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Maybe... — Priv: Arslan E. Tiryaki U.

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Maybe... — Priv: Arslan E. Tiryaki U.

Mensaje por Miyuki Saegusa el Lun Oct 19, 2015 9:10 pm


Maybe...

W: Arslan E. Tiryaki U. // Miércoles; 20:18 hs // Vestimenta // Bolso

Um… ¿podría ser bueno estar aquí a esta hora?

Ciertamente al momento en el que iba camino a su departamento no podría definirse como el mejor tiempo para ello, no, cualquiera esperaría que, apenas terminados sus deberes escolares, regresase a su casa, como una damita de bien sin demasiada necesidad de complicar su vida con detalles mundanos, sin embargo, alguna vez recordó no desear eso, por eso había entrado a un club, por eso se había decidido expresamente por el de cocina, quizá porque le parecía ser buena en eso, tal vez porque se sentía muy cómoda alrededor de los fogones.

Debía admitir que las cosas no eran sencillas cuando nada era lo que deseabas, pero también debía aprender a adaptarse, después de todo ya lo había hecho antes, durante mucho tiempo. Es solo que a veces llegas a un punto donde no puedes querer más de esto.

Regresó en sí misma moviendo sus pies con la ligereza y casualidad que le caracterizaban, sin demasiadas ansias de causar alguna impresión, pero, de alguna manera, siempre sabiendo por lenguas ajenas que las causaba. Las personas de este planeta solían ser tan básicas. Por ejemplo, si ponías a un niño a elegir entre el estudio y la diversión, obviamente elegiría la primera, lo mismo sucedería si el sujeto de prueba era un adolescente o adulto, sin embargo, drásticamente el ser humano es privado del derecho natural a divertirse, claro… de repente, al crecer, el ser humano para a ser uno más de un gran engranaje que permite que se disfrute de la efímera ilusión de diversión al ser pequeños.

Todo es un torpe círculo vicioso.

Sus pies dieron el tenue giro hasta quedar frente a la puerta que le permitía ingresar al edificio que era su residencia, un sitio ostentoso a fin de cuentas que bien podía gritar a todas partes tu poder adquisitivo, o el de su familia… en su caso así era, eran ellos quienes habían elegido este lugar para ella, a fin de no permitirle convivir amenamente con sus compañeros de facultad. Resopló, no podía quejarse tampoco de la vida.

Este sitio tenía sus ventajas: en la primera planta había un restaurante y una tienda, en la parte trasera había una sala común con mesa de juego, tenían piscina, terraza, espacio para parrilladas y jacuzzi… no es que conociera a nadie como para pasar algún tiempo de caridad en esos lugares, pero allí estaban, ser usados o no por su persona no determinaba en absoluto su utilidad para otros en los que si existiera alguna clase de vida social. Por supuesto, algo más de dos meses aquí y aún no sabía ni siquiera si tenía vecinos.

Exhaló tan sutilmente que no fue detectado por el vigilante al tomar su bolso y afirmarlo a su cuerpo, vivía en el octavo piso de lo que aquí se llamaba “letra B” es decir, en los departamentos que estaban en el área del centro del edificio general. Ladeó algo su cabeza y sacó su teléfono celular… pasaban las ocho, se había emocionado mucho en el club, sí, pero, para ella, para sus propios placeres, aquello había valido completamente la pena.

Se acercó al ascensor y presionó el botón, esperó que llegara y entonces entró, concentrada un poco más en la lectura de un libro en formato que tenía allí. Nada que ver con la carrera, era biología marina, algo que siempre había amado y amaría.

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Re: Maybe... — Priv: Arslan E. Tiryaki U.

Mensaje por Arslan E. Tiryaki U. el Lun Oct 26, 2015 4:34 pm



Cristalla Condominium │ Miércoles, 20:18 h │ VestimentaBolso

Aquella noche el cielo se encontraba despejado, tanto como para poder ver las estrellas más pequeñas y lejanas esforzarse por hacer notar su brillo; siendo opacadas aún así por las luces de una ciudad que no parecía dormir. A decir verdad era una buena noche para salir a tomar un poco de aire, razón por la cual, quizás, había preferido caminar el trayecto que separaba a la academia de su departamento, y dejar que la fresca brisa acariciase su algo adormilado rostro. El día había sido un poco largo; clases que habían alargado su horario habitual y actividades en el club que se habían retrasado por eso mismo… sin embargo, tras la habitualidad que eso podría representar, el haberse metido en aquella riña había sido, seguramente, lo que le había agotado mayormente. No por tener que agarrarse a golpes con un grupo de idiotas, sino por los largos sermones que tuvo que aguantarse después de los profesores y el consejero estudiantil. Vaya, si es que había estado del lado correcto ¿no podían entender eso?, aquel trío de abusivos no habían hecho más que estar molestando a ese chiquillo desde que había empezado el año, alguien tenía que ponerle un alto, Y por supuesto, él no se quedaría callado.

