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Hike—priv: Kohaku Koyama

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Hike—priv: Kohaku Koyama

Mensaje por Shun Wakahisa el Mar Ago 22, 2017 2:20 pm


Hike

W: Kohaku Koyama // Centro de Alki // Jueves; 16:12 hs // Vestimenta

Era temprano en la tarde, rondaban las cuatro de la tarde y el clima estaba bien, todo alrededor estaba bien, salvo en su cabeza.

Al ser jueves finalmente se había encontrado con los detectives que trabajaban con el caso de su padre, el cual era complicado e implicaba otros organismos, al ser él un ciudadano japonés, en fin, todo estaba un poco lejos de lo que debería.

Venía de estar en la estación de policía local, a donde había sido llamado para estar en un lugar más privado. Shun le había enseñado a los detectives el mensaje de correo que le había llegado, y ellos le preguntaron si podría asociarlo con algo, él había estado pensando en el asunto, pero todo lo que pensaba solía ser demasiado para lo que podría procesar, y era muy complicado poder amarrar las teorías, tal cual estaba pasando con la policía.

Ellos estaban manejando la posibilidad de las mafias, estaban confirmando eso tanto como podían, para saber si era o no factible, pero Shun seguía diciéndoles que su padre no se relacionaría con mafias, que él no era ese tipo de persona; sin embargo, cuando tienes veinte años, muy poco caso te hacen por estas latitudes. También hablaron de su madre, ellos se habían reunido antes y ella había hablado sobre sus sospechas al respecto, así que los testimonios contrastaban, sin embargo, algo le había dejado bastante inquieto.

"Tu padre podría haber sido asesinado por ajuste de cuentas, o por venganza personal", eso era lo que ellos habían dicho, "tu padre era alguien que guardaba muy bien sus asuntos personales, es muy difícil para nosotros encontrar algo que podamos usar para seguir pistas". Exhaló, era un hombre complicado.

En eso se parecían un poco.

Iba caminando tranquilamente por la calle, manos metidas en los bolsillos del pantalón, que era uno ancho porque, como siempre, tenía flojera y, para ser sinceros, su forma de vestir ahora podía confundirse un poco con un uniforme escolar japonés; en la mañana tuvo que hacer una exposición formal y se había tenido que vestir de esta manera tan loca.

Estaba escuchando música, con un solo auricular en los oídos, por cuido y precaución sobre lo que había en la calle; su vista estaba al piso, porque estaba pensando demasiado, pensando en algo que no podía ser cierto.

¿Qué motivos tendría su madre para hacer ese tipo de cosas?, no, ella siempre había sido devota a su padre, ella era una buena mujer que, a pesar de no ser la madre cariñosa, era serena y le había educado con dureza y sentido del deber. Resopló, ahora era puro respiro; había sido advertido de los agentes sobre el contacto con Japón, que no estaba todavía permitido, pero al saber sobre los chicos que él conocía y que estaban aqui, que tuviera cuidado.

Se preguntaba si, al final, serían interrogados.

¿Qué haría después de esto?, tal vez iría por ahí a comer algo, no le apetecía tener que esperar hasta las seis o siete de la noche para comer algo, porque era algo hambroso, comía tanto como se ejercitaba. Hoy se había perdido sus ejercicios de la tarde, porque había salido a las dos de clase directo a la estación, pero con la corrida de la mañana con Kou compensaba un poco.

Sí, jugaba volley en soledad en algunas partes del campus, pero extrañaba la sensación de jugar con un equipo. Es solo que... era demasiado nostálgico.

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Re: Hike—priv: Kohaku Koyama

Mensaje por Kohaku Koyama el Miér Ago 23, 2017 4:28 pm

W: Shun Wakahisa // Centro de Alki // Jueves; 16:14 pm // Superior - Inferior

Había tenido un día agotador. Había salido temprano a correr con Shun, había ido a clase a hacer un examen que había bordado y sabía que iba a sacar la mejor nota de la clase, pues bien muchos no entendían a Platón lo más mínimo, y él podría darles tres vueltas con él y contarles hasta cuantas veces iba a defecar. Luego, había comido rápidamente y había decidido ir al centro. Era la primera vez que iba, pero había escuchado sobre un muy buen libro de filosofía moderna que había salido recientemente, y lo deseaba con todo su alma.

