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Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

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Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Rinne Utagawa el Miér Ago 19, 2015 8:08 pm

||Priv. Vincenzo Michaira || Miércoles, 23:30pm || Sala común Raven y Konosioni || Outfit + Zapatillas ||

Era tarde, algo fácil de adivinar por el silencio que reinaba en el campus y la oscuridad que comenzaba a invadir a este, aunque sólo en el exterior ya que para los universitarios la hora de estudio no estaba ni cerca de acabar, ya que al parecer nunca se invertía el suficiente tiempo en ello.
Se podían ver tenues luces procedentes de los dormitorios de gente que padecía este mismo problema, entre ellos la muchachita de cabellos castaños que ya tenía fama de estudiosa en su clase y sin embargo, a ella no le parecían suficientemente buenas sus notas.

Aspiraba a sobresalientes e incluso matrículas de honor, pues cuanto mejores fueran las notas, mayor sería la beca recibida y menos lo que tendría que pagar su padre en la carrera, por lo que ello la animaba a esforzarse más y más en los estudios. Si bien cierto es que todo es mejorable, llega un punto en que empeñarse demasiado en conseguir la mayor puntuación solo causa más estrés que conviene aliviar de vez en cuando distrayéndose en alguna parte.

Rinne apartó la vista de sus apuntes y miró al reloj, ya era tarde y mañana debía madrugar, por lo que debería de acostarse temprano ya que era una chica a la cual se le pegaban las sábanas a menudo y sin embargo, en esos momentos no tenía sueño ni se encontraba lo suficientemente cansada como para poder dormir.
Suspiró y volvió la mirada aburrida a sus apuntes: tampoco le apetecía estudiar ya, pues llevaba toda la tarde y se le comenzaba a hacer pesado, así que los cerró y estirando sus brazos previamente, los ordenó en su escritorio antes de levantarse y quitarse las gafas, dejándolas en la pila de libros.

Miró a su alrededor, en busca de algo que hacer. Tanto tiempo encerrada en su habitación comenzaba a agobiarla y necesitaba un cambio de aires. Pensó en dar un paseo, pero ya llevaba puesto su pijama y tampoco quería que se le hiciese demasiado tarde, por lo que, pensando un poco, se le ocurrió bajar a la salita que tenían en la fraternidad. Al ser tarde, no pasaría nada porque fuera en pijama y además, sólo iba a que le diera un poco el aire. Ya estaba cansada de leer y a excepción de libros, sólo tenía su ordenador y el teléfono móvil, por lo que se decantó por este último al ser menos aparatoso para sentarse y distraerse con él.

Se colocó bien la diadema de su pelo, que dejaba libre su nuca y cuello para que el pelo no la molestara al estudiar y se calzó para salir, cerrando la puerta tras de sí, sin usar la llave, pues sabía que nadie pasaría por allí en el poco tiempo que tardaría en volver.
Bajó las escaleras hasta llegar a la planta baja, donde estaba aquella enorme pero acogedora habitación en la que enseguida visualizó y se acercó a él, dejando caer todo su cuerpo a peso muerto, soltando un relajado suspiro.

Tal y como suponía, estaba sola allí abajo, por lo que se tomó la libertad de descalzarse y subir sus pies al sillón, acurrucándose entre sus piernas y ojeando su teléfono: parecía tener mensajes sin leer, pero decidió hacerlo más adelante, pues no consideraba que fueran horas para contestar y simplemente, se metió a internet desde el terminal, ojeando noticias hasta que le entrara el sueño de nuevo.


Última edición por Rinne Utagawa el Dom Sep 13, 2015 9:44 pm, editado 1 vez
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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Vincenzo Michaira el Vie Ago 21, 2015 2:56 pm


Edificio de Konosioni | Miércoles; 23:35 hs | Adam & Roll & Hibird | Vestimenta | Bolso


Yare, yare…

Estos días habían sido una mezcla entre lo interesante y lo complicado; tener que entregar sus trabajos y adelantar otros era un simple plus para lo que venía haciendo, por ejemplo, ahora lo tenía más cerca, el hospital, de hecho el día de hoy venía de ese lugar, en el que había estado desde las horas de la mañana viendo un par de clases practicas necesarias para su colegiatura, no iba a negar que había sido divertido, de hecho, y quizá solo para sumar créditos, había decidido quedarse en la unidad de traumatología para ayudar desde las siete de la noche que acabaron sus asignaturas hasta más o menos las once.

El tiempo vuela cuando te diviertes.

Y ahora estaba cansado, por suerte el día siguiente sería de completa libertad, dado que su profesor de la mañana hacía ya un par de días que se había ido a un importante congreso al otro lado del país, y llegaría la próxima semana. Hermosa libertad, podría dormir tanto como quisiera.

A su lado, como siempre desde hace un tiempo, Adam caminaba con paciencia, era curioso como le dejaban ir a sus anchas por el hospital dada su condición y, en su cabeza, Hibird parecía estar medio dormido, estaba bastante acostumbrado a esa posición, mientras que, en el bolsillo delantero del chaleco que llevaba, estaba Roll, el pequeño erizo que al parecer jamás dejaría de ser un bebé, o eso era lo que pensaba él, así estaba mejor, él dormía tranquilamente. Lo comprendía, había sido un largo día.

Atravesó las puertas del edificio de su fraternidad a eso de las once treinta, caminando hacia las escaleras de las habitaciones de Konosioni para subir el largo trecho hasta el piso donde estaba su habitación, sin embargo, se detuvo un instante por algo, una luz proveniente de la sala que estaba a un lado, donde convivían personas de ambas fraternidades, achinó el mirar, no pudo percibir mucho, por eso caminó, al parecer dejando algo atrás a su seguidor canino, hasta quedar al borde del mueble donde aquella persona estaba, era una chica, pero él parecía conocerla bastante bien.

Dio otro paso sin tocar la cabecera del mueble, ella parecía estar concentrada en su teléfono, así que bajó un poco la cabeza, notando como Hibird bajaba a duras penas en su vuelo, posándose grácilmente sobre la tela del sofá, en el espaldar, y él seguí su trayecto hacia abajo, hasta interrumpir el contacto que aquella castaña debía tener con la pantalla del artefacto.

Oh… es muy tarde para navegar en la sala común señorita—, le dijo con algo de ironía notando su rostro de cabeza, estaba en, más o menos, esa posición, pero armó una mueca graciosa, vaya cosas de la vida, luego de algunos días le había tocado volver a ver a la muchachita que le había dejado con las ganas.

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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Rinne Utagawa el Vie Ago 21, 2015 5:43 pm

De repente, una sombra oscura se interpuso entre su mirada y la pantalla del teléfono móvil, sobresaltándola y causando un pequeño salto que le hizo perder el agarre del aparato, que comenzó a escurrirse de una mano a otra hasta que consiguió atraparlo con firmeza entre ambas, suspirando por el afortunadamente evitado accidente.
La voz proveniente de la silueta era una más que conocida, que la alegraba pero ponía nerviosa a la vez en ese momento, cuando logró enfocar la mirada y ver el rostro boca abajo de aquel chico que había conocido tiempo atrás.

-No tengo sueño como para dormir...- contestó en justificación a su afirmación -A-Además, tú también estás aquí ¿No?- continuó con algo más de soltura. pero siguiendo algo cortada en la escena.
Apartó su cuerpo del lugar en el que estaba, haciéndose a un lado para poder ver en la orientación correcta al ya tan acostumbrado rostro del muchacho. Además de dejarle un posible asiento en el sillón en caso de que quisiera acompañarla un rato.

Se acomodó en su asiento, bajando las piernas del sofá y colocándolas acorde a la forma del sofá a juego con su cuerpo para su comodidad: seguía habiendo mucho sitio libre y de esta forma ocupaba poco espacio, pero sentía que por el hecho de que hubiera alguien más en la habitación, debía estar mejor sentada. Dejó el teléfono en el hueco contrario del que provenía ella, para tener sus manos libres y subir un poco los hombros de su pijama, que se caían hacia abajo por la anchura del cuello del mismo, antes de fijar la mirada en el joven que allí estaba, analizándole brevemente.

Desde esa posición, podía ver que aún llevaba la ropa de calle, con la correa de una mochila incluida, por lo que dedujo que o iba a salir a algún sitio o acababa de llegar de él.
-Hum... Eh...- titubeó, intentando dar algo de conversación, algo inusual en ella, pero le agradaba la compañía de aquel joven después de todo -¿V-Vienes de algún sitio? ¿Quieres sentarte...?- señaló dando un par de toques al hueco que había dejado libre ella segundos antes: si era cierto que acababa de llegar, probablemente estaría cansado y se iría a acostar, pero no pasaba nada por intentar tener algo de compañía en lugar de un simple teléfono móvil hasta que le entrase el sueño.
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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Vincenzo Michaira el Lun Ago 31, 2015 7:15 pm


Rió ligeramente, la verdad lo que pasó después de su ocurrencia fue agradable y gracioso, justo lo que había pensado y decidido. Regresó a su pose completamente vertical para enfrascar ambas manos en los bolsillos delanteros de su pantalón para estirar el cuerpo con curiosidad, dando un ligero medio paso sobre sus talones para regresar al frente y luego las sacó para relajar las manos como si de una clase de educación física se tratase. Estaba cansado, pero quizá daba para algunos minutos más.

Pues… mis circunstancias son bastante diferentes a las tuyas, como puedo ver—, murmuró como una simple respuesta a sus primera palabras, no evitando mirar un poco de la dama castaña que se movía, — ¿en serio duermes con algo así?—, le preguntó, señalando esas piernas desnudas con una seriedad que rayaba entre eso –serenidad- y algo de picardía que podía ser una especie de firma de su propiedad. Resopló, —y luego las mujeres se quejan de que los hombre somos unos pervertidos, por favor—, bufó tras aquello, jugando un poco con su cuello.