¿Qué clase de imbéciles se aprovecha de su tamaño y de su número para fastidiar a alguien que solo busca tener una vida universitaria tranquila? Arslan siempre había detestado a ese tipo de personas; no negaría que les partió el rostro con todo el gusto…. Vaya que si hasta el universo había estado de su lado, podía asegurarlo, si es que siendo cuatro contra uno habían resultado ellos todos machacados mientras que él tenía solo una bendita sobre la mejilla izquierda y un cortesito casi invisible en el labio inferior. O había sido el universo a su favor, o es que él era demasiado bueno para apalear imbéciles; aunque pensar eso solo aumentaba su ego un poco más.

Saludó al vigilante con una sonrisa triunfante al mismo tiempo que alzaba el pulgar con camaradería. Ahora solo quería llegar a casa y descansar; tomar alguna cerveza para acompañar la pizza que llevaba dentro de la caja muy bien acomodada en la bolsa que colgaba de su mano izquierda; se había adelantado en pasar por ella ya que estaba por el camino. Y al llegar se relajaría olvidándose de todo lo demás, para después seguramente perder unas cuantas horas en ese juego que le había atrapado hacía muy poco; por supuesto, no podía dejar esperando a su legión; después de todo era uno de sus líderes y parte de su trabajo era guiar a los nuevos reclutas.

Antes de siquiera pensarlo, su mano se encontraba entre las puertas del ascensor evitando que pudiesen cerrarse, no le molestaba esperar, pero si estaba allí no dejaría pasar la oportunidad. Tranquilamente ingresó a la pequeña caja metálica y subió su mano, con bolsa y todo para presionar el botón del piso al cuál debía ir, aunque se detuvo a medio camino al notar que ya estaba presionado. Según tenía entendido ese piso estaba muy poco poblado aún, siendo que la mayoría de departamentos se encontraban desocupados de momento, por lo que, posiblemente quien estaba detrás de él sería quizás su único vecino… y con este pensamiento no pudo evitar girarse con la curiosidad de ver de quién podría tratarse.

No podría habérselo imaginado, nuca se lo hubiese esperado, ciertamente…. Sus orbes se abrieron con sorpresa mientras fijaba la mirada en la figura esbelta de una muchachita de larga cabellera oscura. Miraba la pantalla de su celular muy apaciblemente, pero eso no era para nada importante. Arslan conocía ese cabello, ese rostro, el peculiar aroma que desprendía de su cuerpo y que quizás su olfato no estuvo dispuesto a reconocer en primera instancia.

─ Miyuki… ─pronuncio con certeza, sin poder apartar la vista de ella; de ese rostro blanco y terso como la porcelana. No se hubiese esperado nunca el volver a encontrarla, mucho menos allí, en ese mismo edificio, ¿Qué tipo de extraña casualidad era esa? Sin poder evitarlo, ciertas preguntas que le habían atormentado en el pasado volvían a su mente en una marea incontrolable; pero a pesar de que volvió a separar sus labios no hizo más que callar. Todo tenía una razón ¿cierto? Una que al parecer ella no quiso compartir, no si había desaparecido de esa forma… quizás fuese mejor dejar las cosas como estaban, a pesar de que su corazón comenzase a latir con mayor insistencia. Una sonrisa un tanto extraña se dibujó en sus labios entonces, quizás fuese demasiado transparente como para poder fingir─… ¿vienes de visita? ─en el fondo, seguramente desease esclarecer esa pequeña incógnita. Una de tantas que tenía y que posiblemente seguiría teniendo.

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Re: Maybe... — Priv: Arslan E. Tiryaki U.

Mensaje por Miyuki Saegusa el Lun Nov 02, 2015 7:34 pm

Ciertamente miles de cosas podían estar pasando por su mene ahora, pero ella permanecería impasible e inalterable en su accionar, en su semblante, sí, se sentía orgullosa de haber podido perfeccionar esos detalles con el tiempo, de ser capaz de abandonarse a sí misma, o quizá todo lo contrario, con el supremo e ineludible propósito de no ser desenmascarada ni descubierta. Casi nadie en este mundo tenía el poder de alterarle considerablemente, casi nadie.