No iba a salir en clase, pero el estudiaba toda la filosofía y todo lo relacionado. Adoraba ver cómo pensaban los demás sobre diferentes temas, y sabía que algún día, el también sería conocido por explicar cómo consideraba la vida. Sabía que era un bicho raro en cuestión a formas de pensar. Tenía su forma de pensar en una relación, tenía su forma de pensar sobre lo que pueda ser "la vida", tenía su forma de pensar respecto a los demás. Todo era único, y nunca de nadie lo había escuchado, porque hasta para el dolor tenía una explicación propia, que había adquirido tras tiempo pudiendo pensar por si solo en sus tardes de soledad. Por era razón, quizás estaba tan triste. Consideraba que su madre era un castigo, tanto si está cómo si no lo está. Su vuelta tenía su significado, tenía su razón, porque si algo era lógico es que las personas no actúan sin un interés interior en este tipo de situaciones. Pocas veces, el hombre era altruista.

Kohaku en cambio siempre actuaba tal y cómo el río fluya. Se dejaba llevar por las experiencias del pasado, sin que le perjudicasen, y luego relajándose en los momentos del presente, para así generar bueno recuerdos para el futuro. Aun así, el río desborda de recuerdos que tienen a ser eliminados cuanto antes, pues suelen ser perjudiciales. Odiaba pensarlo pero se sentía mal pensando en cosas malas, y siendo rencoroso, pero respecto a x cosas era incapaz de olvidar. Pues el río se llevaba con él aquellos recuerdos y se pegaban en la piel cómo lapas, o bien mordían cómo pirañas. 

Solo había que ver con su madre, al cual era capaz de aparecer un poco para romper al chico en mil pedazos, en mil y un pedazos.

Igualmente, hace no mucho, estaba motivado con algo. Había estado informándose más a fondo de una leyenda de su país que decía que las personas destinadas la una a la otra estaban atadas por un hilo rojo del destino. Pues bien, el filósofo estúpido que era Kou, creía tal leyenda. En parte por la nacionalidad de aquella historia, pero porque sabía donde estaba la otra punta del hilo, y sabía en cual meñique estaba, porque si no ¿cómo en un mundo tan grande podría acabar de nuevo encontrándose con aquel hombre que le dejó y se perdió de su vida? En la otra parte del mundo, en otro lugar tan lejos, cualquiera lo diría. Ni se lo imaginaba. Nadie se lo imaginaría.

Y además, ahí estaba. Le estaba viendo, estaba andando, mirando al suelo. Hasta en la calle se lo encontraba. Solo podría ser un hilo rojo el que siempre les junta, el que siempre tira lo suficiente cómo para llevar el uno con el otro, y así creía Kou, que Shun era el amor de su vida, aunque no fuese ni sano y real.

Su corazón dio un vuelco, pero feliz. Hasta en la calle estaba destinado a él. Estaba ahí, cerca de él, a solo unos pasos para hablarle, y eso hizo. Le frenó en seco, con sus pintas, poniendo una mano delante de él con una sonrisa.

-"Konnichiwa, Shun-san" -saludó, sonriente, en japonés a pesar de andar en un sitio de habla inglesa, pero le daba bastante igual-. No sabía que vendrías por aquí. ¿No tenías que hacer ejercicio por la tarde? 

Era extraño para él ver a Shun a plena luz de la tarde. Se había acostumbrado apenas verle en SNA, que verle fuera le era tan extraño que por ello preguntaba.

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Re: Hike—priv: Kohaku Koyama

Mensaje por Shun Wakahisa el Dom Ago 27, 2017 6:15 pm

Un equipo era algo que, lejos de ser el tipo de persona que era, le resultaba agradable; el hecho de ganar o perder juntos, de no sufrir solo cuando perdías, de no celebrar solo cuando ganabas, era de esa manera. Resopló, escuchaba la música de siempre, en japonés obviamente, recordando su idioma, recordando a su familia, todas las cosas que solía hacer estando en casa. Extrañaba eso, realmente lo extrañaba.

Exhaló con profundo desgano y sacudió un poco su cabeza; mientras caminaba entre la gente tenía cuidado de no chocar con nadie, hacía eso a pesar de que podría parecer que él no se fijaba para nada en sus alrededores; eran instintos, o reflejos, podían llamarlo como quisieran.

Fue entonces cuando notó que algo, o alguien, se acercaba, alzó la vista y le vio, se veía tan contento, con una sonrisa en el rostro, de esas que eran raras, pero se le veían bien. Ladeó la cabeza y resopló ligeramente tras escuchar su saludo y sus palabras, luego negó y alzó la postura.

Hola—saludó en inglés un poco desganado—, no... tuve que venir a la ciudad para arreglar algunas cosas—le dijo ya en japonés, tenía la costumbre de hablar con él en su idioma nativo a fin de cuentas, no quería abandonarla—, después de salir de clases vine y acabo de terminar los pendientes—alzó sus hombros con mucha calma.

