien… eso creo- aclaro con una suave sonrisa demostrando que no había nada de qué preocuparse con ella, y él es que eso daba a demostrar, estaba preocupado por su bienestar.

Se sentía tan confundida de lo sucedido, pero sus recuerdos comenzaban a venir uno tras otro después de varios minutos, sintiéndose nuevamente  deprimida casi como lo había estado al primer momento de a ver descuidado su seguridad, de alguna forma u otra la mejor opción era no pensar en nada de lo sucedido.
Escuchando la pregunta ajena, nunca había creído de sí misma ser ese tipo de personas que solo desearan dejar de vivir así sin más, bajando las cejas sintiendo como aquel nudo en su garganta de alguna forma se hacía más constante y pequeñas lagrimas seguían con la insistencia en querer salir de forma que ella tampoco podía comprender, intentando guardar silencio aunque le costara, cubriéndose apenas el rostro escuchando aun sus palabras, palabras que sin duda no ayudaban en lo mas mínimo, más bien le hacían cuestionarse a sí misma, el no parecía ser una persona suave con sus palabras, ni siquiera parecía querer ayudar, pero sabía que lo intentaba, no estaría hablando con ella si fuese así, pero es que ya era inevitable, llorar parecía sumamente fácil para huir de la realidad.

-S-si… l-lo siento…- murmuro en voz baja tras sus crueles palabras, pero el tenia razón, hubiese sido demasiado cruel que su vida hubiese terminado ahí mismo involucrando a otra persona, condenándola con esa responsabilidad de ser culpable, simplemente se ponía en sus zapatos y eso parecía algo injusto. Notando como él se acercaba para sentarse a su lado entregándole algo que parecía ser su teléfono móvil, limpiando sus lagrimas de nuevo con ambas manos, intentando ser fuerte en ese momento, al menos frente a él, después de todo era un desconocido, a cualquier persona eso le parecería demasiado incomodo.

-N-no tengo familia aquí… volveré por mi cuenta…-pronuncio después de unos segundos de tomar el móvil entre sus manos en los que intentaba recuperar la compostura y el aliento, aunque al menos esta vez fue fuerte en no sollozar. No quería preocupar a ninguno de sus conocidos así que era mejor ir por su cuenta, una vez que se sintiese de nuevo preparada para salir lo haría, lo mejor era solo quedarse ahí hasta que se sintiese mejor de ánimo.

-Gracias…  por cuidar de mi…- murmuro mirándolo de nuevo e intentando sonreír suavemente, incluso la sola motivación para sonreír ayudaba a que se sintiera mucho mejor –Se que estabas preocupado por que estuviera bien, pero ya todo está bien conmigo… eso que paso, no volverá a suceder… yo, en verdad no quiero preocupar a nadie… o que piensen que fui tonta…- explico bajando levemente la mirada, sabía bien que él no quería ninguna explicación pero ella debía darla, no quería que se llevase una mala impresión de ella, no después de preocuparse por ella de esa forma - Yo no soy una persona deprimente… o, no solía serlo…- dijo por ultimo sintiendo como de nuevo sus ojos se nublaban levemente, era más feo pensar que el amor la había cambiado para mal que el simple hecho de haber fracasado en el amor.
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Re: Misfortune {part 2} ─priv.

Mensaje por Invitado el Sáb Mayo 09, 2015 4:42 pm

Del otro lado de la puerta que daba acceso a aquella habitación, las cosas parecían hacerse un poco más movidas, pero no tanto, era bastante temprano después de todo y era sábado; inicio de fin de semana, y valla inicio había tenido. Al menos podía agradecer que todo aquello no hubiese pasado de un simple susto, pero el mal rato se lo había llevado de igual forma. Matthew no era una persona condescendiente ni empática con las demás personas, la mayor parte del tiempo se la pasaba encerrado en su propio mundo, pocos llegaban a importarle en realidad; y ni siquiera con ellos parecía ser capaz de ser sincero del todo. Tampoco es que se esforzase en ello, no se esforzaba siquiera en socializar.