Sin embargo… podía, no, debía admitirse prematuramente derrotada ante lo que sus ojos estaban captando.  Él… él, estaba aquí, ¿Qué hacía él aquí?

La anchura en sus párpados se incrementó justo al instante en el que le escuchó pronunciar su nombre, debía admitirlo, en su vida nadie había conseguido gustarle tanto como él, era un tipo de persona especial, pura, extraña, rara en muchos sentidos, pero interesante, puramente interesante a los ojos de una mente cuyo cuerpo había vivido sin quererlo entre cuatro paredes por muchos años de su vida, quien sabe sino por toda. Arlan… su mente susurró cruelmente el nombre del muchacho para llevarle a parpadear, para llevarle de regreso a la realidad; estaban en el mismo ascensor, del mismo edificio… ¿estaba eso bien?, ¿qué hacía él aquí?, volvía a preguntarse, ¿era acaso una estúpida jugarreta de la vida?, porque el destino, no… ella no era de creer en esas cosas.

Pero podía percibirle en esa pregunta, él era malo mintiendo, o al menos a la damita de azabache cabellera le parecía ser as´, a sus ojos, en su mirar, todo podía notarlo. Por eso su propio mirar bajó ligeramente al haberse cerrado el ascensor. Ella se había ido sin decir nada, de la nada, apresurada por su familia, sacada sin quererlo por… él. Entonces, si él no estaba aquí por poco, ¿eso podría repetirse?

De regreso al momento le notó, parecía tener miles de cosas tras esas simples palabras, miles de preguntas reflejadas en sus expresiones, tantas cosas que al parecer quería que permanecieran ocultas, pero que, ciertamente, como que no podían. Y ella lo entendía, tanto que, al segundo siguiente, se enfocó en permanecer en completo control de sí misma, de sus emociones, de lo que deseaba mostrar a alguien o no.

Yo… no—, murmuró, era bastante raro que ella sonase tímida ante alguien, pero, a pesar de que pudiese o quisiese sonar de otra manera, no se podía, además, aún si su semblante se mostraba sereno, por dentro hervía y su corazón latía muy rápidamente, —vivo aquí—, muy en tono medio también le contestó, —tú… ¿Vienes a visitar a alguien… Tiryaki-kun?—, la pregunta salió con suma calma, respirando un poco hondo para calmar su exterior, porque en su interior ni idea, no podía, no cuando la sorpresa le llegaba así, de repente, de frente, sin ni siquiera intentar darle una especie de respiro, sin esperar darle algo de preparación, como un aviso. Esas cosas le parecían algo injustas, pero, bien sabía ella que la vida no se había caracterizado en nadie precisamente por ser justa. No señor.

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Re: Maybe... — Priv: Arslan E. Tiryaki U.

Mensaje por Arslan E. Tiryaki U. el Dom Dic 13, 2015 2:12 am

No dudaría de que en su rostro pudiese haberse dibujado una expresión tinta en ese mismo instante, no era algo que pudiese controlar; y quienes le conocían sabían que su cuerpo no tenía la capacidad de mentir. Ni siquiera su mente… aunque él mismo intentase esforzarse en ello en alguna ocasión. Siempre había sido en vano, “eres tan transparente” solían decirle. Seguramente con toda razón.

Pero poco importaba todo eso ahora, pensamientos vanos, inadecuados o ridículos que se acumulaban como una avalancha que poco le dejaba reaccionar; quizás estuviese pensando tantas cosas al mismo tiempo que no pudo evitar quedarse allí de pie mientras las puertas se cerraban tras su espalda, ni siquiera parecía haber cambiado su postura, aunque no tenía que hacerlo realmente. El bolso colgando de su hombro derecho, la bolsa con la caja de pizza sujeta por su mano izquierda; sus movimientos solían ser los comunes y fácilmente esperables en un muchacho de su edad y vitalidad. Aunque en ocasiones soliese tener una… excesiva vitalidad.