Su mano salió del bolsillo para quitarse el otro auricular, no escuchaba nada del otro mundo, pero fácilmente estaba propenso a distraerse por esas cosas.

¿Y tú?—le preguntó—, creo que es la primera vez que nos encontramos fuera del campus—dijo, era algo real en sí, por lo que se mantuvo con calma, respirando hondo y mirando los alrededores.

Estaba un poco frustrado, un poco bastante frustrado, por lo que le habían dicho en la estación, porque había mandado algunos mensajes a su madre, pero ella se resistía a contestarle, a pesar de leerlos todos. ¿Cuánto tiempo ya desde que era de esa manera?, ella solo le hablaba para decir cosas duras, para preguntar por la policía y ocasionalmente si sabía las claves o cosas de su padre, nunca para saber de él, nunca por un "¿cómo estás en ese lugar?, ¿te va bien?" o un "debes mantenerte fuerte aunque te sientas extraño en este país". No... ella no le daba ánimos, y él no tenía de esos para darle a ella, era un problema, porque extrañaba demasiado a su padre.

Mucho más de lo que alguna vez pensó que podría si algo así pasaba. Era como estar flotando en un espacio vacío y asfixiante, después de todo.

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Re: Hike—priv: Kohaku Koyama

Mensaje por Shun Wakahisa el Dom Ago 27, 2017 6:17 pm

Un equipo era algo que, lejos de ser el tipo de persona que era, le resultaba agradable; el hecho de ganar o perder juntos, de no sufrir solo cuando perdías, de no celebrar solo cuando ganabas, era de esa manera. Resopló, escuchaba la música de siempre, en japonés obviamente, recordando su idioma, recordando a su familia, todas las cosas que solía hacer estando en casa. Extrañaba eso, realmente lo extrañaba.

Exhaló con profundo desgano y sacudió un poco su cabeza; mientras caminaba entre la gente tenía cuidado de no chocar con nadie, hacía eso a pesar de que podría parecer que él no se fijaba para nada en sus alrededores; eran instintos, o reflejos, podían llamarlo como quisieran.

Fue entonces cuando notó que algo, o alguien, se acercaba, alzó la vista y le vio, se veía tan contento, con una sonrisa en el rostro, de esas que eran raras, pero se le veían bien. Ladeó la cabeza y resopló ligeramente tras escuchar su saludo y sus palabras, luego negó y alzó la postura.

Hola—saludó en inglés un poco desganado—, no... tuve que venir a la ciudad para arreglar algunas cosas—le dijo ya en japonés, tenía la costumbre de hablar con él en su idioma nativo a fin de cuentas, no quería abandonarla—, después de salir de clases vine y acabo de terminar los pendientes—alzó sus hombros con mucha calma.

Su mano salió del bolsillo para quitarse el otro auricular, no escuchaba nada del otro mundo, pero fácilmente estaba propenso a distraerse por esas cosas.

¿Y tú?—le preguntó—, creo que es la primera vez que nos encontramos fuera del campus—dijo, era algo real en sí, por lo que se mantuvo con calma, respirando hondo y mirando los alrededores.

Estaba un poco frustrado, un poco bastante frustrado, por lo que le habían dicho en la estación, porque había mandado algunos mensajes a su madre, pero ella se resistía a contestarle, a pesar de leerlos todos. ¿Cuánto tiempo ya desde que era de esa manera?, ella solo le hablaba para decir cosas duras, para preguntar por la policía y ocasionalmente si sabía las claves o cosas de su padre, nunca para saber de él, nunca por un "¿cómo estás en ese lugar?, ¿te va bien?" o un "debes mantenerte fuerte aunque te sientas extraño en este país". No... ella no le daba ánimos, y él no tenía de esos para darle a ella, era un problema, porque extrañaba demasiado a su padre.

Mucho más de lo que alguna vez pensó que podría si algo así pasaba. Era como estar flotando en un espacio vacío y asfixiante, después de todo.

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Re: Hike—priv: Kohaku Koyama

Mensaje por Kohaku Koyama el Dom Sep 10, 2017 3:16 pm

Estaba seguro de que algo malo hacía por allí. Algo malo había pasado para que estuviese fuera, pero no iba a insistirle en que hablase. No era su forma de ser, y bien lo había demostrado anteriores veces, simplemente dejándole claro que estaba ahí. Había deducido que le había pasado para irse con todas aquellas conversaciones, pero pensó que no tenía que ser muy insistente con el tema, y hacerle olvidar todas las cosas y entretenerle sin necesidad de hablar de ello. Sonrió de nuevo. Después de lo que había pasado, sentía que había avanzado con él, que estaban destinados a volver a encontrarse y, algún día, estar juntos de nuevo aunque no sabía si quiera estaban juntos antes.