Sin embargó notó algo más, por supuesto, era extraño pero él lo había hecho, un “algo” que le hacía saber que mejoraba. Dio un par de pasos y cayó sentado sobre el lugar que le había sido ofrecido, sin decir nada, tampoco es que fuera descortés, además, tenía un objetivo con esta señorita últimamente.

Vengo del hospital—, dijo, de nuevo dando cuenta de cómo Hibird pasaba a su hombro izquierdo y luego se dejaba caer hasta uno de sus muslos, Adam se acercó, colocando la cabeza sobre el otro, quería ser acariciado, por supuesto, por lo cual bufó.

Se movió algo y llevó una de sus manos a la parte delantera de su chaleco, buscando algo, algo que encontró fácilmente, un pequeño y durmiente erizo, era Roll, claro está, ese que parecía no querer crecer. Lo tomó con una mano y lo colocó en su muslo izquierdo, justo al frente de Hibird, acariciando con la otra mano la cabeza de Adam.

Me quede un poco luego de clases—, dijo con calma, echando la cabeza hasta atrás para cerrar sus párpados y llevar una mano a su boca para sopesar un bostezo que no pudo controlar, —aunque… siempre es gratificante ver a la señorita cuando menos me lo espero—, añadió como algo simplemente extra, —especialmente en esas fachas… si me dejas, algún día, con todo gusto podré quitártelas—, soltó sin ninguna clase de pudor, él era así, directo, irreverente y oportunista.

Regresó a acariciar a Adam, quien, después de algunos segundos, se echó sobre sus pies, claro, los había acostumbrado a las largas jornadas, pero, dadas esas mismas circunstancias, justo ahora se cansaban cuando él mismo sobrepasaba sus límites. Pero, estaba en su elemento, estaba y haría lo que le gustaba aunque lo negase rotundamente más de cien, mil, un millón de veces –que lo haría-, era solo que no quería darle la razón a nadie más que a él mismo, sencillo y terco.

Es un poco solitario este lugar… a estas horas—, comentó aún con su cabeza hasta atrás, sintiendo la suavidad de la cabecera y por un instante recordando algo, recordando a alguien…

Alguien que no podría ver nunca más, sin importar si ese era su deseo más grande.

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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Rinne Utagawa el Miér Sep 02, 2015 8:56 pm

Miró su pijama, extrañada por su comentario: a ella le parecía normal y corriente, camiseta y pantalones, ni más ni menos. Por ese comentario continuó revisando su conjunto, que mostraba parte del los cuellos y hombros como mucho, murmurando cosas como "No creo que sea para tanto" o "A mi me gusta", mientras lo examinaba cuando el chico se sentó y comenzó a hablar de su día, mientras parecía disponer varios animales frente a él, todos pidiendo atención.

Rinne le escuchó atenta, mientras observaba a los animales y el joven volvía a soltar otra de sus indirectas a la joven. Antes no las comprendía pero después de su último encuentro, ya entendía las intenciones del muchacho y no podía evitar ponerse ligeramente nerviosa ante la idea de repetir la situación.
Aquel chico le había enseñado un par de cosas realmente, tal y como el aseguró que haría y al fin y al cabo, por muy extraño que hubiera sido el encuentro, en parte podría afirmar que cosas nuevas había experimentado.

Lo vio reclinarse en su asiento, acomodándose y bostezando, con su perro acostado sobre sus pies y el pajarito y lo que creía ser un pequeño erizo en su pierna. Le sorprendía poder ir con todos esos animales por el lugar sin que le llamaran la atención.
-La soledad no es siempre desagradable...- comentó en voz baja, subiendo sus pies al sofá al ver que el chico también se ponía cómodo a su manera y abrazando un poco sus piernas, mientras miraba el escenario por encima de ellas.
Se acercó un poco a la posición del chico y por ende, a la de los animales, y mirando al erizo con curiosidad. Nunca había visto uno en persona: parecía pequeñito y muy tranquilo, como si durmiera, y la escena era inevitable en enterneciera un poco a la joven.

-Tienes muchos animales...- murmuró curiosa, fijándose bien en como todos ellos parecían adormecidos o relajados también. Parecían acompañarle a todas partes, o al menos, eso creía ella y en parte, envidiaba tener una compañía tan agradable siempre, aunque no le gustaría acabar tan cansada como el joven parecía estar.
Se fijó en la postura del muchacho, el cual parecía bastante relajado y lo miró con algo de preocupación. Dormir bien era importante, hasta ella lo sabía. Se acercó un poco intentando adivinar si estaba adormilado o simplemente descansando la vista, antes de volver a hablar.

-P-Pareces agotado- dijo con un suave tono de preocupación, pues pese a todo, era de las pocas personas que conocía y se preocupaba por ellas -¿Sueles ir al hospital hasta tan tarde? Acaso... ¿T-Te gusta ir allí?- preguntó algo sorprendida de pensar que esa pudiera ser la respuesta correcta, aunque no estaba realmente segura de ello. -¿T-Tal vez vas a ver a alguien...?
No pensaba que tuviera problemas de salud, o al menos no los aparentaba y en caso de que fuera así, no parecía de aquellos que hablaban del tema. Sin embargo, para quedarse hasta tan tarde en un sitio así debía ser porque iba a ver a alguien, recibía algún tratamiento o simplemente, le gustaba.

Se dio cuenta de que debía estar resultando pesada con tantas preguntas, por lo que se disculpó medianamente por su curiosidad con un gesto que así lo indicaba, pero no podía evitarlo. Quería conocer más a las personas que la rodeaban.
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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Vincenzo Michaira el Sáb Sep 05, 2015 10:01 pm


A veces las cosas caían por su propio peso, pero otras el orgullo era demasiado grande, y él tenía uno de esos y no le molestaba decirlo, es más, cuando recalcaba que su orgullo era grande, que era un hombre orgulloso, eso subía, aumentaba. Así era él… porque así había decidido ser, después de todo pensaba que las cosas no tenían demasiado sentido si seguía siendo como antes de que las cosas pasaran, antes de que se encontrara tan solo lidiando con algo tan grande que le sobrepasó. ¿Endurecido? Para nada.

Ellos son mis compañeros—, comentó con suma calma sin cambiar aquella posición que le hacía desear dormir más que nada, —aunque alguno es más necesario—, habló refiriéndose a Adam, quien dormía quizá arropado por su bolsa de servicio en sus pies, el se merecía descansar, claro, Adam siempre estaba atento con todo, incluso ahora, cuando él sentía que muchas cosas se juntaban: cansancio, perdida de la nocivos, pensamientos vacíos, todo eso estaba junto, pero agradecía a quién-sabe-qué el hecho de que el can no ladrara. Sería problemático si eso sucediera.

De alguna manera esa chica le piaba la curiosidad, especialmente cuando escuchó sus últimas palabras, por vez primera regresó a una pose medianamente erguida, mirándole de reojo y entrecerrando ese mismo mirar suyo.

¿Acaso te preocupa si voy a visitar a alguien a estas horas?—, preguntó curioso, de alguna manera buscando ponerle un poco nerviosa, cosa suya.

Aguardó algunos segundos y dejó caer su cabeza de nuevo al orillo del mueble para intentar relajar su cabeza, estirando ligeramente los brazos a los lados y hacia arriba luego de eso.

Estudio medicina—, dijo después de una mediana pausa, —así que debo ir al hospital a recibir algunas clases—, aclaró, —y a veces, como hoy, termino quedándome ayudando en lo que me dejen—, comentó.

Sin importar cuando lo negara, amaba esa carrera, amaba la profesión, pero jamás lo admitiría, no, no quería darle la razón a nadie, no quería ser como ellos, esos que para nada valían la pena y que se habían olvidado de su madre como si nada, llegando luego como si nada hubiera pasado.

Aunque sí… estoy agotado—, dijo en tono medianamente bajo y, sin pensarlo demasiado, echó su postura hacia adelante, dejando caer su cuerpo a un lado y su cabeza sobre las piernas de la dama, se sentía con ciertas libertades, al fin y al cabo por un momento, hace unos días, pensó que lograría lo que quería… pero eso ni al caso ahora, apenas tenía ganas de ser medianamente malicioso, lo cual lo hacía peligroso, pero solo estaban los dos, así que no importaba. Nada que no supiera.

Hibird terminó por colocarse en el apoyabrazos del mueble y Roll había rodado ligeramente hacia abajo en su pierna, pero lo tomó con una mano y lo colocó sobre su pecho.

Este pequeño duerme como una roca—, masculló acariciando el picoso ser del pequeño erizo, acomodando su cabeza sobre esas piernas medianamente descubierta, —creo que… los hospitales y yo nos entendemos desde hace mucho, por unas u otras razones—, comentó, —aunque entiendo que a nadie le gusta ir allí, si estuviera del otro lado tampoco lo querria—, aclaró. Claro, él estaba demasiado acostumbrado a ese lugar, por su madre, por él mismo, por lo que estudiaba, por los cuidados que debía seguir, era inevitable no tener instalaciones de ese tipo presentes en su día a día, o en sus noches, como ahora, cuando le parecía notar todo y nada. Imaginaciones suyas.


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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Rinne Utagawa el Dom Sep 06, 2015 9:41 pm

Evidentemente, la muchacha se puso nerviosa ante esa pregunta, que la hizo sobresaltarse y sonrojarse en parte. Tan sólo era curiosidad y no quería parecer una cotilla, por lo que simplemente no contestó, dejando que el chico se imaginara la respuesta que él quisiera.
Continuó, acomodándose y hablando de sus estudios y los quehaceres que este generaba: el que Vincenzo estudiara medicina daba mucho sentido a todos los conocimientos que parecía tener cuando habían hablado anteriormente y de que llevara aquel libro el día en que se conocieron.