Y oír su voz nuevamente le dejaba una sensación extraña… demasiado extraña ¿desconocida? Quizás; no es como si lograse sentirse tan movilizado con cualquier persona. No, por supuesto, ella era… simplemente ella, y no había otra; no creía que pudiese haberla. Pero más allá de todo eso debía poner especial atención a sus palabras, debía hacerlo… ¿Qué estaba diciendo? Ni siquiera se dio cuenta cuando fue que ella desvió la mirada que había fijado efímeramente en sus ojos. Acaso ella… ¿no quería verle? ¿Por qué todo había resultado así? ¿Porque? Eso le había atormentado durante largas noches de insomnio.

—No, yo… —ella parecía impasible, tan serena como él no se lo hubiese podido esperar, ¿seguiría siendo la Miyuki que había conocido tiempo atrás? O quizás ya nada quedase de ella… si es que en verdad la había conocido en su verdadera esencia—… vivo aquí. —culmino su frase, las cosas parecían dadas; una extraña jugarreta del destino quizás. El mundo podía llegar a ser tan pequeño— Entonces somos vecinos. —pronuncio después de unos pocos segundos más, dibujando en sus labios una sonrisa extraña –quizás por compromiso- mientras bajaba la capucha, dejando ver su oscura cabellera ahora un tanto despeinada, con algunos mechones desacomodados y revueltos. Por supuesto, tan alineado no podía estar si se había enfrentado a cuatro.

—Me alegro de la buena compañía… —comentó, girándose para darle la espalda; el camino era corto, y habían llegado al piso de destino— Puedes pedirme azúcar… o cualquier otra cosa que necesites. —agregó como algo que a fin de cuentas parecía tan común entre vecinos, aunque algo le decía que ella posiblemente jamás se acercase a tocar el timbre de la puerta de su departamento— Estás más que invitada a venir cuando gustes. —y sonrió ampliamente de forma repentina, tanto que el corte en su labio se lo recrimino con un pequeño tirón que provoco que en su rostro se estableciese una ligera mueca de dolor

— ¿Piensas quedarte ahí? —pregunto tras dar unos pocos pasos; había una puerta que se encontraba casi en frente de la propia, y la tercera estaba más al fondo, al final del pasillo, ¿Cuál sería la suya? Sin poder evitarlo le producía una sana curiosidad. Aún así comenzó a buscar las llaves en el bolsillo de su bolso con exagerada calma; quizás esperando algo, quizás deseando que ella dijera… algo…

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Re: Maybe... — Priv: Arslan E. Tiryaki U.

Mensaje por Miyuki Saegusa el Lun Dic 28, 2015 4:29 pm

Las preguntas estaban escritas en su rostro, podía saberlo tan solo mirarle y, sin embargo, no era como si pudiera culparle, no… ella se había ido sin decir nada, precisamente porque no había tenido tiempo para nada, ni siquiera para sentirse mal porque estaban decidiendo sobre su persona, porque al parecer ellos no querían que volviera a experimentar algo de felicidad.

Resopló levemente, con suma delicadeza, de esa que era nata en su haber.

Pero eso estaba mal, sus palabras estaban mal, ¿eran vecinos? Ciertamente estaba mal porque… tendría que verlo seguido, aunque… cabía la posibilidad de que vivieran “lejos” considerando que en cada planta habían tres departamentos, él podía vivir en un extremo y ella en otro porque… era el mismo piso, estaba claro y, a pesar de que el piso estuviera deshabitado, solo quería aferrarse a eso.

No quería volver a irse.

Le notaba un poco diferente, pero en el fondo podía respirar el aire de la cotidianeidad ahí, en ese mismo instante, en ese sitio, tenía bastante seguro ese hecho, a pesar de que se hallaba algo corrompido por el encuentro. De nuevo resopló, habiendo llegado al piso de destino, apenas después de sus palabras, asintió con ligereza, tal vez pensó que hablar estaba de más, después de todo, no era algo que desease o, mejor dicho, no sabía cómo hacerlo.

Se adelantó entonces algunos pasos, notando como él se detenía frente a una de las puerta y… no, no, no, no, ¡no!, sus ojos no reflejaron para nada el revoltijo de emociones que procedieron a quedarse encerradas con mucha fuerza de voluntad en su interior… por fuera imperturbable deteniéndose en aquella puerta que estaba casi al frente, procediendo a buscar en su bolso las llaves, sí, pero por dentro estaba que era capaz de salir corriendo en ese mismo momento, sería capaz de abrir esa puerta y encerrarse para no salir en un buen tiempo.