Kou no sabía nada de nada tampoco. Era idiota. Mucha filosofía y en los romances era corto cómo si nada.

-Bueno, me alegro de que hayas terminado. Se te nota cansado, y aún es pronto, por lo que podrás descansar un ratito tomándote algo o viendo alguna tienda, o volviendo a la habitación. Por aquí hay cosas interesantes a pesar de que es la primera vez que vengo al centro en sí –miró alrededor. Con él siempre hablaba en japonés fluido. Sabía inglés, pero no aun dudaba en muchas cosas, e incluso a veces necesitaba un diccionario para hablar y leer su libro de texto. Además, tenía un tono muy gracioso en inglés y no quería que el otro se riese de él-. Pero bueno, este sitio es muy extenso. Me recuerda a Japón, pero siendo todo en inglés, y me da nostalgia.

Miró al cielo y a aquellos edificios altos que había alrededor.

-Aunque ahora mismo no volvería… -dijo, en bajito, casi inentendible.

Volver significaría estar más cerca de sus padres, esos que no le querían, o que nunca había sentido cómo tal. Significaría que podría ser más localizable, y aunque estaría cerca de su querida tía, no lo quería. Ya bastante acoso recibía por parte de su madre y sus llamadas indeseadas. No iba a volver, y menos aún estando delante de quien estaba. Le gustaba, le gustaba mucho.

-Claro que es la primera vez que nos vemos por aquí. No he tenido tiempo para salir de la academia con tantos exámenes tardíos que he tenido que hacer por culpa de ser transferido al haber empezado un año, y con tantos trabajos en inglés con lo que me cuesta el idioma que he tenido que hacer. También es culpa mía por eso de haberme pasado una semana llendo a un bar cercano, que menos mal que me detuviste aquel día y me dijiste esas cosas. Quizás ahora estaría muy hundido en un pozo o bien muerto por haber bebido tanto.

Mientras hablaba, su cara cambiaba, a una seria, pero colorado, estaba nervioso pero sonrojado. Valoró mucho las acciones de aquel chico aquel día y no se las esperó para nada. Aquel abrazo en la bañera, aquellas palabras le dejaron marcado para siempre y no quería olvidarlas nunca. Además, se sentía muy culpable por todo lo que hizo.

-Es bueno que preguntes, querido amigo –sonrió de nuevo, iba a hablar de lo que entendía y eso le animaba mucho-. Recientemente han sacado un nuevo libro de filosofía del que estoy interesado en comprar para mi. Estoy realmente entusiasmado de que haya salido ya porque quiero comérmelo ya y leerlo sin parar cómo he hecho con los anteriores. Además, gracias a leer libros, hoy he bordado un examen sobre Platón. Incluso en inglés, ¿sabes? –se rió- Ha sido muy bueno. Cómo sabes me gustan esos libros, por lo que iba a una librería que me han recomendado en clase para ir a comprarlo sin dudar, porque se habían enterado de que ya había salido.

Miró al otro, aunque no sabía si aceptaría la propuesta por llevar esa cara de cansancio con él.

-¿Me acompañas? Así pasamos un rato juntos, que me apetece.


Kou era muy directo con el otro, pero no tenía nada que perder ya. Estaba quizás comportándose como una novia, pero no le importaba nada de nada todo aquello. Shun sabía cómo era el mal teñido, que era un niñato bien hablado pero un empalagoso sin cuidado, un niño pequeño que solo lo que quería era ser feliz con la persona que más quería actualmente, la cual le gustaba y de la cual estaba enamorado, aunque sabía que no era correspondido para nada.

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Re: Hike—priv: Kohaku Koyama

Mensaje por Shun Wakahisa el Mar Sep 12, 2017 12:42 pm

Bueno… la nostalgia por dejar tu país de origen dura alrededor de tres años—murmuró tras escuchar las palabras del medio castaño—, la ciencia lo dice—completó.

Había leído eso por allí gracias a algunos éxodos de personas buscando un mejor porvenir. Era difícil, dejar tu país era muy difícil cuando no querías hacerlo, era especialmente complicado cuando eras obligado a hacerlo, y eso era algo que él estaba experimentando de primera mano.