─ Aún debes esperar a que el médico que te atendió te revise nuevamente, pero no veo que haya fuera de lo normal… creo que debería darte de alta hoy mismo. ─comentó, si bien aún era solo un estudiante, Matthew se tomaba muchas horas para investigar e instruirse por fuera de los contenidos que abarcaban sus cursos, por eso mismo iba a seminarios, conferencias y hasta pequeños cursillos de los cuales llegase a saber.

Entonces centró su mirada en ella, era una muchachita joven, quizás cercana a su misma edad aunque sus rasgos resultaban bastante aniñados y hasta inocentes; claramente se estaba esforzando por no llorar quizás solo a causa de lo que él había dicho, debía ser incómodo para una mujer ¿cierto? Pero él no sabía cómo tratar con ellas y tampoco le interesaba instruirse en el tema… tenía puesta toda su capacidad de aprendizaje en un solo objetivo.

─ Entonces se mas cuidadosa, un error como esos podría resultar en algo mucho peor. Me imagino que eres consciente de eso. ─la regañó, pero viéndola así… ella parecía tan frágil en alguna forma; sus palabras, su forma de actuar, la pesadez con la que parecía respirar. Ella estaba a punto de llorar y eso resultaba bastante incómodo para él; tanto que sin pensarlo alzo una mano hasta llevarla a la cabeza ajena, posándola suavemente sobre la anaranjada coronilla para acariciarla levemente mientras fruncía el ceño con molestia.

─ Está bien… te llevaré a donde sea que tengas que ir, pero será lo último que haga. ─casi gruño aquello con fastidio, pero de alguna forma no podía dejarla ahí; no cuando parecía tan sola, y resultaba triste ver eso, aunque bien sabía que probablemente solo fuese la impresión del momento, no le gustaba ese tipo de cosas y de todas formas debía abandonar ese hospital para regresar a la academia. ¿Sería esa una de las razones por las cuales estudiaba medicinas? Salvar vidas sería una ardua tarea y no siempre bien recompensada, pero en el solo hecho de lograrlo podía establecer su victoria personal.

Fue en medio de aquellos efímeros pensamientos que la puerta se abrió y bajo el umbral el médico se detuvo con una planilla en manos, una leve sonrisa y una expresión cansada; probablemente siendo médico de urgencias le hubiese tocado el turno nocturno que estaba a punto de acabar, pero se acercaba para visitar a su última paciente.

─ Veo que ya han despertado, me alegro de que todo parezca estar bien. ─el hombre sonrió y se acercó a la pelinaranja; en lo que hacía las últimas revisaciones de rutina Matthew se dedicó a  acomodar su ropa y su cabello, bostezando disimuladamente mientras permanecía de espaldas a ellos─ Todo parece estar en perfecto estado, así que solo te daré algunos leves calmantes para el dolor que deberá desaparecer en pocos días…─comentó mientras escribía en la receta y entregaba a la muchacha junto con un frasquito con algunas pastillas─ Por lo demás… ya puedes marcharte, pero procura descansar al menos uno o dos días más. ─aconsejó con una amable sonrisa─ Dile a tu novio que cuide bien de ti. ─agregó mirando a Matthew con cierta picardía, pero este le devolvió al hombre una filosa mirada que solo lo dejo algo confundido, le había parecido natural pensar que aquel muchacho era el novio de la chica si se había quedado durmiendo a su lado toda la noche.


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Re: Misfortune {part 2} ─priv.

Mensaje por Invitado el Mar Mayo 19, 2015 11:27 pm

Debía admitir que se sentía sola, siempre había estado sola por la vida, sin nadie con quien compartir tanto sus preocupaciones, como sus gustos, pero esta vez no podía ignorar que se sentía sumamente sola, quizás por el hecho de haber tenido a alguien y luego sin más perderlo, era por ello que el dolor era incomparable con cualquier otro dolor, no podía dejar de llorar, no podía eliminar esa depresión, y vaya que deseaba hacerlo.