«Esto no puede ser posible» resonó cruelmente en su mente mientras la mano ya comenzaba a impacientarse entre las cosas que revolvía en el bolso, sin esperanza alguna de encontrar la llave, «tiene que estar por aquí», se repitió al momento en el que apoyaba dicho bolso en su pierna para ver más claramente el contenido de este: un par de cuadernos y guías, un estuche donde comenzó a buscar sin encontrar más que materiales escolares, un recetario, su monedero y un estuche que guardaba aquellas cosas sin las que jamás solía salir.

«¡Un recetario!», su mente gritó al momento en el que todo movimiento se detuvo, hasta su respiración, y luego la dejó salir pesadamente, como si se arrepintiera de algo grande, evidenciado por aquellos hombros que cayeron como toda su postura… podía ser visto fácilmente como algo gracioso y, sin embargo, ahora estaba pensando en todo, menos en eso.

Cerró los párpados, desanimada.

« ¡Estúpida Miyuki, eres una completa estúpida!», en su mente la batalla era fuerte, ¿por fuera?, su postura –aún decepcionada en apariencia- se acomodó un poco, «sobre el mesón, ¡¿cómo se te ocurre dejar la llave sobre el mesón?!», exhaló con fuerza, por supuesto, entrar era sencillo porque solo debía marcar la clave, además, ahí estaba el portero… pero al departamento, eso era algo distinto. Miró su reloj, aún si regresaba a la universidad sería muy tarde.

Pegó la cabeza contra la puerta… parecía creer que estaba sola, hasta que… su cuerpo se tensó, lo hizo tan fuertemente al recordar quien podría estar parado detrás de ella que solo se mantuvo ahí, como una espiga, forzada a estar derecha, y mirando al frente, a una puerta que no iba a abrirse, avergonzada.

No quería ser vista de esta forma, mucho menos por él.

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Re: Maybe... — Priv: Arslan E. Tiryaki U.

Mensaje por Arslan E. Tiryaki U. el Miér Feb 24, 2016 4:49 pm

Y el silencio reino en aquel medianamente ancho pasillo; tras el sonido de sus pasos distinguibles entre sí casi como si de una huella digital llegase a tratarse, no hubo más que silencio… pesado e incómodo silencio. No podía negárselo a sí mismo, él lo había esperado; había deseado que ella dijese… algo; sin embargo la de cabellos oscuros permanecía tan serena, tan aparentemente en su sitio como si restase total importancia a la situación, más aún… no parecía del todo cómoda con ella. Quizás en verdad no tuviese reales deseos de verle… ¿acaso eso tenía algo que ver con que se hubiese desaparecido tan repentinamente? No recordaba haber hecho o dicho algo malo, no recordaba haberla dañado en ninguna forma… y en cuestión de segundos todas esas tortuosas interrogantes caían nuevamente sobre su cabeza. ¿Qué estaría pensando ella? Sus gestos de alguna forma le hacían sentir que ni siquiera era digno de una palabra suya.

Esa no era ella, no era la Miyuki que había conocido, que había apreciado y de la cual… no, simplemente no era ella. Pero tampoco era alguien diferente, no, le había llamado por su apellido, le había reconocido con toda claridad, pero parecía haberle restado total importancia a ese hecho mientras que su joven persona se debatía entre una maraña de sensaciones extrañas.

Hacia unos segundos ya que había encontrado las llaves, pero seguía moviendo levemente la mano dentro de su bolso como esperando algo… algo que nunca llegaría. Y sus dedos se posaron entonces sobre el dorado metal del objeto, extrayéndolo del bolsillo con decepción; estaban tan cerca ahora, tan cerca y tan lejos a la vez… mucho más lejos de lo que pudiesen haber estado jamás. Y eso extrañamente… parecía doler. Si espiaba aquella esbelta figura por el rabillo de su ojo izquierdo le veía allí de pie, buscando sus llaves, en silencio, tan ajena. “¿Que es lo que estás esperando Arslan?” se pregunto a sí mismo, negando con la cabeza levemente; resignarse a que el pasado era solo eso parecía ser ahora la mejor opción. Así que colocó su llave en la cerradura de la puerta, abriéndola tranquilamente y empujando con suavidad; quizás no tuviese intensiones de decir nada más, sin embargo al volver a verla, con la mano aún sobre el picaporte, con la puerta ya semi abierta, pudo notar que ella no había siquiera abierto la puerta de su departamento.