Su futuro había sido decidido sin tomarle en cuenta, sin importar si todo por lo que había trabajado en su vida se perdía.

En cambio… realmente me gustaría volver a casa—murmuró.

Su “casa” ya no existía. Ya no tenía un hogar, y eso era algo que sabía por el simple y mero hecho de que su padre estaba muerto, y su padre era su hogar; su madre estaba aquí, en este país, pero a ella él le importaba tanto que, lo primero que hizo al llegar aquí, fue pagar para que le metieran en esta universidad y le prohibió, a través de la policía, volver a su país de origen.

No podía decir que la odiaba, es decir, ella era su madre, no podía hacer eso con ella, porque tal vez para ella era la mejor manera de protegerle, porque ella tendría su propia manera de pensar. La cosa era que él no podía entenderla del todo, solo aceptarla por obligación. Y eso le frustraba a sobremanera.

Entonces, al regresar a la conversación, escuchó sus palabras y, al escucharlas, llevó una mano sobre la cabeza del otro, alborotando un poco sus cabellos, pero con un gesto suave.

Deberías dejar de pensar en eso—murmuró—, el idioma se hará sencillo conforme comiences a usarlo más—continuó—, adaptarse es difícil, pero seguramente lo lograrás—finalizó, regalándole una especie de sonrisa muy pequeña, era más como una mueca con sus labios.

Había sido un poco complicado hasta ahora para él. Conocía bien el idioma gracias a los esfuerzos y deseos de su padre de que lo aprendiera, y gracias a que su madre era estadounidense y solía hablar mucho inglés con ella desde niño, por eso había sido un tanto más sencillo, pero no menos doloroso, claro que no. Doloroso no por no poder comunicarse, estaba claro que si podía; doloroso porque, al ser como era, solía estar siempre solo, aislado y, a ciencia cierta, no podía decir que conociese demasiadas personas en este lugar.

Él no era tímido. Es solo que, cuando no quieres estar en un lugar, no sientes ganas de hacer algo productivo por mejorar tu situación allí.

Ah… así que, de nuevo, eres tú con tus libros—le dijo con calma—, en realidad, debí haberlo imaginado—exhaló, demostrando un poco de obviedad en su tono.

Kou era así, a final de cuentas, por lo que, de alguna u otra manera, debería estar acostumbrado a eso.

Y, como siempre, eres bastante directo—soltó una risa al escuchar eso último, el “me apetece” había sido un buen toque—, ¿qué cosas voy a terminar haciendo en una librería?—le preguntó más al aire que al otro—, mi material de estudio no se actualiza cada tanto, y eso es hermoso—bufó.

Los fundamentos económicos seguían siendo los mismos por veinte o treinta años, lo cual era completamente bueno para alguien un poco flojo como él. Mucho más ahora, cuando apenas tenía ganas de seguir estudiando, cuando acababa de salir de un encuentro con la policía que, más que respuestas, o indicios sobre su padre, le había dejado muchas más dudas.

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Re: Hike—priv: Kohaku Koyama

Mensaje por Kohaku Koyama el Vie Sep 22, 2017 3:18 pm

-La ciencia me come el rabo –dijo, muy bestia y sin filtro alguno-. Soy de letras, la ciencia me importa más bien poco con los experimentos y esas cosas. La nostalgia le durará a cada uno lo que le tenga que durar.

Era directo. Sabía que la gente hacía sus investigaciones por y para el bienestar de las personas pero a él le era mucho más igual. Él intentaba llegar simplemente a un punto zen mentalmente, y conseguir que su propio pensamiento le quitase todas esas tonterías, hasta que desbordaba, cómo había dicho antes.

Además, era tan extraño con estas cosas científicas y tan desconfiado, que bien extraño era verle tomarse algún medicamento por si mismo. Siempre era obligado, porque es cómo un extraño chico e idiota que no entiende. Cómo siempre había sabido cuidar de si mismo en ese sentido, había aprendido a que con un poco de reposo podría curarse. Nunca había tenido ningún problema de salud grave, por lo que no sabía que era estar medicado. Sabía que de pequeño le habrían medicado, pero cuando podía escogerlo… Nunca.

Ni si quiera nunca había ido a un psicólogo. Su tía pensaba que el día que lo haría, tendrían que meter a la especialista en un psiquiatra. Bastante era raro que Shun y otras personas comprendían cómo era, y quizás porque nunca se habían metido del todo en su cabeza.

-Pues la verdad es que yo no. Si te volvieses, tendrías que volverte sin mí por ahora… -su rostro se entristeció un poco-. Siento que no sintamos del mismo modo.