Escuchó como el mencionaba que aun no podía marcharse pues todavía debía ser evaluada, entonces se quedo quieta ahí, solo esperaba que el rubio no la delatase como chica con problemas psicológicos y autodestructiva, porque ella no se consideraba de esa forma, todo había sido un descuido de su parte, de que se sentía tan mal que su inconsciente no funcionaba bien. Terminando por asentir simplemente resignada a la idea de tener que quedarse ahí un poco más de tiempo, aunque todo lo que deseaba era volverá a su habitación e intentar dormir un poco más.

Se quedo en silencio unos segundos más intentando calmar sus lagrimas, pues de verdad era vergonzosa tal situación, ella era una de las personas que pensaba que era mucho mejor mostrar una suave sonrisa a las personas, no importa si fuesen conocidas o no. Él la había regañado sin problema alguno y ella solo podía sentirse un poco más frágil, un poco mas culpable y un poco mas afligida que simplemente siguió llorando un poco más, bajando un poco la mirada arrepentida pero al mismo tiempo avergonzada por lo sucedido, sintiendo de pronto como el apoyaba su mano sobre su coronilla, casi de forma sorpresiva para ella, pues parecía una persona tan dura pero al mismo tiempo reflejaba cierta preocupación, una preocupación que no se esperaba obtener de alguien desconocido. Escuchando como le decía que la llevaría a donde tuviese que ir pero que sería lo último que haría por ella, alzando las cejas y levantando levemente su vista para observarlo unos segundos algo confundida pero al mismo tiempo feliz de que el estuviese ahí para ayudarla en ese momento, realmente no era una mala persona.

-…Gracias…- pronuncio sonriendo suavemente mientras volvía a frotar un poco sus ojos, a pesar de todo aquel chico parecía ser una persona cálida o al menos así ella lo miraba, de un momento a otro solo deseaba poder obtener un abrazo de él, solo para sentirse mejor y dejar de llorar, suponía que era normal necesitarlo en un momento como ese, pero aquellos pensamientos fueron interrumpidos por la puerta que se abrió de pronto, observando que se trataba del médico que volvía para darle una última revisión a la desafortunada Eireen.

Mirando como el rubio se alejaba para dar pasó a que el médico revisara un poco bajo sus vendajes y le tomara un poco el pulso, quedándose sentada sobre la cama con una leve sonrisa a pesar de los ojos levemente irritados por las lágrimas,

-Está bien…-pronunció tras unos segundos de solo escuchar las indicaciones del médico, tomando en sus manos una receta y luego un frasquito con algunos medicamentos, aquellos que seguramente eran los calmantes que utilizaría para no sentir tanto dolor por los rasguños y golpes causados por el accidente. Alzando las cejas después tras escuchar aquel comentario, ¿aquel joven rubio su novio? Solo pudo reaccionar sonrojándose levemente y al mismo tiempo intentando aguantar una pequeña risa, si era vergonzosa la situación pero era gracioso más que nada por la expresión que había hecho el rubio de que no le parecía nada agradable esa confusión, pero aun así no dijo nada para contradecir al médico, ni ella tampoco.

-Muchas gracias, le aseguro que “mi novio” estará más al pendiente de mi de ahora en adelante- agradeció burlándose de cierta forma con una suave sonrisa en su rostro poniéndose de pie para acercarse a buscar sus pertenencias al pie de la cama, tomándolas entre sus brazos junto con su móvil, observando con curiosidad aquella bolsa que había traído consigo al momento del accidente, incluso su paraguas estaba ahí, todo parecía estar de cierta forma mejor ahora, sabía que en algún momento aquella tristeza se haría cada vez más lejana si se esforzaba un poco mas por mantenerse de pie.