A Rinne, la profesión de médico le resultaba admirable y muy trabajosa, pues -como había visto en la televisión en ocasiones- podría haber ocasiones en las que la vida de una persona estuviera en tus manos. A ella le resultaría imposible sobrellevar esa presión, pero a alguien con la mente calmada que parecía tener el muchacho, podría serle algo más sencillo no entrar en pánico.
En un momento, notó un movimiento a su lado y en cuestión de segundos, tenía la cabeza del joven apoyada en sus piernas, acomodándose en ellas y acariciando a una de sus pequeñas mascotas, hablando un poco más acerca de los hospitales.

La chica estaba algo nerviosa por el repentino contacto, pero enseguida se vio acostumbrada a él. Era un gesto bastante inocente para los que solía recibir por parte de él, por lo que tampoco se quejó. Debía estar cansado y así se encontraba más cómodo.
-P-Por suerte... Yo no he ido demasiado a los hospitales...- dijo intentando recordar la última vez que estuvo en uno, aunque sin demasiado éxito -Aunque...- continuó, más relajada, apoyando una de las manos en el hueco libre a su lado y con la otra apartando temblorosamente algunos mechones de la frente del muchacho -S-Si es algo que te gusta... Te esfuerzas hasta no poder más...- dijo como excusa a el agotamiento que presentaba el chico.

En parte lo envidiaba por poder aspirar a algo tan útil y significativo para la gente, pero ella sabía que no podía aspirar a algo así, pues su trabajo ideal normalmente se encontraría en la retaguardia de estos profesionales. Se llevó una mano a su boca tapando un tímido bostezo, que intentó ocultar con éxito.
Parecía ser que se le había pegado alguno de los del chico, o eso, o todos los días que llevaba de sueño atrasado comenzaban a hacer acto de presencia. Fuera como fuese, aún se encontraba con fuerzas para aguantar despierta un rato más, además, no quería interrumpir la comodidad del chico tumbado sobre sus piernas.

-C-Creo que ser médico debe ser una vocación muy noble...- dijo en voz baja, como un pensamiento en voz alta -L-Las matemáticas son importantes pero... T-Tal vez no sea tan gratificante como salvar a alguien...-
Miró al joven, comprobando si se había quedado dormido o simplemente descansaba en su regazo. Su cabello le hacía cosquillas en la piel visible de sus piernas y el peso que pudiera ejercer no le molestaba en absoluto, era bastante liviano en realidad.

Apoyó la mano con la que cubrió su bostezo sobre el muchacho delicadamente y sin molestarle. No estaba segura de donde colocarla asi que simplemente la dejó caer al sitio que esta resultara más oportuno.
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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Vincenzo Michaira el Vie Sep 11, 2015 5:43 pm


Quizá estaba pensando que hacía algunas cosas por inercia, por supuesto, era como toda primera línea de un libro, que muchos podrían pensar el autor, valga la redundancia, piensa demasiado, pero no es así, para nada, es lo primero que sale, como con él, la primera idea que se le viene a la mene para lograr algo real, algo que pueda definir como suyo.

Resopló ligeramente sintiendo el tacto sobre la frente, estaba algo complacido al dar cuenta de que la castaña estaba tomando algo más de confianza con él, eso era bueno, significaba que estaba dando su progresos tal y como lo quería, aunque fuera lento, pero, mientras fuera constante, no tendría ningunos motivos para quejarse.

Supongo que… me esfuerzo para evitar lo innecesario—, susurró, él no iba a admitir que aquello le apasionaba, para nada, —no elegí estudiar esto… pero al menos me dieron la opción de irme lejos—, continuó en igual bajo tono, —así que la tomé… no necesitaba estar donde estaba—, dejó salir el aire al completo de sus pulmones y abrió los ojos para mirarle. —Las matemáticas son importantes… es decir, se supone que son la base de todo, aunque solo las veas como eso, sin la base no hay mucho que hacer para todas las demás profesiones—, alzó una de sus manos, para tomar el rostro de ella –la mano derecha- rozando su mejilla en una caricia.

Se alzó ligeramente en la postura, intentando ser delicado, acercó su rostro y plantó un beso en sus labios, de esos que él mismo decidía fueran suaves para simplemente amortiguar la situación. La verdad estaba algo cansado, agotado y, aunque no lo admitiera, era de esa forma, pero rebajar y jugar un poco estaba bien.

Regresó a su postura, sobre los muslos medianamente desnudos de la muchacha, y sonrió con algo de picardía.

Eso es para que no se te olvide… — En tono bajo las palabras salieron de su boca, ella sabría bien a qué se refería, —aunque no tengo muchas fuerzas para hacer mucho más—, se quejó de él mismo, así de simple, dando una pequeña exhalación para sonreír con cierta complacencia, le gustaba hacer ciertas cosas cuando otros menos lo imaginaban y, aunque estuviera cansado, le vio con la guardia baja, no iba a desperdiciar una oportunidad como esa. No obstante, después de lo que ya había estado a punto de pasar, no creyó que ella se sentiría demasiado presionada o nerviosa por un beso… quizá solo lo usual. —Al menos espero que no pase—, musitó, en cierta manera andaba haciendo de las suyas, pero mucho menos de la media.

Su mente le suplicaba dormir, pero, al mismo tiempo, no podía evitar ser como era. Quizá, si aquella especie de sensación se materializaba, todo aquel cansancio se ocultaría para permitirle ser el mismo de siempre, después de todo esa no sería la primera vez que algo así llegase a ocurrir. Ben podía decir que no estaba habituado, pero no era ajeno a tener que sacar fuerzas de donde no veía para seguir, especialmente si un desafío interesante se le plantaba en frente.

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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Zhao Wang el Sáb Sep 12, 2015 10:46 am

Miércoles, 23:45 pm · Sala común · Pijama

La tarde había sido productiva. Había ido al club, en el cual sigue solo. Había adelantado unos cuantos ejercicios y trabajos que tenía que entregar los días siguientes, aunque no le apetecía nada... Incluso había usado un poco de su tiempo para leer los cómics que se compró el fin de semana. Estaba cansado, pero aún había tiempo para hacer algunas cosas más. Mañana no tenía clases temprano, por lo que aprovecharía la noche para ver una serie o una película. El problema es que su compañeros de habitación necesitaban dormir, a diferencia de él, y eso les molestaría.
 
Sabía que en la sala común llegaría el wifi de la academia, por lo que cogió su portátil y unas cuantas monedas. Allí podría coger unas bebidas o algo y ver algo tirado en el sofá. Sospechaba que no habría nadie por allí a esas horas. Era prácticamente imposible que estuviera llena como por la tarde lo solía estar. También llevaba el cable HDMI para conectarlo a la TV y así, tranquilamente, verlo en grande. O eso creía.
 
Cuando ya estaba cerca de la puerta que llevaba a aquella salita, escuchó voces. Había alguien allí. Dos personas. Le daba bastante reparo que hubiese algo que le jodiese el plan, por lo que se asomó un poco, cual stalker, para ver de quienes trataban. La sorpresa de quienes eran hizo olvidarse de sus planes nocturnos de aquel día. Era esa preciosa chica, Rinne, de la cual se había prendado recientemente, y de un chico el cual desconocía pero ya odiaba por tener esas confianzas con ella. Aunque lo que realmente impactó al chino fue el beso que le había dado el otro a ella sin previo aviso.
 
"Espera, ¿qué?" Pensaba. En ese instante, Zhao se llenó de unos sentimientos nuevos para él. Sobre todo, esos celos que estaban haciéndole perder la paciencia a pesar de llevar unos segundos allí. "¿Qué hace ese tipo extraño con ella?" "¿Quién es él?" "¿Qué son esas confianzas?" "¿Le ha besado?" "Yo nunca he dado un beso a nadie"
 
Todo eso lo pensaba pero movía la boca en silencio mientras tanto. Quiso seguir escuchándole y decía cosas cómo "No tengo fuerzas para hacer mucho más" y eso puso más celoso al chico chino. Gruñó un poco antes de entrar en la sala, dirigiéndose a la máquina de refrescos. Cogió una moneda que tenía y la echó en la máquina. Quizás el pobre aparato dispensador de bebida no tenía la culpa, pero apretó el botón con rabia dando un golpe. Tal fue el golpe que cayeron dos botellas de cola en vez una. Por lo menos algo de suerte tenía. Después, apenas mirando a aquella pareja, se sentó en un sofá cercano a ellos y miró a Rinne.
 
- Buenas noches, Rinne. - Saludó, serio, cómo siempre era, aunque por dentro estuviese con ganas de matar a aquel hombre. - Buenas noches, chico. No esperaba encontrarme a nadie a estas horas de la noche.
 
"Seguro que yo sería mejor que ese tipo." Pensaba, odiando mucho al chico desconocido. Esperando una respuesta de alguno de ellos, abrió su portátil y le dió al botón de encedido, y también abrió una de sus botellas de refresco que le habían tocado.

- Me han tocado dos. ¿Queréis la otra? - Dijo, refiriéndose a su refresco.

"Calma, Zhao. CALMA." Se decía a si mismo, pensando en la situación.
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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Rinne Utagawa el Sáb Sep 12, 2015 8:45 pm

De algún modo u otro, los labios del joven parecían encontrarse con los suyos de nuevo, al igual que en los encuentros anteriores: ya fuera por provocar, por divertirse o por un propósito aún más allá de ello, aquel gesto ya se había convertido en un roce familiar, el cual conseguía ponerla un poco nerviosa, pero sabiendo mantener la calma tras él.
Suspiró aliviada cuando el muchacho parecía demostrar no tener fuerzas para mucho más, pues tras lo de la última vez, le hubiera costado mantenerse quieta si las cosas hubiesen retomado ese rumbo de nuevo.