Claro que no lo sentían. Vivían situaciones diferentes, situaciones incómodas y diferentes. No sabía que era igual o que era de otra manera, porque el otro no quería hablar, ni él tampoco había dicho apenas nada. Apenas nada de nada. Eran un par de bobos que estaban tristes por cosas externas, pero que simplemente pues “estaban ahí” el uno del otro. Y eso no estaba del todo mal.

-El idioma está fácil, pero siento que podría dejar más la piel en mis textos en mi idioma natal. Me gustaría empezar a escribir textos filosóficos en algún sitio donde pueda dejar constancia de mi punto de vista y mi teoría pero creo que sería raro hacerlo en japonés solo y de muy corto alcance, y en inglés algunas cosas me cuestan. Soy un torpe, pero tendré que aprender un poco más.

Además, con las clases aprendía más, y más, y sabía que podría con él, pero ahora le costaba. Le gustaba el japonés y se sentía muy cómodo con su propio idioma. No quería perderlo, pero sabía que lo internacionalmente era el inglés, y más un inglés neutro y no el americano cómo aprendían.  Era muy diferente.

-Eh, que no sé que habría hecho sin ellos, son muy importantes para mi –suspiró, frunciendo el ceño después. Creía que era molesto-. Es cierto que siempre he sido un bicho raro hasta en esto. Un gran rematador cómo yo, el mejor rematador del mundo, o eso seguramente sea, se pasa el día teorizando y leyendo preciosidades sobre filosofía, porque la filosofía es su filosofía, valga la redundancia.

Sonrió, la verdad es que le gustaba mucho sonar así. A veces era incluso irritante pero sabía que todo esto era una gran forma de demostrar que se aceptaba, se aceptaba aunque a veces quería morirse, pero por ahora era alguien que solía respetarse a si mismo un 70% de las veces.

-Eh, sí. Vas a venir a la librería, pero no todo el día. Yo voy directo a por ese libro. Si me quedo mirando estanterías del mismo género, encontraré cosas nuevas y me las compraré, y a mi tía no le sobra la pasta para gastársela en mis caprichos de papel –sonrió, levemente-. Pero si que me permitirá que me compre un café con mi querido Shun, eso sí.

Si, era directo, e incluso parecía que coqueteaba, pero siempre lo hacía con el moreno. No le importaba lo más mínimo ser así con el otro, porque total, ya sabía todo.


O eso quería creer. Porque a pesar de considerar que nunca más será correspondido, quería dejar claro lo que sentía por él.

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Re: Hike—priv: Kohaku Koyama

Mensaje por Shun Wakahisa el Vie Oct 13, 2017 7:54 pm

No tienes que sentir nada—murmuró—, tú estás en lo tuyo y yo en lo mío—soltó con más calma—, para comenzar yo no quería venir aquí, ni por mucho imaginaba que terminaría viviendo en un campus tan lejos de casa—resopló.

Por casa se refería a su hogar en Japón, el lugar en el que había vivido durante toda su vida, esa era su casa, no el lugar de sus abuelos, no donde estaba su madre ahora, no… pero a nadie le importaba lo que él pudiese pensar o sentir, y no tenía muchas opciones para irse de este lugar, por lo que no podía chistar nada respecto a la manera en la que incluso la policía afectaba en su día a día.

Ah… eres realmente bien directo, ¿no?—le preguntó, para mirarle de reojo—, supongo que es bueno que algunas cosas nunca cambien—continuó, para ese momento se encontraba a sí mismo caminando con mucha naturalidad, ser dirigido a veces no estaba mal—. Sin embargo, si sigues diciendo tonterías filosóficas como esas con tanta facilidad, voy a hacer como que no te conozco—sentenció.

Lo decía con un poco de juego, porque obviamente era eso, pero tal cual él era, tal cual él siempre actuaba. Metió ambas manos en los bolsillos del pantalón; hoy estaba vistiendo como todo un preparatoriano, rememorando sus mejores tiempos en la preparatoria en Japón, aunque esto no era más que una coincidencia y algo que podía ser asociado con un uniforme típico de preparatorias japonesas.

Resopló con calma, mirando al frente, al camino y a las personas que lo recorrían frente a ellos.

No me molesta del todo ir a tomar un café contigo—dijo luego de algunos segundos.

Tal vez necesitaba calmarse un poco y esta era una excusa perfecta para eso.