─ ¿Está todo bien? ─preguntó, haciendo un pequeño esfuerzo para que su voz sonase tan normal como podía sonar siempre, sin embargo la seriedad que portaba su rostro de alguna forma le hacía ver distinto, era realmente distinto… ella tenía el poder de cambiarlo de esa forma. Y sin saber porque, no pareció sentirse dispuesto a esperar una respuesta que seguramente no llegaría, por lo que cruzó el umbral de la puerta y comenzó a tirar de ella para cerrarla nuevamente, dedicándole una última mirada antes de ello; ella se veía extraña, en  una forma en que quizás no pudiese descifrar. Si es que el turco era bueno viendo a las personas, por alguna razón ella parecía estar rodeada de una nebulosa que no dejaba ver con claridad, a pesar de que estuviese tan cerca…

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Re: Maybe... — Priv: Arslan E. Tiryaki U.

Mensaje por Miyuki Saegusa el Mar Mar 01, 2016 2:24 pm

Le escuchó entrar, escuchó la puerta cerrarse, y eso fue como una gran señal para deshacerse de su pose espigada y su autocontrol bruto. Exhaló con bastante fuerza para relajar su cuerpo y pensar en la manera en la que podría entrar a su departamento. Abajo ya no había portero, y no lo habría hasta más tarde, dos o tres horas tal vez, pero estaban las cámaras… igual eso no importaba ahora.

Eres un genio—, murmuró para sí misma, decantándose finalmente por pegarse a la pared y mirar a la puerta del frente, esa que se había cerrado, que le había permitido tantas cosas, pero que al mismo tiempo le había hecho pensar muchas otras.

Exhaló, no… no debía meterlo más en esto.

Algo que ella no entendía había sido la razón para ser enviada a este sitio, él y su relación amistosa habían sido factores desencadenantes de esto. Miyuki no quería volver a ser separada de algo a lo que estuviese acostumbrada, a algo que le relajase y le gustase… eso fue lo que pasó en Japón, estaba aquí en contra de su voluntad, pero no quería volver a huir, a ser arrancada de su propia vida. Quería tener ese control que ella creía poseer en su ignorante irreverencia.

Y pensó por un momento, tal vez unos cinco o diez minutos, sobre si de verdad estaba bien hacer lo que una parte de su mente le manifestaba como una buena oportunidad.

«No Miyuki, no puedes hacer eso».

Su mente y cuerpo negaron a esa parte de ella que anunciaba algo “positivo”, pero, ¿qué otra alternativa le quedaba?

Diez minutos más, ya eran veinte, y se despegó de aquella pared, le dolían los pies justo al darse cuenta de eso, caminó unos cuatro pasos hasta cubrir el poco más de un metro que había a lo ancho del pasillo, y se detuvo frente a la puerta.

Esto está mal—, murmuró para sí misma y exhaló con fuerza, justo antes de tocar ese timbre. Le estaba llamando a él, precisamente a él. Eso era un gran, gran, problema.

Y la puerta se abrió, allí estaba ella, tragándose un orgullo que no tenía porque mostrarle precisamente a él, intentando que la cara no se le cayera de vergüenza, intentando actuar con una normalidad que sencillamente no poseía. Esto estaba mal, muy mal, demasiado mal y eso era un problema. Tragó un par de veces antes de subir el rostro, de mirarle, intentando ser lo más serena posible, aunque algo le decía que el varón sería capaz de ver sus nervios en medio de todo eso.

Yo… dejé mi llave en el salón del club, en la universidad—, murmuró, —sé que es una molestia y que… no debería estar pidiendo esto pero…—, dejó al aire por un momento sus frases, para respirar ella misma y volver a intentar algo de concentración, — ¿podría quedarme en tu casa un par de horas?, aunque sea en una esquina, en el suelo… prometo que no molestaré—, habló con cierta rapidez, terminando con un poco de timidez. Ella no solía ser así, sin embargo, las circunstancias se prestaban.

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Re: Maybe... — Priv: Arslan E. Tiryaki U.

Mensaje por Arslan E. Tiryaki U. el Jue Jun 01, 2017 2:28 pm

Cerca… tan cerca y a la vez tan lejos, más lejos de lo que alguna vez hubiese podido estar. Aquella puerta se cerró lentamente y con una pesadez que en palabras no podría describir, pero que se cernía ahora sobre su pecho, sobre ese pequeño motor que día con día lo mantenía vivo. Ese que tiempo atrás había latido con fuerza por ella, por solo tenerla cerca, por sólo respirar ese aroma; por solo vivir situaciones comunes de la adolescencia. Pasar tiempo a su lado había sido una de las mejores experiencias de su vida; algo tan sencillo y aparentemente cotidiano… podía volverse simplemente especial si esa persona era especial. Ella era especial, siempre lo había sido.