De pronto sus expresiones se habían vuelto algo serias mientras acomodaba sus pertenencias todo en la misma bolsa, tendría que irse en bata de hospital pues su ropa estaba arruinada por la lluvia y demás suciedad, no le importaba pues al menos iría en compañía de alguien, ya luego sin querer de nuevo estaba sonriendo, sin duda ser ayudaba de alguna forma la hacía feliz,

-¿Podemos irnos entonces? Quiero llegar a dormir mas…- dijo mientras se acercaba hasta donde estaba aquel lindo joven que apenas conocía, observándolo con cierto afecto y hablándole de forma tan familiar después de todo el médico creía que eran novios, no pensaba contradecirlo si no comenzaría a cuestionarlos.
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Re: Misfortune {part 2} ─priv.

Mensaje por Invitado el Jue Jun 04, 2015 1:18 am

Aquel no era el sitio donde debería estar, no, no era el sitio donde debería haber estado y mucho menos donde debería haber pasado la noche… no; él debería haber descansado cómodamente en su cama, en su habitación, y reponer de buena manera las energías para comenzar el siguiente día de la mejor forma. Sin embargo todo había acabado siendo muy diferente esa noche.

Bajó la vista hacia el reloj analógico que rodeaba su muñeca izquierda, el minutero caminando en círculos sin parar y las otras dos manecillas indicando una hora en concreto… era tarde, ya no llegaría al curso matutino que solía tomar cada sábado. Maldijo internamente una vez más, ahora solo pensaba en regresar y nada más.

Quería retener en su mente la idea de tener un sábado tranquilo para dedicarse a algo que de mayor gusto le resultase, pero ¿de que estaban hablando esos dos? Alzó una ceja y refunfuñó un par de palabras inentendibles con la sola idea de que aquel inepto sujeto los confundiese con algo más que un par de desconocidos. ¿Qué era ese extraño tono familiar? Eso no podía estar pasando.

— Podemos. —fue lo único que pronunció apretando los dientes con molestia cuando la vio detenerse a su lado con pertenencias en manos, ¿viajaría así? Al parecer su ropa había quedado demasiado maltratada para que pudiese volver a ponérsela— ¿Tienes todo? —preguntó tras un pequeño suspiro de resignación, alzando una de sus manos para colocarla sobre uno de los hombros de la muchacha y tras saludar al médico con un pequeño gesto, dejar finalmente la habitación junto con ella.

Quizás diesen un espectáculo curioso o entretenido, poco le gusto la forma en que algunos enfermeros y empleados se les quedaron viendo al pasar por los pasillos, pero no dijo palabra alguna hasta que hubieron llegado a la puerta de salida, la de atrás, que daba al gran estacionamiento en donde había aparcado su vehículo.

— Por aquí. — pronunció apenas, liberando el hombro que había sostenido hasta ese momento e iniciando camino por su cuenta entre los vehículos allí estacionados hasta legar a su mercedes blanco, buscándolas llaves en el bolsillo de su pantalón para desactivar la alarma y abrir la puerta con certera eficiencia, ingresando al interior para estirarse hacia la ventana del copiloto y quitar la traba, abriendo la puerta después— Tengo…—dejo aquella palabra en el aire al observarla tan solo con aquella bata, recordaba tener un abrigo en el asiento trasero que solía llevar los días de lluvia por si la temperatura pudiese bajar demasiado, así que se estiró por en medio de los dos asientos y recogió la prenda entregándosela a ella— Al menos te servirá para cubrirte. —después se acomodó en su sitio y cerró la puerta a su lado.

— ¿Hacia dónde he de llevarte? —preguntó mientras habría la guantería y sacaba de ella un pequeño peine que deslizó ligeramente por su cabello acomodándolo de mejor forma dejándolo donde estaba para después colocar la llave en su ranura correspondiente y encender el motor. Entonces se quedó viéndole en silencio, no tenía más que hacer que llevarle hacia donde le dijera y todo aquello habría acabado por fin.