A los ojos de Shun justo ahora su mente estaba un poco tratando de zafarse de todos los pensamientos que colmaban su ser por acabar de hablar con la policía. Muchos podrían sorprenderse considerando que él se veía por fuera como alguien duro, directo y un poco cruel, y es que lo era, él era esa clase de persona con una gran parte de falta de consideración muchas veces, sin embargo, habían tocado algo importante, algo que nunca pensó que le sería arrebatado, y mucho menos de esta manera.

Exhaló, para quien le conociera desde antes podía ser muy evidente que él poco se parecía al Shun “original”, porque, por más que intentase aparentar normalidad, su sola estancia en este lugar era algo que le apesadumbraba y le hería, le hacía recordar todo lo que había pasado, la clase de cosas que le habían pasado a su padre…

A él le habían disparado en la cabeza y en la espalda, desde atrás, pero no murió inmediatamente, no… su padre agonizó en dolor por largos minutos, desangrándose, muriendo en una ambulancia, diciendo que realmente no quería morir, llorando por eso… el hombre que era su ejemplo a seguir le había sido arrebatado de esa forma tan cruel, le habían hecho algo tan cruel… ¿qué clase de miedos pudo sentir en ese momento?, Shun lo imaginaba, pero cuando pensaba demasiado en eso enfermaba y hasta vomitaba…

¿Quién podría ser tan bajo como para fraguar algo así?

Exhaló de nuevo y sacudió su cabeza… su ser no le daba para pensar mucho en otras cosas, y por eso necesitaba distraerse, lo entendía, por eso usaría un poco a Kou para distraer sus pensamientos y calmar sus ansiedades. Solo un café, no estaba del todo mal porque, para ser sinceros, desde que llegó aquí había perdido deseos de muchas, muchas, cosas.

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Re: Hike—priv: Kohaku Koyama

Mensaje por Kohaku Koyama el Sáb Oct 14, 2017 5:16 pm

-Siento ser tan raro con todo esto, tan raro hablando, ¿pero quien no me recuerda así? He crecido currándome mi personalidad a mi gusto, y hablar de tantas tonterías filosóficas es una parte de mi. Soy un meloso y un idiota, pero con encanto, ¿entiendes lo que quiero decir?

Kou era alguien único. Alguien que disfrutaba mucho de cualquier tipo de charla, en cierto modo. Hablar de lo que uno piensa era algo de su futuro trabajo, aunque desgraciadamente sabía que iba a acabar como un dichoso y aburrido profesor de filosofía de universidad o algo así. Igualmente, quería escribir libros, libros entretenidos que llenasen a la gente con sus idioteces. Sabía que habría a alguien a quien le interesase, y con solo una persona interesada, el corazón de Kou se llenaría.

Aunque quién estaría interesado en un niñato que no entendía ni si quiera todo lo que pensaba. Era un idiota inútil. Y aun así sabía que él iba a ser mejor día a día, que por eso vivía.

-Soy bien directo porque prefiero serlo, y creo haberlo demostrado –se quedó pensando unos segundos, mientras comenzó a caminar, haciéndole un gesto al otro para que le siguiese, esperando a que se pusiese a su lado-. Por ejemplo, no quiero cortarme un pelo con lo que siento contigo. ¿Por qué? Para que no se te olvide. Quizás en parte me siga costando decirte con sinceridad lo mucho que odié sentirme tan solo sin ti, pero prefiero ser sincero en lo bueno y tal. Quizás piense que eso te anime, porque pareces tan desecho humano que creo que está bien que te recuerden que eres importante para alguien.

Suspiró, cogiendo aire. Estaba hablando mucho, pero hablaba de algo interesante, y no se sentía pensado aclarándolo.

-Pero bien no suelo hablar de lo que siento con los demás, pues ya viste el otro día que era muy difícil para mi decirte sobre el asunto de mi madre y decidí confiarle mi secreto al alcohol. Era un excelente oyente, pero algo tóxico.

Se rió, pero por dentro tenía mucho dolor. Hablar de ello en aquella situación era para él algo de desahogo, pero a la vez le era como una punzada recordar noches anteriores. Sentía que desde entonces, Shun le hablaba más y confiaba más en él, al igual que se veían más, pero igualmente nunca sería lo de antes. Nunca sería lo mismo por cómo era el Shun de ahora, un Shun que no le había dicho directamente lo que le había pasado, con el cual ahora compartía habitación y con el cual ahora mismo iba a tomar un delicioso café. Suspiró.

Había una cafetería cercana y muy pequeña, pero muy adorable y rosa. Quizás más bien una pastelería llena de muffins empalagosos típica americana. Algo tan pasado para ellos, pero a la vez algo que recordar.