Un largo y pesado suspiro escapó por sus labios una vez que aquella puerta se hubo cerrado, apoyando su espalda en la madera permaneció inmóvil durante largos segundos que tal vez parecieron un eternidad. La correa de su bolso se deslizó ligeramente por su brazo hasta perder la contención y terminar cayendo al suelo; toda su postura se aflojó entonces. ¿Por qué ahora? ¿Por qué justo allí? Después de que tantas noches de insomnio le había costado el acostumbrarse a su ausencia, después de que habiéndola perdido, había sido capaz de darse cuenta de lo importante que siempre fue el tan solo estar a su lado, solo escuchar su voz regañándole todas las mañanas.

─Habías superado esto… Arslan…─se reprochó, porque ni él mismo se hubiese esperado que el solo verla movilizase tantas cosas en su interior, cosas que quizás había olvidado que existían─ Necesito una ducha. ─sentenció sabiendo que debería volver a amigarse con una resignación que de alguna forma no parecía estar dispuesta a darle una mano. Y aún así sabía que estaría siempre para ella, aunque jamás llegase a necesitarlo…

Sobre la mesa del comedor depositó aquella caja de pizza, y encendiendo el reproductor dejó que aquel gran departamento se inundase con la música de una de sus bandas favoritas. Deseaba que el agua limpiase aquellas molestas sensaciones; pero muy en el fondo sabía que no podría ser. Habían llegado para quedarse…


20:45 h │ VestimentaMúsica


Una de las cosas que podían relajarle al final de un día ajetreado era una ducha de agua bien caliente, había dejado que aquel cálido liquido incoloro escurriese por su cuerpo largo rato; limpiando toda impureza, deshaciéndose de los rastros de aquella pelea que aun permanecían sobre su piel. Pero las cosas no habían salido como las había esperado, no, por supuesto, el agua no había podido borrar su recuerdo, no había podido disipar esa sensación persistente en su pecho tras haberse cruzado, aunque fuese tan efímeramente, con aquella mirada. Esos ojos azules se habían clavado en su alma, y esa marca era de otro nivel, muy superior, mucho más tortuosa. Volvió a suspirar pesadamente para después frotar con energía la toalla sobre su cabeza, revolviendo aquellos azulados mechones con el afán de retirar cualquier gota de agua que pudiese quedar. En su habitación se vistió con prendas cómodas y holgadas, y estaba más que dispuesto a devorarse aquella pizza mientras se distraía con algo más, pero el timbre de la puerta le interrumpió en pleno camino a la cocina cuando tenía la intención de conseguir una fresca cerveza para beber.

No podría decir que se hubiese esperado encontrar a aquella persona detrás de esa puerta, no, para nada; quizás fuese la última persona que hubiese esperado encontrar allí. Y en lo que superaba su ligero asombro le dio el tiempo necesario para expresarse, o intentar hacerlo… ella se veía incómoda, de alguna forma podía notarlo, quizás porque después de todo la conocía bien… o eso era algo que había solido pensar. En la actualidad ya no podría jactarse de estar seguro de nada.

─ ¿Has estado allí todo este tiempo? ─sus primeras palabras fueron una pregunta que, en realidad, venía muy al caso. Más allá de todo el caos emocional que pudiese avecinársele, dejar a una persona a su suerte de esa forma no era algo propio de él, para nada. Mucho menos si se tratase de ella; lo más sano sería hacer caso omiso a todo eso y simplemente dejarlo estar, dejarlo donde pudiese quedar, porque suponía que lo que menos quería ella ahora era un sinfín de preguntas que posiblemente no tuviese intención alguna de responder.

─No es molestia alguna Miyuki, por supuesto que puedes pasar─ con aquellas palabras ensanchaba un poco más la apertura de aquella puerta dándole el paso sin pensárselo siquiera─. Esta es tu casa también, eres bien recibida…. Deberías saberlo. ─era todo lo que diría acerca del asunto ¿para qué más?

─Estaba a punto de cenar una deliciosa pizza de delivery, te invito a acompañarme. Sé que no es el tipo de comida elaborada que te gustaría o a lo que estás acostumbrada, pero ante un estómago vacío nada se desprecia ¿cierto? Y debes tener hambre. ─ciertamente esperable a esas horas después de todo un día en la universidad.