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Re: Misfortune {part 2} ─priv.

Mensaje por Invitado el Jue Jul 23, 2015 4:13 pm

No le parecía ofensivo en lo absoluto ver la reacción de aquel chico a la sola idea de que ella fuera su novia, después de todo eran desconocidos y ella no lo consideraba nada más que eso, aunque si lo pensaba bien, sentía cierto apego emocional en ese momento, pero debía ser precisamente por el acontecimiento y que el se había quedado toda la noche velando por su salud, sin duda le debía mucho. Pero no podía evitar reírse de aquel acontecimiento, le hacía falta reír de forma relajada ¿hace cuanto no lo hacía? Hace mucho que después de reír se quedo meditando sobre eso algo preocupada de sí misma.

Ver su cara de molestia era gracioso, no había otra forma de verlo, sus expresiones eran serias que podían dar miedo, pero Eireen que parecía nada temer de las personas lo veía como algo incluso lindo, sin duda era lo que pensaba en ese momento, aquel rubio era adorable estando así de molesto por algo que cualquiera no le hubiese dado mucha importancia. Y aun así este le siguió el juego sin contradecirla a ella ni al médico que ahí estaba algo confundido por tal situación en la que ella sonreía y el solo fruncía el ceño.

-Adiós, y de nuevo gracias…- pronuncio cuando se alejaba saliendo por esa puerta que no recordaba a ver ingresado la vez que llego ahí, era curioso ver los alrededores por primera vez saliendo de una habitación que conocía, pero es que no estaba acostumbrada a desmayarse.

-Esta todo…- afirmo meditando una vez más si de verdad sus palabras eran ciertas, sintiendo como el apoyaba una mano en su hombro, ¿de verdad también actuaria como su pareja o conocido? Salieron de ahí caminando sin mucha prisa, sintiendo repentinamente miradas sobre su persona, observando a las personas sonriendo de forma avergonzada, ¿Por qué los observaban? Era raro ver a una chica en bata de hospital con su “novio” o en realidad se armo un alboroto al ingresar que todos se enteraron de lo sucedido, la verdad no tenía idea, pero no se quedaría con la duda.

-Espero que tu actual novia no se moleste si se esparce algún rumor…-murmuro después de que salieran por las puertas del hospital, justo cuando vio que ya no había mas gente mirando alrededor, observando el estacionamiento y los autos que ahí estaban, hasta que se toparon con el que le pertenecía al rubio, no recordaba haber subido a un auto desde hace tiempo, en su ciudad natal era más costumbre usar el autobús, incluso los taxis eran caros y solo los usaba de vez en cuando, pero desde que había entrado a la universidad no había necesitado usar nunca un autobús para ir a sus clases pues su habitación estaba ahí mismo, después de todo acostumbraba caminar demasiado en algunas ocasiones.

-Gracias- pronuncio algo sorprendida cuando después de abrir el auto el chico le ofreció un abrigo para que se cubriera, seguramente se veía extraña con ropa tan delgada como esa, colocándose el abrigo encima notando lo grande que le quedaba y lo cálido que era, incluso portaba el agradable aroma de aquel chico, un aroma que parecía ser bastante nuevo para ella. Ingresando con cuidado al auto después, sentándose tranquilamente en el asiento cerrando la puerta y haciendo lo que habitualmente era por seguridad, estirándose un poco para ponerse el cinturón.

-Vivo en la universidad, Security Northwest… espero que sepas donde es exactamente porque no conozco mucho la ciudad…- contesto a su pregunta mientras dirigía su mirada hacia él, si no sabía dónde se encontraba quizás debía decirle como referencia algún lugar aledaño pero dudaba que alguien no conociera la universidad.
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Re: Misfortune {part 2} ─priv.

Mensaje por Invitado el Sáb Ago 08, 2015 2:33 am

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Re: Misfortune {part 2} ─priv.

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