-Insisto, antes de que te quejes, que vamos a tomar el café aquí y uno de esas magdalenas rosas y empalagosas del escaparate. Te digo yo a ti que voy a disfrutar de eso.

Buscó un sitio para sentarse, y en cuanto lo encontró, se fue directo a él indicando a su acompañante para que le acompañase con él y así tomar un buen café.

-Y bueno, en realidad soy un chico que le avergüenza mucho hablar de lo que me dedico, de lo que me gusta la filosofía y todo eso, pero contigo siento que puedo ser un bicho raro y que no me vas a odiar por ello. Me siento mucho más libre, pero quizás por eso sea más incapaz de hablar con otras personas con la misma facilidad. Siento que debo cambiar hasta el habla y quizás sea patético.

Sabía que sí, era un chico raro, pero Shun había aceptado al otro medianamente cómo era. No estaba mal, le hacía muy feliz y le complacía, tanto que quería pasar tiempo con él, quería verle, quería contar cosas y hablar seguidamente de cosas, porque le quería y le adoraba, aunque desconociese cómo era al contrario.

Por ahora, iban a comer. Estaba sentado, esperando a que el atendiesen, pero parecía un lugar muy transitado, estaba lleno de gente. Kou era bajito y la camarera del lugar no le veía ni al llamarla, y quedaba idiota.


Más idiota aún.

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Re: Hike—priv: Kohaku Koyama

Mensaje por Shun Wakahisa el Vie Nov 10, 2017 10:53 am

Le dejó hablar con calma y resopló levemente para bufar luego con una sonrisa medio rara armada en su rostro. Esa era una de sus sonrisas de “este tipo es un idiota”, con “realmente detesto que entienda las cosas tan pronto” y “no es como que pueda contradecirlo, así que no diré nada”. Kou tenía sus razones para muchas cosas, así como el hecho de que él mismo-Shun-, tenía sus razones para ser tan silencioso y parecer completamente un desecho humano.

Exhaló ligeramente, acompasando su respiración para continuar el camino al sitio al que Kou quería ir, y luego tomarían su café.

Shun tenía las costumbres de ser tosco, eso formaba, innatamente, parte de su personalidad, y era algo que, aun ahora, teniendo todos estos problemas encima, teniendo todos estos pensamientos y estas pocas ganas de hacer algo, no se le había sacado. A pesar de estar un tanto más suave, seguía siendo tosco, duro, difícil y un respondón al que poco le importaban muchas cosas. Tal vez ahora le importaba mucho menos todo.

Un bicho raro que le habla a otro, en realidad no creo que eso haga algo—contestó, luego de comprar el libro terminaron por llegar a un sitio demasiado… demasiado, para él, por lo que chascó con la lengua—, ¿cómo puedes comer tantas calorías en una sola merienda?—le preguntó—, definitivamente no parece que quieras ingresar al equipo—terminó.

Con sus manos metidas en los bolsillos habló. Era más que nada para molestarle, pero también consideraba esos aspectos. Si bien aquí, a veces, se había comido uno que otro helado, Shun era alguien que se cuidaba demasiado, y lo hacía en esta ciudad solo por hábito, porque era algo que llevaba haciendo casi toda su vida, porque para el deporte mantener cierta dieta era algo realmente necesario. Para él comer algo así sería un poco como un pecado, pero no era su cuerpo, poco debía importarle.

Exhaló audiblemente y desganado, mirando el lugarcito donde, se suponía, que iban a beber el café.

Tantas cafeterías por la ciudad y tienes que escoger precisamente esta—le dijo de mala gana y muy rápido, fiel a su forma de hablar—, definitivamente tienes algo raro entre esos cabellos medio desteñidos—soltó, siguiendo la misma tónica de su fraseo anterior, y volvió a exhalar.

No estaba particularmente molesto por nada; Shun era un poco de mecha corta para algunas cosas, pero la verdad es que él mismo se consideraba un tanto paciente para muchas otras; sin embargo, la cosa era que el lugar del que acababa de venir, con las pocas, o ningunas, noticias sobre algo en específico que ayudase a solucionar la muerte de su padre, lo perdido de los investigadores, las tantas vueltas que le daba a un asunto en su mente y otras cosas que pasaban solo por pasar, no era como que tuviera las mejores ganas del planeta de meterse en un sitio tan… “pintoresco”, como este.

Ahora quizá solo estaría bien en su cuarto, en su cama, envuelto en sábanas, pensando y hundiéndose en sí mismo. Era lo que hacía más últimamente, por lo que peor no se podrían poner las cosas.

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Re: Hike—priv: Kohaku Koyama

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