De nuevo, la duda de por qué tanta perseverancia apareció en su mente, dispuesta a hacerse oír. Aclaró su garganta antes de hacerse pronunciar, con algo de timidez por cómo pudiede desembocar la respuesta, aunque no perdía nada por intentarlo.
-O-Oye Vincenzo...- comenzó en un susurro, sólo como una conversación entre los dos -¿P-Por qué...? Bueno... C-Cómo es que...- titubeó, incapaz de terminar la frase antes de que esta fuese cortada por la aparición de un tercero en la sala, de un evidente mal humor por el modo en el que trató a la máquina dispensadora.

Resultó ser que aquella persona era el chico al que había ayudado tiempo atrás  a resolver ejercicios matemáticos y al cual había dado su número de contacto inocentemente. Aquel joven, Zhao, se sentó en un sofá cercano con su ordenador, saludando a ambos y ofreciendo una de las latas que había adquirido recientemente en aquel aparato.
Rinne negó con la cabeza como forma de rechazar su ofrecimiento con una suave sonrisa y un evidente sonrojo por la situación: el tener a alguien apoyado en sus piernas podrían generar rumores falsos y aquella idea la molestaba bastante, pues la situación sería un nido de problemas.

-B-Buenas noches...- saludó la joven al recién llegado, con una pequeña reverencia realizada únicamente con su torso, sin molestar al chico que tenía al lado. Al fin y al cabo, Vincenzo se encontraba cansado y no quería que acabara enfermando por ello, así que simplemente le dejó estar en su regazo.
-Que casualidad encontrarnos aquí... ¿N-No?- continuó, como frase añadida a su bienvenida.

Miró el reloj que colgaba de la pared de la estancia. Sólo llevaba allí quince minutos y le había parecido como si hubiera transcurrido media hora ya, lo que generó un suspiro en la chica. Ella también se encontraba algo cansada, pero no tenía el sueño suficiente como para acostarse en la cama y ahora, con la aparición de aquellos muchachos, parecía que no iba a poder relajarse demasiado tampoco.
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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Vincenzo Michaira el Sáb Sep 19, 2015 2:30 pm


La verdad era que no estaba demasiado habituado a esto de tener que ser paciente, pero tampoco era nada alejado de la realidad, no quería acostumbrarse, pero él era terco, claro, era del tipo de hombre que, al ponerse un objetivo en mente, no dejaba de estar tras ello hasta poder conseguirlo, ni siquiera si era golpeado por ello, y claro, eso incluía todos los aspectos de su vida, desde los más profesionales y correctos, hasta los más lascivos y autocomplacientes.

Le miró con cierta duda, estaba algo complacido al dar cuenta de que ya no reaccionaba tan estrepitosamente como antes, eso era una mejora, clara y notoria mejora hacia sus deseos. Entrecerró los ojos, al parecer ella quería preguntar algo y el de cabellera oscura creía tener una idea de lo que era, pero claro, en ese momento, en ese preciso momento, la sensación se materializó en forma de un golpe a la pobre máquina expendedora de bebidas del pasillo. Bufó.

No podía ver mucho desde donde estaba, pero eso cambió al ver a un chico medianamente alto caminar y sentarse en un mueble cercano, desde su posición se hacía más fácil verlo, vaya que sí. Y lo que vio le gustó… de una u otra forma.

Buenas noches, buenas noches—, dijo un par de veces en un tono aparentemente amigable, y ese era el punto “aparentemente” porque algo le decía que esa simple manera de decirlo iba a molestar mucho al otro, se le notaba el celo desde allí, ¿le molestaba –a Vincenzo-?, quizá solo sentía un falso deseo de pertenencia porque él quería hincarle el diente a la damita, pero tampoco podía dejar pasar las oportunidades de bajarle humos o molestar a alguien que ni siquiera podía controlar sus malestares frente a otros. Eso era ser muy débil, vaya que si. —Así que ustedes dos ya se conocen… genial—, murmuró enderezándose para mirar a Rinne, era curioso, pero no imposible, después de todo él mismo había visto a este chico alguna vez por ahí, pero nada como para hablarle, —yo soy Vincenzo, un gusto “chico”—, se presentó, jugando acusadoramente a propósito con la última palabra y destacándola precisamente porque así había sido él llamado por el recién llegado.

Sin embargo, decidió añadir algo de picante a la situación y, al notar que la damita castaña miraba con algo de necesidad el reloj optó por usar eso a su favor. Entonces alzó su mano hasta rozar el mentón de la dama y atraer su vista hasta él, subiendo algo más hasta su mejilla, para hacerse notar, y puso una cierta mirada de duda.

¿Vas a dormir ya?—, le preguntó algo calmado, no fingía ser preocupado y tampoco es que lo estuviese, no, solo era algo casual, ni más ni menos, aunque, por supuesto, tenía sus puntos para molestar, muchos puntos de esos en realidad, a aquel muchacho que no estaba sentado demasiado lejos y parecía concentrar su atención en todo menos en lo que él supuso vino a hacer a esta sala común.


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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Vincenzo Michaira el Sáb Sep 19, 2015 2:41 pm


La verdad era que no estaba demasiado habituado a esto de tener que ser paciente, pero tampoco era nada alejado de la realidad, no quería acostumbrarse, pero él era terco, claro, era del tipo de hombre que, al ponerse un objetivo en mente, no dejaba de estar tras ello hasta poder conseguirlo, ni siquiera si era golpeado por ello, y claro, eso incluía todos los aspectos de su vida, desde los más profesionales y correctos, hasta los más lascivos y autocomplacientes.

Le miró con cierta duda, estaba algo complacido al dar cuenta de que ya no reaccionaba tan estrepitosamente como antes, eso era una mejora, clara y notoria mejora hacia sus deseos. Entrecerró los ojos, al parecer ella quería preguntar algo y el de cabellera oscura creía tener una idea de lo que era, pero claro, en ese momento, en ese preciso momento, la sensación se materializó en forma de un golpe a la pobre máquina expendedora de bebidas del pasillo. Bufó.

No podía ver mucho desde donde estaba, pero eso cambió al ver a un chico medianamente alto caminar y sentarse en un mueble cercano, desde su posición se hacía más fácil verlo, vaya que sí. Y lo que vio le gustó… de una u otra forma.

Buenas noches, buenas noches—, dijo un par de veces en un tono aparentemente amigable, y ese era el punto “aparentemente” porque algo le decía que esa simple manera de decirlo iba a molestar mucho al otro, se le notaba el celo desde allí, ¿le molestaba –a Vincenzo-?, quizá solo sentía un falso deseo de pertenencia porque él quería hincarle el diente a la damita, pero tampoco podía dejar pasar las oportunidades de bajarle humos o molestar a alguien que ni siquiera podía controlar sus malestares frente a otros. Eso era ser muy débil, vaya que si. —Así que ustedes dos ya se conocen… genial—, murmuró enderezándose para mirar a Rinne, era curioso, pero no imposible, después de todo él mismo había visto a este chico alguna vez por ahí, pero nada como para hablarle, —yo soy Vincenzo, un gusto “chico”—, se presentó, jugando acusadoramente a propósito con la última palabra y destacándola precisamente porque así había sido él llamado por el recién llegado.

Sin embargo, decidió añadir algo de picante a la situación y, al notar que la damita castaña miraba con algo de necesidad el reloj optó por usar eso a su favor. Entonces alzó su mano hasta rozar el mentón de la dama y atraer su vista hasta él, subiendo algo más hasta su mejilla, para hacerse notar, y puso una cierta mirada de duda.

¿Vas a dormir ya?—, le preguntó algo calmado, no fingía ser preocupado y tampoco es que lo estuviese, no, solo era algo casual, ni más ni menos, aunque, por supuesto, tenía sus puntos para molestar, muchos puntos de esos en realidad, a aquel muchacho que no estaba sentado demasiado lejos y parecía concentrar su atención en todo menos en lo que él supuso vino a hacer a esta sala común.


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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Zhao Wang el Dom Sep 20, 2015 6:52 am

Cuanto más tiempo estaba allí, menos calmado estaba Zhao en su interior. En este caso, su mayor handicap era qué estaba siendo terriblemente transparente. Odiaba aquello, y no podía aguantarse todos aquellos sentimientos. El chino suspiró, dejando salir sus pensamientos en forma de aire, en busca de calma, y revolvió s u pelo, despeinándolo levemente. Buscaba modo de destensarse en esa situación e intentar no pensar en que ambos estaban allí juntos.
 
Pero en cambio, sus pensamientos fueron sobre si eran pareja. Apenas conocía a Rinne, por lo que era posible que en realidad ella tuviese pareja y no lo supiese. Si ese tipo era su novio, no tenía nada que hacer ya que ya estaría enlazada y Zhao no es de los que roban el sitio de otros. El chino prefería... competir por lo que quería. Ese era el estilo del joven y estúpido novato en las relaciones humanas. Él nunca había tenido pareja, por lo que no sabía tampoco si eso era típico de ellas. La única pareja que había visto realmente bien era la de sus padres, y no eran comparables.
 
Aún así, era de mala educación no presentarse cuando él otro chico lo hizo. Aunque no era de su agrado, debía hacer algo por, no sé, caer en gracia aunque sea. Le miró, dedicándole ese rostro que daba algo de mal rollo cuando estaba enfadado, pero era porque su cara principalmente era así y él siempre estaba enfadado.
 
-Yo soy Zhao Wang. -Cambió de nuevo su mirada al ordenador. Él había venido para ver una película y odiaba que le cambiaran los planes-. Encantado. Y sí, nos conocemos de hace poco.
 