─Puedes dejar tu bolso aquí  ─le formuló una pequeña indicación─. Iré por vasos a la cocina, ponte cómoda… ahh pero antes dime, ¿Qué te gustaría beber? ─por supuesto ella no le acompañaría con la cerveza que tenía pensado tomar, y por supuesto delante de ella no podría consumirla directamente de la lata como tenía pensado hacer. Con una mujer presente las cosas eran distintas, por supuesto; no porque tuviese que hacer demasiada ceremonia al respecto, simplemente por cortesía con alguien con quién, a fin de cuentas, había perdido hace tiempo ciertos tipos de confianzas.

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Re: Maybe... — Priv: Arslan E. Tiryaki U.

Mensaje por Miyuki Saegusa el Mar Jul 11, 2017 1:34 pm

Sinceramente no estaba nada preparada para esto, no... tenía que tragarse todas esas emociones, esas ganas de mirarlo por las dudas... ¿por qué le dejaba entrar?, ¿acaso no estaba molesto por lo que había pasado? Es decir, si fuera ella seguramente estaría molesta, se sentiría muy herida, porque se había ido sin explicar nada, y ahora aparecía aquí.

El destino podía ser muy cruel.

¿Creía ella en eso, en el destino? No se lo había planteado, porque entonces sería algo muy cruel, sin embargo, de haberlo considerado, justo ahora podía decir que, en efecto, estaba siendo bastante cruel con ella. ¿Por qué enfrentarla con algo que no podía controlar?

Gracias—murmuró al varón, él se estaba portando como todo un caballero, era algo que recordaba perfectamente de Tiryaki-kun, él era un chico amable que infundía una especie de alegría en ella, que le inspiraba a no dejarse caer por las cosas, él había sido una persona especial para ella, aún ahora lo era porque estaba intentando hacer esas pequeñas cosas que él le había enseñado, porque intentaba, dentro de todo esto que para nada le gustaba, ver una especie de luz que, la mayoría del tiempo, era inexistente—. Yo... tengo hambre—confesó—, y no me molesta la pizza... ha pasado mucho tiempo desde que comí algo así—sonrió de medio lado, pues ella solo había comido esas cosas "raras" con él, había hecho muchas cosas divertidas con él, cosas por las cuales había terminado en este lugar.

A veces el linaje le importaba mucho a las personas que intentaban controlar su vida, más precisamente, era lo único que importaba para ellas.

Yo... té está bien, si tienes—murmuró—, sino, puedo beber agua—sonrió suavemente, no quería que él se sintiera presionado por eso.

Sigió su sugerencia y dejó su bolso donde él le había dicho, y se tomó el atrevimiento de mirar sus alrededores, tomando en cuenta que los apartamentos tenían todos la misma estructura, al menos los de esta ala, sí... pero en este se respiraba algo un poco diferente, ¿qué era?

El aroma de Tiryaki-kun está por todas partes—murmuró muy bajito, era ella misma dejando salir un raro pensamiento, hablando sola, como muchas veces solía hacerlo, y soltando un ligero bufido infantil, recuperando su compostura inmediatamente, recordando todo lo que había hecho que esta situación, al menos para ella, fuera tan de lo más incómoda.

No quiso dejarlo así, porque él había sido una de las pocas personas en su vida que de verdad parecían entenderle y quererle por lo que era en sí misma, no había querido traicionar su cariño de esa manera, sin decirle nada. Definitivamente, lo último que hubiera querido era encontrarlo aquí, de esta manera, aunque más de una vez había deseado verle de nuevo en estos dos meses transcurridos.

Tiryaki-kun—murmuró su nombre, esta vez en un volumen que él podría escuchar, a pesar de la música, con una claridad propia de aquel fingimiento suyo de entereza—, ¿qué haces en esta ciudad, desde Japón?—le preguntó, era una duda bastante razonable, pues estaba segura que él no debería saber del lugar en el que ella estaba, su familia no lo permitiría, y tampoco le había conocido un deseo expreso por este lugar en el pasado, no específicamente al menos, por lo cual, a pesar de intentar mantener su fachada, y tal vez para provocar un poco de conversación al sentir el silencio incómodo cuando se trataba de él, preguntó.

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Re: Maybe... — Priv: Arslan E. Tiryaki U.

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