Aunque ambos se conociesen, Rinne había pasado totalmente estos días anteriores de Zhao. No respondía a sus mensajes, pero supuso que sería porque estaba ocupada. Lo qué le preocupaba era con qué lo estaba, más que nada porque si ella tenía el suficiente tiempo para tontear con un tío en el sofá, tendría tiempo para ver aunque sea el teléfono y ayudarle como dijo. Pero eh, ¿qué iba a hacerlo? Al fin y al cambo, se habían conocido en la biblioteca una semana antes y no habían hablado desde entonces. Supuso que no era tan interesante cómo aquel chico guapo que estaba junto a ella esa noche, pero le parecía algo ilógico. Estaba claro que era un tipo guapo, pero su aura le echaba para atrás.
 
Él venía a ver una película o una serie y le estaban interrumpiendo. Bueno, más bien, le estaba interrumpiendo. Zhao había visto en muchas de todas las cosas de ficción que había visto la típica pareja que se abrazaba mientras veía cosas. Qué idiota. Si viese algo ahora, él pondría el brazo sobre ella y no quería dar ese placer. Era él el que quería poner el brazo sobre sus hombros y abrazarla, quería tumbarse sobre sus piernas y quería ser capaz de incluso tocarla el rostro. Desgraciadamente, Zhao era tan negado en temas de romance que no tenía más opción que aguantarse.
 
También es cierto que nunca había tenido ningún romance porque se había pasado más tiempo pegando a gente que se metía con el romance de sus padres qué por los suyos mismo.
 
-Uh -dijo en alto, mirando a su amiga-, ¿Vas a marcharte ya a descansar? No se te ve en buen estado. ¿Estás bien?
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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Rinne Utagawa el Lun Sep 21, 2015 7:19 pm

Cualquiera hubiera notado la tensión en el ambiente, sobretodo la proveniente del chico sentado en el sillón cercano a ellos... Cualquier persona excepto Rinne, claro, pues le resulta bastante complicado leer la situación.
Estaba distraída, mirando la hora en el reloj de la pared, cuando el chico que se encontraba recostado en sus piernas se incorporó y llamó su atención, atrayendo la mirada de la joven y preguntándole algo que el otro chico repitió también, añadiendo que no tenía buen aspecto.

Se sobresaltó un poco cuando recibió esa llamada de atención inesperada: A decir verdad, el día anterior ya se encontraba algo mal, pero no quería perder su valioso tiempo de estudio, así que intentó aguantar sus molestias aunque sabía que estas hacían que se distrajera el doble y se encontrara peor a la larga.
Llevándose ambas manos a sus sonrosadas mejillas intentando medir de alguna forma su temperatura, la cual creía que estaba algo alta, aunque no lo sabía con certeza. Sacudió la cabeza, despejando así un poco su mente y volviendo a la realidad, esbozando una suave sonrisa que intentaba de algún modo, negar su estado.

-E-Estoy bien...- dijo en voz tenue como contestación -T-Tampoco tengo demasiado sueño pero... Debería acostarme pronto...- comentó como un pensamiento en voz alta. Se incorporó en el asiento, acomodándose mejor y cogió el teléfono que tenía al lado, y ojeó un poco la pantalla, intentando de alguna forma, alejarse de esos dos por unos instantes.
Abriendo la pantalla de mensajes como planeaba hacer en un principio, vio que tenía unos cuantos sin leer, todos ellos de Zhao. Al no estar pendiente del teléfono, no solía mirar los mensajes y se habían acumulado, seguramente, de dudas de ejercicios que le dijo que ayudaría a resolver.
Rinne suspiró, sintiéndose algo mal por no haber podido ayudar al muchacho, y mirándole con cara de pena. "S-Siento no haber leído tus mensajes..." escribió en su teléfono y envió el mensaje al muchacho, esperando que lo leyera tarde o temprano, devolviendo el teléfono al lugar en el que estaba originariamente.

No sabía muy bien qué hacer en ese momento, su habitación la agobiaba y no quería cambiarse para salir a dar una vuelta a esa hora. Además, ahora ella se sentía algo mal, no sólo por la parte de culpa por ignorar al chico, si no por la fatiga que parecía que comenzaba a sentir. Tal vez iba siendo hora de retirarse aunque no lo quisiera.
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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Vincenzo Michaira el Miér Sep 30, 2015 11:05 am


Exhaló con fuerza… lo repetía, ser paciente no se le daba, y mucho menos cuando tenía esta clase de cosas al frente, nada, nadie, era la última pepsicola del desierto, aunque alguna vez una de las chicas con quien se acostaba le dijo que iba a sufrir cuando encontrara a esa “pepsicola”, ¿lo había entendido? Por supuesto, no era idiota, pero, mientras eso no llegase, ¿qué de mal tenía ir dejando por aquí y por allá? Tampoco es como si estuviera dejando hijos, nada de nada.

Sostuvo al pequeño Roll entre sus manos para incorporarse en el mueble y notó como Hibird se movía directo a su cabeza, lo cual le hizo bufar con ligereza, el pajarito era alguien muy territorial, y por territorio se refería a él mismo. Nunca se puede hacer nada cuando malcrías a un animal para que esté contigo todo el tiempo.

«Meru, meru», comenzó a repetir el pajarito hasta que el pelinegro subió una mano para acariciarle, solo entonces se silenció, pero el varón soltó una clase de risa complicada, lo normal en él tal vez, e inhaló como para despejar el ambiente.

Zhao…—, murmuró como guardándose el nombre, —eres como un niño—, dijo con completa calma, echándose a un lado para colocar ahí a Roll y levantarse, para dar algunos pasos de manera realmente rápida, pasando de Adam –a quien él veía como dormido- y así llegar al lugar donde estaba el otro hasta tenerle de frente, metió las manos en sus bolsillos, —tienes que aprender lo que es el disimulo, no puedes ir por la vida como un perro en celo de algo que no te pertenece—, aclaró muy pícaramente, quería jugar, era divertido, más o menos…

Le encaró tan fuerte como en sus ojos el desinterés y una lujuria en torno al “juego sucio” se formaban, no era precisamente sexo, no, ¿quién dijo que él solo sabía hacer buen sexo?, para nada, y tal vez daba algo de miedo, pero no esperaba asustar a nadie, sería un idiota si el otro se asustase. Bajó el rostro, lento y cerca. Y le besó, lento y muy, demasiado, cortante, dejando una mordida en el labio inferior del pelinegro, de quien presumía era mayor, para separarse y dejar ver esa sonrisa en su rostro.

Aunque claro… tampoco es mío—, dijo, aún con las manos en sus bolsillos, caminando de regreso hasta el lugar donde estaba y tomando a Roll con la derecha para meterlo en el bolsillo de su chaleco, —vamos Adam, ya le hemos dado al chico algo con que soñar, es tiempo de hacer lo mismo—, murmuró al perro dándole algunos toques en la cabeza, se veía realmente cansado y lo entendía perfectamente, él estaba en las mismas, aunque claro, no iba a temer de nada, —adiós Rinne, seguramente nos veremos luego, espero no te olvide de lo que dije aquella vez—, murmuró astutamente complaciente acercándose a la castaña, hasta su oreja zquierda, — aún quiero ganarme hincarte el diente—, sonrió tercamente para, sin pedir permisos, robar un corto beso a sus labios al acomodarse.

Así era él, después de todo, ese que iba campante y lento saliendo de la sala común, a quien le venían muchas cosas y no temía jugar con otras.

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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Zhao Wang el Miér Sep 30, 2015 1:48 pm

El pelinegro con mirada amenazadora miraba y escuchaba atento a aquel tal Vince, mientras este se quedaba frente a él hablándole. No pudo más que mostrar su odio con la mirada, ya que no quería ser más evidente y deseaba que cerrase el pico. Sentía que ese tipo hablaba de más y eso podría molestar a la chica allí presente. Quería aporrearle, golpearle, darle un puñetazo quizás, pero era imposible por ahora. No quería hacerlo delante de Rinne, la cual miraba con pena al chino sin saber por qué, aunque él no podía pensar más que en aquel tipo que estaba delante y el odio que comenzaba a tenerle por pisar su línea personal.
 
Pero pasó. Por razones que no comprendía y actuando de manera inesperada, los labios de Vince rozaron los de Zhao, además dejándole un regalito al chino con una pequeña mordedura en el labio. El chico chino nunca había sido besado por nadie. Lo único que habían tocado sus labios eran los besos en la mejilla que daba a su familia y los puñetazos que le dieron en un pasado. Nunca, jamás, había sentido lo que era un beso y más aún de ese tipo. Se sintió caluroso, más que nada porque tenía ganas de cargarse el mundo en aquel momento, ya que su primer beso había sido robado por alguien que sacaba de quicio. A su vez, nunca pensó que alguien podría besarle de ese modo. Fue un beso con muchos sentimientos, pero sobre todo Zhao quería "dropear la vida".
 
En cuanto se separó, se puso pálido y se quedó mirando hacia la mesa cercana, sin decir nada más y sin opinar nada más al respecto, esperando a que aquel tio se fuese de allí. Sabía que había besado a la chica que le gustaba después, pero realmente se quedó traumatizado y sorprendido. Luego, en cuanto salió de la habitación, Zhao se puso rojo cómo un tomate, volviendo la mirada hacia aquella chica que se quedó allí mirándole, con los ojos brillantes.
 
-Ese tío...-estaba serio, y cómo si estuviese ido, realmente sorprendido por lo que acababa de pasar-. Ese tío me ha robado mi primer beso.
 
Afirmó con la cabeza, pensando en que debía decir algo o hacer algún gesto para asumir lo que acaba de hacer. Sentía aún la leve mordedura que el tipo le había hecho, y eso le sorprendió incluso más que todo el beso. Intentó volver a la vida real mirando el teléfono para comprobar la hora, y ahí fue cuando abrió el mensaje que le había dejado Rinne. Al verlo, su rubor se marchó y miró serio a aquella chica, cómo el Zhao de siempre. Parecía haber despertado, más o menos.
 
-Oye. No te preocupes por no haberme respondido. -el chino sonrió levemente, pero aún con timidez-. Supuse que estarías ocupada y además no te veo muy bien. Quizás deberías ir a descansar ya o algo, por lo que no te preocupes por los mensajes. Léelos cuando puedas y tengas tiempo, no quiero ocupar de más tus descansos.

 
Volvió la mirada al pc, algo preocupado. Es cierto que había notado que aquella chica estaba cansada y que quizás debía marcharse antes de seguir esa conversación. Ya quedarían algún día o algo.
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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Rinne Utagawa el Jue Oct 01, 2015 6:08 pm

No parecían llevarse demasiado bien aquellos dos por la forma de actuar que parecían tener en ese momento, como si dos gatos se cruzaran en la misma calle que consideran su respectivo territorio. La jovencita supuso que debían ser cosas de la edad, o tal vez simplemente que las personalidades de ambos chocaban, pero esperaba no verse involucrada en ello de ninguna forma o que le salpicara el problema demasiado, aunque mientras pensaba eso, ella sabía de sobra que los intentaría detener de estar a punto de enfrentarse uno contra otro.

Vincenzo se acercó al muchacho, provocando algo que no descubría muy bien desde su punto de vista y simplemente giró la cabeza con curiosidad, intentando entender la escena que pasaba frente a sus ojos. Alejándose de un sorprendido Zhao, se acercó después a ella de nuevo, susurrando algo en su oído para besarla nuevamente.
Rinne ya se había acostumbrado a que aquel chico fuera tan libertino de ir besando y tomándose derechos por doquier, por lo que en vez de resistirse, había pensado que era menos problemático el dejarse llevar, viendo como aquel muchacho se marchaba de la sala, dejando atrás a Zhao y la joven en sus respectivos asientos.

Dirigió su mirada al chico que allí se encontraba con un rostro totalmente colorado y una expresión nerviosa. Al parecer Vincenzo le había besado y aquella fue su primera vez, por lo que estaba sorprendido. Ella podía entenderlo de cierta forma, pues también lo vivió en su momento, por lo que no sabía como debía contestar a eso.

-Lo siento por... E-Eso.- se disculpó no muy segura de porqué, como si fuera un velatorio por una perdida importante para el chico, que se encontraba mirando el teléfono en ese momento, al parecer, leyendo el mensaje de la muchacha. Intentaba quitarle leña al asunto aunque sin mucho éxito en la jovencita, que seguía sintiéndose algo mal por ello.

-T-Tranquilo, estoy bien...- repitió nuevamente -Al menos parece más calmada la cosa...- no pasaron más de dos segundos hasta que aquel perro, Adam, comenzó a ladrar, sobresaltando a Rinne, la cual dio un pequeño saltito por el susto. Miró a Zhao con curiosidad y luego se giró para mirar al perro con extrañeza, buscando una respuesta al por qué de repente había comenzado a montar aquel escándalo.
Se levantó del asiento, buscando al animal con curiosidad, siguiendo el camino a la escalera, que no estaba demasiado lejos.
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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Vincenzo Michaira el Jue Oct 01, 2015 10:01 pm




No debía prestar atención a muchas cosas, como tal él no era ese tipo de personas, pero, por supuesto, la gracia de hacer el mal siempre era divertida a sus ojos, sus oídos, sus sentires… ser especialmente un poco quisquilloso y pícaro igual lo era. Sin embargo, eso no le nacía ahora, para nada. De momento solo quería ir a su cuarto y darse un baño, vaya que sí, hoy había sido un día realmente agotador y su físico lo estaba sintiendo tal vez más de lo que le gustaría admitir, el simple hecho de no haber hecho más de las suyas en la sala común lo definía. Era una de las pocas veces en donde “estoy muy cansado” realmente significaba eso.

Se removió los cabellos, sentía algo de nauseas, pero era normal al no haber comido nada, pero entonces escuchó el ladrido de un adormilado Adam y le miró brincar y rasguñar sus pantalones, lo cual fácilmente pudo alertarle de que algo estaría por pasar. Chascó con la lengua y, rápidamente, sacó al pequeño Roll de su bolsillo, para dejarlo en la bolsa del intranquilo perro, como pudo. Comenzó a buscar en sus bolsillos y ahí lo encontró, una especie de porta borras, que no era más que un auto inyectadora que siempre llevaba encima con la medicina que prevenía y controlaba sus convulsiones, para casos como este. Se había evitado varias.

La destapó y, sin pensarlo demasiado, despejó la piel en su cuello y, colocando la punta ahí presionó el botón, sintiendo el contenido y el corto dolor. Resopló, caminando para subir las escaleras tan rápido como pudo, de alguna forma su cuerpo le decía que no iba a llegar a su habitación, para nada, necesitaría unos cinco minutos para eso y, hasta ahora, había aprendido que Adam anticipaba sus convulsiones entre uno y tres minutos antes de que sucedieran. Por lo que decidió sentarse con la espalda a la pared, sintiendo como su respiración se descomponía, como Adam se quedaba sentado frente a él, como Hibird subía a la cabeza del perro. Se quitó el chaleco y lo dejó de lado, se desabotonó la camisa teniendo presente la franela blanca, llegó un momento en el cual no podía respirar, no lo conseguía.

Maldición… necesitamos que tus tiempos mejoren Adam—, murmuró al perro, aunque bien sabía que este no tenía la culpa, mucho hacía con advertirle para que se alejara de todos y de todo aquello que pudiese hacerle daño.

«Vincenzo convulsioni!», el pajarito comenzó a chillar, por alguna razón el pequeño amarillo se había hecho de esa clase de hábitos con relación a su enfermedad. Sin embargo, eso no le venía enteramente al caso ahora, para nada, no cuando sintió la primera corriente y todo en su cuerpo pareció desvanecerse, solo para tensarse en un dolor invisible, dolía estar así de tenso, el como sus músculos parecían apretarse a un punto tal que no podía controlarlos.

Se dejo ir de lado a causa de los mismos arrebatos de la fuerza de su cuerpo, dudaba que alguien le escuchara aquí y eso estaba bien, tampoco esperaba que aquel par hiciera algo, no, lo normal era esperar a que se le pasara, por eso Adam estaba tan atento como medio podía mirarle en medio de los constantes cambios de posición de su cuerpo.

Odiaba esto, pero, de alguna manera, había tenido que aprender a vivir con los imprevistos.

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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Zhao Wang el Dom Oct 04, 2015 4:50 pm

-He dicho que no es necesario que te preocupes por ello -Zhao se mostraba algo brusco con la chica que estaba allí, porque le dolía bastante el hecho de que hubiera pasado de él sin razón o algo, pero seguía queriendo pensar que solo estaba ocupada. Más que nada porque tenía tiempo de aguantar a aquel chico besucón que había robado el primer beso del chico chino. Suspiró, no entendía por qué parecía incluso disculparse de parte del otro. Le frustraba todo aquello, sin duda-. Igualmente deberías irte a dormir ya. Se te nota desde lejos que no anda la cosa bien, pero si va mejor me alegro mucho por ti.
 
Siguió mirando páginas web al azar cuando, unos segundos de hablar, escuchó al perro de aquel chico besucón ladrar, montando una escandalera poco habitual a esas horas de la noche. La gente estaba durmiendo ya, por lo que era bastante molesto para el chico chino que ese perro no se callase. Le molestaban mucho el ruido de los animales según a que horas, aunque él no estuviese dormido o tal. No le picaba para nada la curiosidad a ese chico, ya que sudaba bastante de lo que le pasara o dejase de pasar. Le era indiferente y no le importaba en absoluto.
 
Eso si, la persona que si le importaba era ella jovencita de cabellos marrones que se había levantado, con curiosidad, a ver que pasaba. No comprendía que podía ver esa joven en aquel chaval, ya que era un hombre que, aunque su físico incluso le gustaba a él, se notaba que tenía una personalidad tóxica. Bien es cierto que Zhao tampoco era el mejor del mundo pero sabía que era mucho mejor que el tal Vincenzo. Debía ser italiano, eso pensaba.
 
El molesto perro había interrumpido su noche tranquila, sin gente molesta, con aquella joven. Quizás ese tipo no le importase un bledo a aquel chico, pero esa chica si que le importaba, y mucho. Ahí fue cuando estaba entre la espada y la pared. Podía, o bien comerse su orgullo y levantarse con ella para demostrar un poco de interés incluso por la chica que le gusta, o también podría pasar completamente de aquel chico estúpido que tanto le molestaba y su estúpido perro maleducado y dejarlo solo con esa chica que estaba curiosa por ver si pasaba algo...
 
Evidentemente, iba a levantarse. ¿Quedarse sentado y dejar que esos dos se vean de nuevo? Qué estupidez.
 
Dejó el portátil a un lado y se levantó, en busca de aquel perro ruidoso, cuando escuchó gritar a aquel pajarraco que iba con él. Vale, no solo era el perro el que estaba haciendo ruido, y más aún mencionando el nombre de su dueño. Lo otro no lo entendía bien, y pensaba en que podía significar, pero era lo de menos. Solo que incluso el estúpido chino podía ser estúpido hasta el punto de ayudar a una persona que le parecía estúpida.
 
Se acercó a él adelantando a su compañera. Algo pasaba, eso estaba seguro, por lo que avanzó rápido siguiendo los ladridos y los sonidos de los animales, subiendo las escaleras y fue ahí cuando le encontró en el suelo, hacia un lado. Quizás el chino era una especie de rey orgulloso y egoísta, pero no era lo suficientemente cabrón como para dejar a ese tipo en el suelo algo moribundo. No. Todo tenía sus límites. Se acercó e intentó colocar el cuerpo del chico, incorporándolo del suelo y mirándolo atento.
 
-Eh, tú. -le decía, esperando una respuesta y tocándole la cara. Quizás eso estaba quizás algo extraño después de lo de antes, pero estaba ese tipo quizás hasta muriéndose. Miró dirección a Rinne, algo nervioso-. ¡Rinne! ¡Necesito tu ayuda! ¡Está mal! -gritaba, llamándola-. ¡Quizás debamos llevarle a la enfermería del colegio o al hospital!
 
Volvió la mirada a Vince, apartándole el pelo y manteniendo que estuviese bien y cuidando su estado. Quizás incluso Zhao estuviese cuidando de más a aquel tipo que le caía mal, pero para el chino no existía "caer mal" en ese tipo de situaciones.
 
-¿Puedes oírme y responderme? -preguntó hacia Vince, nervioso pero serio.
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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Rinne Utagawa el Lun Oct 05, 2015 6:02 pm

El otro chico se levantó de su asiento también y se dirigió en la misma dirección a la que marchaba ella, sin tardar demasiado en alcanzarla e incluso adelantarla, subiendo las escaleras antes que ella y, pensando que era innecesario subir todos las escaleras, se quedó en la planta baja, mirando con curiosidad y algo de preocupación al chico que acababa de subir los peldaños, realmente no esperaba que se preocupara por Vincenzo -y menos después de lo que había pasado en la salita- pero ver que aquel chico parecía hacerlo cambió un poco su parecer acerca del muchacho, que parecía mucho más amable que antes.

Esperando algo inquieta a que el chico terminara de subir las escaleras, mientras jugueteaba acariciando el relieve del manillar como pasatiempo hasta que Zhao desapareció de su vista y ella, curiosa, subió un par de peldaños, intentando estar algo más informada de la situación. A Rinne le gustaba satisfacer su curiosidad de primera mano, por lo que no podía evitar intentar echar un vistazo a la situación situada unos metros frente a ella.

De repente, unos gritos de llamada la alertaron, y subió rápidamente los peldaños restantes, llegando arriba y viendo como estaba el chico chino frente al otro muchacho, el cual se encontraba apoyado en la pared con no demasiado buen aspecto. Al parecer el perro estaba ladrando por el estado de su dueño, al igual que el pájaro había empezado a cantar también.
Se arrodilló al lado de ambos, nerviosa e intentando procesar la situacion. ¿Qué debía hacer? Lo mejor sería buscar ayuda de alguien que supiera de esto, pero se había dejado el teléfono en el sofá de abajo, también sabía que habría que bajar al chico por las escaleras para llevarlo a la enfermería de la universidad y aunque Zhao parecía poder bajar al chico, acabaría siendo demasiado camino hasta el destino.

El joven intentaba conseguir una respuesta del chico que se encontraba allí recostado, y ella no podía hacer nada más que mirar con preocupación la imagen. Lo más importante era que el chico reaccionara para saber como se encontraba.
-¿T-Traigo agua? ¿U-Un refresco, tal vez?- preguntaba con voz temblorosa, sintiéndose impotente ante la situación -M-Mi habitación está cerca, podemos llevarlo allí y-y que se recueste un poco... O-O bajarlo abajo, o...-

Decía cada idea que se le pasaba por la cabeza sin procesarlas demasiado, ya que le costaba saber que hacer. Si bien había trabajado antes en el bar de su familia y había trabajado con gente inconsciente fuese por mareos o estar demasiado ebrios, esta situación era diferente, o al menos eso le parecía  ya que se sentía como una autentica torpe en ese momento.
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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Vincenzo Michaira el Lun Oct 12, 2015 4:09 pm


No dolía… al menos no exactamente, pero molestaba, era algo tan gigantemente molesto que la verdad no lo deseaba, pero tan repetitivo que a veces se le hacía una costumbre sin par. Su cuerpo estaba fuera de su control y eso le molestaba, pero en ese momento todo era una corriente terrible, como si estuviera pegado a un cable de corriente eléctrica que no le dejaba despegarse, que no quería permitírselo.

¿Cuánto tiempo iba ya? Más o menos un minuto, entonces ese era un minuto menos que padecer y, cuando les vio a los dos allí simplemente negó con la cabeza, ellos no debían hacer nada, no debían moverle ni darle nada, esta convulsión ya pasaría.

«Vincenzo convulsioni», fue lo que pudo escuchar de su mascota Hibird, él estaba entrenado, eso estaba claro, pero en italiano, aunque entre ambas traducciones no había demasiada diferencia. Un jadeo se quedó en su garganta, estaba sintiendo ganas de vomitar. No podía hablar, para nada, eso arriesgaría su integridad, especialmente porque los músculos de su boca estaban apretados entre sí y él se estaba mordiendo la lengua para no tragársela por la posición en la que estaba, respirar era difícil, siempre lo era, pero había aprendido a sobrellevar esa sensación de que todo se le salía, de que nada era como él quería.

Los contó y escuchó ladrar a Adam, para ese punto se estaba mareando un poco, pero seguía siendo consciente de la realidad, ya eran dos minutos y podía sentir como su cuerpo rozaba el clímax en tensión y en dolor, para luego disminuir un poco. Prueba de ello es que su cuerpo, que había estado quizá alzado sin ser su voluntad, cayó rozando finalmente el suelo, en una posición más humana y sus brazos cayeron como el plomo. Bajaba, poco a poco estaba bajando y eso estaba bien, quería decir que, de alguna manera, la medicina había cumplido uno de sus cometidos. Dejó salir el aire con mucha fuerza y este volvió a entrar a sus pulmones, no tenía voluntad para controlar ese mero hecho.

Sus párpados se cerraron y la respiración se e hizo más difícil, como si acabara de tener un orgasmo, claro, siempre solía comparar estas sensaciones después de una convulsión, o al final de ellas, con un orgasmo de los buenos, que le dejaba sin fuerzas luego de una larga faena de las suyas. No podía hablar, aún no, la tensión descendía poco a poco, pero eso no hacía que los malestares se fueran.

Adam se acercó a él, lo supo porque montó ambas patas delanteras sobre su cuerpo, y pesaba, y lo siguiente que sintió fueron las continuas lamidas del can sobre su rostro, tal vez esperando que reaccionara a fin de cuentas. Y lo hizo, sus brazos se alzaron y los dejó caer sobre el pelaje dorado del perro.

Lo… siento—, murmuró quedo, muy por debajo de lo que desearía, —es... solo una… convulsión—, intentaba recoger aire en sus pulmones, no podía ni acariciar al perro, —estoy… bien—, finalizó, mas no pudo hacer más, vaya que no.

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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Zhao Wang el Miér Oct 14, 2015 2:15 pm

Suspiró. Había respondido y estaba más relajado, pero aún así estaba alerta y no sabía que hacer. Tanto Rinne cómo él, miraban atentos a aquel muchacho por si algo más extraño pasaba, aún apartándole el pelo para que no fuese molesto. Quizás incluso ese contacto fuese cariñoso de vista ajena, pero Zhao no veía algo así. Él mismo había tocado así antes a... Su hermana. Sí. Cuando se ponía mala o venía con problemas entre manos. Quizás, en el fondo, estaba comiéndose su orgullo ayudándole cómo si fuese cualquier civil.
 
No sabía si había recibido tratamiento alguno o llevaba algo para parar aquello. Estaba claro que veía al otro en mejor estado aunque parecía cómo si estuviese drogado, pero aún así tenía la sensación de que algo había tomado o se había metido al cuerpo para calmarlo.
 
-¿Has tomado o inyectado algún tratamiento? -se fijó en que había una parte de su cuello que estaba algo enrojecida. Quizás por ahí se inyectaría algo para parar todo aquello. Zhao respiraba fuerte, ya que estaba ansioso sin saber que hacer al respecto. Lo poco que conocía de estas situaciones había aprendido en la tele, en el colegio o simplemente de lógica. Ah, y de su padre, buen profesor de educación física, que le explicó un poco de primeros auxilios, pero nada fuera de lo normal -, ¿Te inyectaste algo en el cuello? Parece enrojecido.

 
Recordó que allí estaba Rinne, la cual debía estar incluso más ansiosa que él por saber que pasaba. Se giró para mirarla, sin perder atención alguna de aquel chico, pero retiró la mano sobre él, ya que parecía aún así bien acompañado de sus mascotas.
 
-No te preocupes, Rinne. Creo que se está estabilizando, pero no sé si debemos moverlo y tal. No sé cómo se lleva esto... -estaba serio, sin saber que decir o hacer para calmar a aquella chica, ya que parecía estar más agitada que cualquiera de los otros dos- Lo que si puedo asegurar es que este tío sabe lo que le pasaba y sabe llevarlo. Yo no sabría que estoy convulsionando hasta que estoy en el suelo tirado y muriéndome, francamente.
 
Puso una mano sobre el hombro y la espalda de la joven, inconscientemente. Al igual que con Vince, solo intentaba ser buena persona sin importar lo que pensara de cada uno. Pensaba que, haciendo ese gesto, calmaría un poco a la chica que estaba allí y la tranquilizaría. Ya lo había hecho antes con su hermana y no había pasado nada con ello. Es simplemente, ser humano.
 
-Nos quedaremos aquí hasta que se te pase. -dijo esta vez dirigiéndose a Vince, ya que parecía escucharle-. Por si acaso vuelves a empeorar o algo. Si necesitas que llame a algún médico o algo, házmelo saber como sea. Siempre llevo el teléfono a mano.
 
Zhao no era de los que se preocupaban por las personas que le caían mal, pero no era tan ruin como para irse dejando a ese tipo en ese estado. El chip de Zhao cambiaba totalmente en estos aspectos. Incluso la vergüenza y todas esas cosas se le olvidaban por completo.
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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Rinne Utagawa el Jue Oct 15, 2015 8:15 pm

Parecía que aquel chico no estaba molesto por lo que había sucedido en la salita hacía ya un rato, o al menos, eso pensaba Rinne por la forma en que cuidaba al otro muchacho, acariciándole el cabello y preocupándose por su bienestar. El perro del chico también parecía preocupado, intentando que el chico reaccionara de alguna forma, al fin y al cabo era su compañero y la jovencita pareció entender entonces el por qué siempre estaban con el aquellos animales o al menos, aquel perro.

La situación parecía más calmada que antes, ya que los cuidados tal vez algo inexpertos de Zhao de algún modo parecían servir tal y como comentó tras apartar la mano del aún derrotado muchacho.
Pese a la tranquilidad que comenzaba a reinar, ella no conseguía estar del todo calmada, además, tampoco había servido de gran ayuda y eso hacía sentir mal a la muchacha, que seguía preocupada por la situación.

Notó en su hombro el peso de la mano del chico que se encontraba a su lado, que con ayuda de algunas palabras reconfortantes, intentaba que ella se relajara un poco y no se preocupara alegando que Vincenzo sabía del tema. Bueno, al fin y al cabo, el chico que padecía eso estudiaba medicina, así que alguna noción de la circunstancia tendría.

Rinne asintió con la cabeza a la última afirmación del chico, y llevando ambas manos a sus mejillas, se dio un par de golpecitos para dejar aquel inútil estado de ánimo. Después, llevó su mano a la del chico que la tenía en su hombro dejando caer de alguna forma que ella estaba bien y agradeciéndole su preocupación.
-G-Gracias...- murmuró suavemente, sólo para que el chico chino la oyera y no molestar a la otra persona -D-Descansa un poco hasta que puedas al menos levantarte... Y-Y no te fuerces.-

Sabía que aquel chico era terco, pero no estúpido, aún así no estaba segura de qué parte de él sería la que mandaría en aquella ocasión, por lo que no veía mal pedirle o, recordarle más bien, descansar un poco incluso aunque pensara que se encontraba mejor.
Al menos había musitar algunas pocas palabras -o eso le había parecido- y llevar los brazos a su mascota, por lo que era un leve signo de mejoría. Aún así, no convenía bajar la guardia así como así por si pasaba de nuevo.
Ella no tenía ni idea de estas cuestiones de salud, asi que estar alerta parecía la mejor solución por el momento.
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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Vincenzo Michaira el Miér Oct 28, 2015 8:06 pm


Soltó una risilla algo frustrada por todas aquellas cosas que se estaban manifestando en su interior, la verdad era que odiaba estar sumido en ese sentimiento, pero no podía evitarlo, para nada, era algo “supuestamente” natural, para alguien como él, algo con lo que debería seguir conviviendo por algunos años más, o eso era lo que le decían cada vez que iba al doctor. Una recaída, grandes cosas que eso puede hacer.

Está bien…—, murmuró, esta vez recuperando un poco más el aliento, todo parecía estar disminuyendo a niveles que resultaban aceptables para alguien con sus características. —Adam… hora de bajar…—, de nuevo el susurro salió de su boca, notablemente más entendible a cada paso, —pesas mucho—, se quejó dejando que su cuerpo captara una especie de calosfrío que hizo al perro bajar de su postura y sentarse, era un chico realmente obediente, por eso lo soportaba tanto, un perrito muy sobre protector y acostumbrado a su amo.

Resopló fuertemente mirando al techo y luego agarró mucho aire con sus pulmones, cerrando los párpados, su cuerpo terminaría por responder completamente en algunos minutos, y lo haría por el tiempo suficiente para permitirle subir las escaleras restantes en pisos hasta su cuarto y poder tirarse en la cama. Era una suerte que no tenía clases temprano al día siguiente.

Fue entonces, algunos segundos después de ser testigo de una “escenita” que reunió las fuerzas suficientes para sentarse, con la espalda a la pared, claro está, mirando a los otros dos.

El teléfono del doctor está en la bolsa y collar de Adam—, pronunció entonces claramente, más claro que las otras veces, él mismo se sorprendía de cómo esto parecía como si “nada hubiera pasado” aunque eso solo durara poco tiempo para luego volver a caer, —si alguna vez me desmayo, o si Hibird comienza a chillar, deben llamarlo—, murmuró.

Claro, el comportamiento de sus mascotas era raro. Adam tenía alguna capacidad de predecir sus convulsiones, Hibird también podía hacerlo, pero, esos dos animalitos, también tenían la capacidad de alertar –con el canto y el ladrido- a los demás a su alrededor… por eso no se arrepentía de tenerlos a su alrededor, especialmente porque Hibird había aprendido algunas palabras, frases, e incluso algún estribillo… en italiano, pero algo era algo.

Llevó una mano a su cabeza, para alborotarse los cabellos, la verdad era que estaba hecho polvo… prefería un millón de veces un buen orgasmo y no esto, una patada que hiciera creer a quien se la dieran que lo iba a dejar sin descendencia, hasta eso era mejor que esto. Volvió a soltar aire fuertemente de sus pulmones. Abrumado era el sentimiento correcto para el pelinegro en estos instantes. Tragó y cambió su posición para comenzar a hacer fuerzas y levantarse, tenía que usar lo último de stamina que le quedaba para llegar a su cuarto, ya luego vería. Chascó con la lengua inhalando y exhalando mientras notaba como sus músculos fallaban sin querer en medio de la fuerza que me dio le llevó a erguirse, ayudándose con la pared y otra cosita, cayendo en ella medianamente en pie, mirando al otro par, el y la señorita.

Debo irme…—, susurró, si antes estaba cansado ahora era como un robot que daría cada paso a partir de ahora por reflejo, —gracias… supongo—, alzó ligeramente sus hombros y comenzó a dar ciertos quedos pasos para irse al otro lado de la escalera y comenzar a subirla lentamente, a su lado Adam, en la cabeza de este Hibird y en la bolsa Roll. Estaría bien, de aquí a diez minutos terminaría de subir los tres pisos, estaba seguro.

Tampoco era experto en todo, la verdad.

Una nota divertida cuando comienzas a divagar.

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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

Mensaje por Zhao Wang el Jue Nov 05, 2015 8:14 am

Zhao se sonrojó en un instante, y fue cuando aquella chica tocó la mano del chino intentando calmarla. Giró la cabeza rápidamente hacia Vince, esperando a que este se mejorara y esperando con calma. Igualmente, no era el momento de pensar en esa joven de otro modo, o recordar lo que pasó en la sala, o cualquier otra cosa. Chasqueó la lengua, ahora mismo ese tipo odioso necesitaba ayuda.

Parecía que se estaba recuperando. Es más, tanto que el otro pelinegro le dio lecciones en caso de emergencia. Quizás le pareció un cambio muy brusco, pero Zhao es de lo que pensaban que con la salud no se juega, por lo que recordaría que hacer en cuanto volviese a pasar eso. Por muy mal que le hubiese caído en un principio. En cuanto terminó de hablar, afirmó con la cabeza, observándole de nuevo y levantándose del suelo.

Suspiró, estaba algo fatigado. No le gustaba cuidar de un enfermo, pero en su familia siempre han sido lo suficientemente cercanos como para cuidarse entre ellos y si lo hizo una vez, podría hacerlo de otro modo. Vio como aquel chico se alborotaba los pelos y como parecia mejorar por momentos, y cómo planeaba marcharse de allí hacia su habitación. En la cabeza de Zhao, retumbó el sonido del “Gracias, supongo” qué aquél pelinegro dijo antes de irse. Bueno, el chino había hecho una buena acción, aunque se sentía algo culpable de haberse levantado solo por un ataque de celos.

Un ataque de celos tras otro. Por muy enfermo que parecía ese tío, aquella joven se preocupaba mucho por él y eso no dejaba de molestarle. Qué más daba, si estaba claro que ese tipo podría llevarse a Rinne perfectamente, aunque tampoco quería asumirlo ni nada. Miró a la chica, tras esperar a ver a aquel chico como se iba y se dirigía hacia las escaleras poco a poco. Parecía no querer más ayuda por parte de los dos, y lo respetaba. Su rostro era serio, pero no daba tanto miedo como en otras ocasiones. Dudó varios segundos en que decirle a la chica castaña, por lo que suspiró.

-Supongo que en la cama mejorará. Si se ha podido levantar y si quiera nos ha respondido es que está bien -Zhao se preguntaba en aquel instante por qué estaba hablando sobre ese chaval si parecía que todo iba bien-. Al igual tú deberías ir a descansar a tu cuarto y descansar, es algo tarde y no tenías buena cara.


Chasqueó la lengua, no quería decir eso del todo, pero no se podía hacer otra cosa más que pedirle que se vaya a descansar.

-Voy a ir a por mis cosas a la sala y me marcho a mi cuarto también -peinó su cabello hacia atrás, muy cansado-. Ya hablaremos y nos veremos... Supongo.


Dudó. Aquella chica le había ignorado casi y estaba irritado. Encima había perdido su noche de ver series con todo aquello. La recuperaría en otra ocasión, supuso. No hacía más que suponer cosas. Tampoco creía que volviese a hablar con esa muchacha, ya que parecía muy ocupada con otros hombres.

Puso una vez más la mano en su hombro y siguió caminando hacia la salita, irritado y molesto, llegando allí bastante serio y algo triste para recoger sus cosas y marcharse de allí.
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Re: Up until yawn || Priv. Vincenzo Michaira ; Zhao Wang

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